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1955: Atentado a libre información; detienen a reportero

Ante las arbitrariedades que vulneran el secreto profesional y la libertad de prensa, recordamos el atentado de 1955 contra el derecho a la libre información.

Por Por: Hemeroteca PL

Portada de Prensa Libre del 28/05/1955 en donde se denuncia el atentado a la libre información. (Foto: Hemeroteca PL)
Portada de Prensa Libre del 28/05/1955 en donde se denuncia el atentado a la libre información. (Foto: Hemeroteca PL)

Un atentado a la libertad de información fue cometido por la guardia civil al detener y consignar a los tribunales al reportero de Prensa Libre, Rolando Tejeda Padilla, cuando se presentó a las oficinas de la sargentía de orden, como de costumbre, a recoger datos sobre las novedades policiales del día.

El hecho ocurrió la tarde del jueves del 26 de mayo de 1955, después de que el sargento de turno le reclamó su presencia en el lugar, a lo que el reportero respondió que era su obligación recoger noticias. Luego de un breve cambio de palabras el sargento ordenó que fuera internado en una bartolina, incomunicado sin poder avisar al periódico ni a sus familiares de su detención arbitraria y atentatoria.

El parte policial

En el boletín de la guardia civil del día 27 de mayo, aparecía que Rolando Tejeda había sido detenido porque entró a la oficina de orden exigiendo que le proporcionaran información de las novedades ocurridas en el sector, pero el sargento de guardia le manifestó que tal información debía solicitarla a la secretaría general del ramo, donde elaboraban el boletín para la prensa, pero el detenido no conforme quiso imponerse penetrando hasta los escritorios de la propia oficina, arrebatando el parte policial de una de las máquinas de escribir.



27/05/1955. Reportero de Prensa Libre, Rolando Tejeda Padilla, detenido de forma ilegal y arbitraria cuando cumplía con su labor reporteril. (Foto: Hemeroteca PL)
27/05/1955. Reportero de Prensa Libre, Rolando Tejeda Padilla, detenido de forma ilegal y arbitraria cuando cumplía con su labor reporteril. (Foto: Hemeroteca PL)


Versión de Tejeda

El reportero Rolando Tejeda Padilla fue entrevistado por varios de sus compañeros redactores de Prensa Libre. Declaró que como de costumbre, visitó la tarde del 26 de mayo la sargentía de orden del primer cuerpo de la Guardia Civil, en donde se puso a platicar con el oficial que escribía un parte; cuando entró el sargento de guardia le reclamó su presencia en el lugar a lo que contestó que estaba cumpliendo con sus deberes de reportero. El sargento le contestó que pasara a la secretaría de la guardia, en donde daban el boletín a los periódicos.

El reportero hizo ver al sargento que ese boletín no servía al periódico, porque todas las noticias tenían 24 o 48 horas de retraso, razón por la cual siempre inquiría sobre las novedades del día, el mismo día.

Esta respuesta enojó al sargento quien inmediatamente ordenó que lo introdujeran a una bartolina, incomunicado en donde permaneció hasta las 10 de la mañana del viernes 27 de mayo. Declaró que es completamente falso que haya arrebatado ningún parte al oficial y que se haya negado a abandonar el lugar, puesto que no se le dio tiempo ni de explicar la razón de su presencia en el lugar.

Protesta

Prensa Libre denunció la detención arbitraria de su reportero como un atentado a la libertad de información, cometido por autoridades policiales irresponsables y desconocedoras, en lo absoluto de lo que es un régimen democrático, como el pregonado por el gobierno de ese entonces.

El reportero compañero no había cometido delito alguno, puesto que era principio vigente –ley de emisión del pensamiento- que es libre el acceso a las fuentes de información, exceptuándose, en ciertos casos, las fuentes diplomáticas y las militares.

La Guardia Civil había sido fuente informativa abierta y libre para los periódicos en todo tiempo, y ni aun en los días de Rolando Cruz Wer, exjefe de la Guardia Civil, se había registrado un atentado de esa clase contra un reportero en el cumplimiento de su deber.

Denunció también la burda maniobra de acusar al reportero de “atentado” contra la autoridad, incurriéndose en falsedad al afirmar que arrebató y rompió un parte.

Portada de Prensa Libre del 30/05/1955. Informando sobre la solidaridad periodística. (Foto: Hemeroteca PL)
Portada de Prensa Libre del 30/05/1955. Informando sobre la solidaridad periodística. (Foto: Hemeroteca PL)


Una coincidencia lamentable

Correspondió denunciar al periódico, igualmente, la coincidencia asombrosa de que un día antes de la detención del reportero, el director de la Guardia Civil amenazó con meter preso al reportero responsable de una noticia relativa a un pick-up que su dueño dijo en las oficinas de Prensa Libre, que no aparecía en los depósitos de la Guardia Civil.

Esta amenaza telefónica fue recibida por una de las secretarias del periódico en ausencia del personal directivo. La noticia en cuestión fue aclarada en su oportunidad y si alguna falsedad contenía era achacable al denunciante, cuyo nombre completo se publicó y quien en ningún momento negó sus palabras.

En un principio se ignoró la amenaza pero derivado que se produjo la detención se denunció como una lamentable y penosa coincidencia. El atentado era monstruoso e incalificable, en nada contribuía al ambiente de libertad y respeto al ejercicio de los derechos ciudadanos, entre los cuales figuraba en lugar principal el de la libre información.

Portada del 31/05/1955. El Ministerio Público invertino en el proceso para pedir que se juzgue a los responsables del delito de abuso contra particulares. (Foto: Hemeroteca PL)
Portada del 31/05/1955. El Ministerio Público invertino en el proceso para pedir que se juzgue a los responsables del delito de abuso contra particulares. (Foto: Hemeroteca PL)


Libertad

el Juez quinto de primera instancia concretó dejar en libertad al reportero por considerar que no existían indicios racionales de haber cometido el delito que se le imputaba.

El Procurado General de la Nación, Adán Manrique Ríos, expreso: "Todo guatemalteco que sea detenido injustamente, din mediar orden de captura por escrito podrá, de acuerdo con la ley, pedir que se procese al autor de la falta por abuso conta particulares, tal como lo manda el código penal en sus artículos 270 y 271 respectivamente.

El Ministerio Público intervino en el caso para establecer la existencia de delito de abuso contra particulares, para pedir que se juzgue a los responsables, luego de los abusos cometidos por las autoridades de la Guardial Civil en contra del reportero Tejeda.