Política

Ven viables reformas, pero no la refundación del Estado

Una refundación no sería viable para fortalecer el Estado, pues el camino a seguir es llevar a cabo reformas que generen cambios por fases en los distintos organismos, así lo manifestó el politólogo Jahir Dabroy.

Por Gabriela lópez

La catedrática en Ciencia Política de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac), Geidy de Mata, reconoce que existe una crisis por parte del Estado, y asegura que en Guatemala es necesario iniciar una discusión de forma participativa con personas con experiencia, capacidad y trayectoria para fortalecer las instituciones.

Ambos abordaron el tema en el programa Diálogo Libre.

¿Cuál es su perspectiva sobre esta propuesta?

De Mata: El expresidente Jorge Serrano Elías es la persona menos idónea para plantear esta propuesta porque durante su mandato, más allá de fortalecer el Estado, lo debilitó.



Lo que está en crisis son las decisiones que toman los gobernantes apegadas a ley, y que debe prevalecer el bienestar común; sin embargo, esto se ha desvirtuado por la práctica de varios mandatarios durante el proceso de transición democrático en Guatemala.

Serrano Elías no goza de legitimidad y credibilidad. Plantea una propuesta en el contexto de la crisis que enfrenta el Estado de Guatemala, señala el alto índice de corrupción, la falta de credibilidad en las instituciones y aprovecha la coyuntura para presentar su movimiento de refundación del Estado.

Dabroy: Refundaciónes un concepto que se viene debatiendo en varios círculos y es tratar de cambiar el modelo de Estado que tenemos. Es decir, es un modelo de estado republicano, democracia representativa con una institucionalidad carcomida por grupos de interés.

El problema es que asociamos ese concepto a una figura totalmente ilegítima que es la de Serrano, exmilitares —incluso que están guardando prisión— y exguerrilleros. Pareciera una mezcla en que la ecuación no cuadra. Lo que quieren es desgastar ese concepto de refundación del Estado e inclinarnos por el tema de reformas.

¿Las manifestaciones del año pasado podrían haber propiciado la necesidad de refundar o reformar el Estado?

Dabroy: La sociedad ha considerado que el modelo político está agotado. Algunos le llaman “la vieja política”, y otros, la nueva forma de hacer política. Al final lo que queremos es que las instituciones que se generan y se diseñan, funcionen.

Es importante empezar por el debate del sector justicia, el cual requiere reformas constitucionales. Luego tenemos que entrarle al Congreso de la República, institución que tiene que generar credibilidad.

¿Se necesitan modificaciones como las propuestas por Serrano, como la creación de un Consejo de Estado?

De Mata: Insisto, lo que se necesita en el Estado es fortalecer sus instituciones y el tema de justicia. Creo que la línea correcta es la que han planteado el Ministerio Público y la Cicig —Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala— en términos de generar espacios de debate y discusión.

La salida de esta crisis debe ser producto del diálogo, el debate, la discusión y de establecer procedimientos que permitan regular el comportamiento de cualquier funcionario público para evitar ese abuso de autoridad.

¿También se habla de eliminar la Corte de Constitucionalidad?

Dabroy: En todos lados existen supremas cortes de justicia que permiten garantizar el cumplimiento de la Constitución. La CC ha salvado muchos procesos del Estado democrático.

Muchos sectores oscuros del país van a terminar ganando con el hecho de que la gente asocie el concepto de refundación del Estado con figuras como Serrano, exguerrilleros o exmilitares. Lo que pareciera es que están tratando de minar esa necesidad de refundar el Estado.

¿Existen condiciones para hacer cambios en el país?

Dabroy: Hay dos formas de hacer cambios: uno es bajo el concepto de refundación, que es empezar de cero y cambiar todo; el otro es el concepto reformista, que lo que hace es que se generen cambios incrementales. Pero nos topamos con que en el Congreso quienes toman las decisiones son juez y parte.

Por esa razón los cambios van a ser muy moderados y acá se requiere mucho de la participación ciudadana. Las cuestiones del año pasado fueron fundamentales porque impulsaron un espíritu de cambio dentro del guatemalteco, pero un espíritu que debe ser coronado.

De Mata: Veo un problema serio y es una limitación que se presenta para las dos modalidades anteriores    —refundar y reformar—. Realmente hay que construir ciudadanía.

Veo el desconocimiento por parte de la ciudadanía en algunos ejes temáticos. En Guatemala no existe cultura del diálogo, no estamos acostumbrados a generar debate y discusión, y es fundamental generar estas prácticas porque en la medida en que avancemos en ellas nos va a permitir garantizar mejor calidad en la toma de decisiones.

¿Hacia dónde debemos ir encaminados en reformas?

Dabroy: El tema de las reformas al sector justicia abrió el abanico de posibilidades de hacer una nueva arquitectura institucional del Estado y como tal, diversos sectores van a tratar de incidir en moldear esa arquitectura a sus intereses. Hay que estar atentos a qué intereses representan o no irnos con la finta con ciertas acciones que puedan tener distintos sectores.

De Mata: Los guatemaltecos debemos seguir trabajando en esta auditoría social. Hay que fiscalizar a todo funcionario público. La soberanía radica en el pueblo; es la gran oportunidad de impulsar procesos de cambio que permitan garantizar el bienestar común.