Hemeroteca

1980: Muere Alfred Hitchcock, genio del suspenso

El célebre director cinematográfico británico Alfred Hitchcock, conocido como “El Mago del Suspenso” murió un día como hoy 29 de abril de 1980 en Los Ángeles, California.

Por Hemeroteca PL

Alfred Hitchcock haciendo una seña en referencia a su película “Los Pájaros”. Foto: EFE
Alfred Hitchcock haciendo una seña en referencia a su película “Los Pájaros”. Foto: EFE

Prensa Libre reseñó en su edición del 30 de mayo de 1980 la muerte del famoso director, dando pormenores de su deceso y parte de su carrera en el séptimo arte.

Hitchcock murió de causas naturales a las 9.17 horas en su hogar de Los Ángeles, a los 80 años de edad. Al morir estaban junto a su lecho su esposa Alma, su hija Pat O’Conell y sus tres nietos.

Hitchcock era el típico inglés. Nació en el poblado de Leystonstone, Inglaterra, el 13 de agosto de 1899 como Alfred Joseph Hitchcock. Desde pequeño le fascinó el océano y decidió ser marino, estudiando varios años mecánica, electricidad y navegación. Sin embargo, en 1919, por azares del destino empieza su carrera como cineasta, al ilustrar carteles y diálogos para películas mudas en los estudios Paramount de Londres. De allí decidió estudiar arte en la Universidad de londres para tomar la carrera de director de cine.



Anuncio de una de las más emblemáticas películas de Hitchcock, “Psicosis” que se proyectó en el desaparecido cine Lux en 1961. Foto: Hemeroteca PL
Anuncio de una de las más emblemáticas películas de Hitchcock, “Psicosis” que se proyectó en el desaparecido cine Lux en 1961. Foto: Hemeroteca PL


Durante más de medio siglo, el británico de la doble papada produjo escalofríos de horror y sonrisas con las 54 películas que hizo, entre ellas clásicos del cine como “Rebeca”, que recibió el Óscar como la mejor película de 1938 durante su primera incursción en Hollywood.

Al aproximarse a los 80 años la salud de Hitchcock, cuya carrera se inició en la década de 1920, en Londres, comenzó a resentirse. Sin embargo, tenía planes entusiastas para hacer una nueva película sobre un espía, una proyección que incluía todos los elementos que popularizó tales como la fuga de una cárcel de Londres, una persecución por toda Europa, un breve interludio de tranquilidad en una isla solitaria en un lago de Finlandia y un escape veloz en tren hacia Rusia.

La cara mofletuda de Hitchcock se hizo familiar a millones de televidentes durante los 10 años de la serie “Alfred Hitchcock presenta”, en el que él mismo introducía cada programa. Sus apariciones sorpresivas en sus propias películas eran siempre motivo de diversión especial para los conocedores. A veces aparecía bajándose anónimamente de un autobús, tomando un trago de champaña en una comparsa, o abriéndose paso por el pasillo de un tren cargando un estuche de violín.

El maestro del “thriller” no se limitó a estimular la adrenalina con escenas explícitas, exploró la psiquis humana de una manera escalofriante, explorando los temores del ser humano.