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Apertura de los Juegos Olímpicos, entre tradición y modernidad

El mundo está a la expectativa de lo que ocurrirá en los Juegos Olímpicos de Río 2016, mientras tanto, conozca el origen y símbolos que caracterizan a estas justas. 

Por Néstor Galicia

Apertura de los Juegos Olímpicos de Atenas en 1896. (Foto: Hemeroteca PL)
Apertura de los Juegos Olímpicos de Atenas en 1896. (Foto: Hemeroteca PL)

Los Juegos Olímpicos tienen su origen en aquellos Juegos de Olimpia, cuyo inicio es imposible de fechar con exactitud ni determinar los motivos reales con los que aparecieron.

De una u otra manera, todos coinciden en un fuerte componente religioso, que en el año 884 a. de C. se transforma en una tregua a las guerras que asiduamente se producían por los distintos pueblos griegos.

Se trataba de resolver en la arena de los estadios lo que no se podía solucionar con las armas y, caló tan hondo en el espíritu de aquellos griegos que, desde el año 776 a. de C., se empezaron a contabilizar ediciones y resultados.

Aquellos Juegos Olímpicos de la antigüedad contaron con las carreras a pie como una de sus principales competencias. Los eventos se desarrollaban en arenas repletas de simpatizantes de los corredores, quienes, a su vez, representaban a diferentes aldeas.

Una superficie en forma de óvalo con una longitud de 300 varas, medida que hoy en día equivaldría a aproximadamente 333 metros, servía de escenario.

Tras las primeras pruebas de carreras, poco a poco se fueron introduciendo otras, especialmente los lanzamientos (disco y jabalina), la lucha y las pruebas de cuadrigas. El ganador no ganaba oro, joyas o títulos nobiliarios, solamente era coronado con una rama de olivo y obtenía el reconocimiento de ser el mejor y tratado como un semidiós.

Para competir había que cumplir una serie de requisitos: ser griego, libre, hijo legítimo, no estar deshonrado y haber entrenado durante los diez meses anteriores.

Roma terminó con el olimpismo, aunque algunos emperadores prohelénicos como Tiberio, Augusto y Adriano los mantuvieron un tiempo. Lucio Cornelio Sila saqueó Olimpia en el año 86 y el cristianismo abolió los Juegos, por paganos, en el año 324. Teodosio I el Grande prohibió su celebración, y Teodosio II y Honorio destruyeron Olimpia en el año 426.





Muchos años después, en 1881 se reconstruyó parcialmente Olimpia y, en 1892, el francés Pierre de Fredy, Barón de Coubertin propuso la reinstauración de los Juegos y llevó su sede a Atenas en 1896.

La tarea de De Coubertin no fue fácil. El 26 de noviembre de 1892, pronunció una conferencia histórica en la Universidad de La Sorbona, en París, anunciando su propósito de restaurar los Juegos Olímpicos de Grecia.

Aunque su propuesta fue muy aplaudida, durante dos años tuvo que buscar fondos y apoyos para conseguir, en un congreso ante quince países, el compromiso firme de esas naciones.

Problema añadido a resolver fue que el gobierno de Grecia, que estaba en la bancarrota, accediera a celebrarlos. Coubertin convenció al príncipe Constantino, que lo apoyó hasta el fin y, gracias a varios mecenazgos, entre ellos el del financiero griego Georges Averoff, se conseguiría implantar los que serían a partir de entonces los denominados Juegos Olímpicos de la Era Moderna.

Los símbolos olímpicos

Las ceremonias que tienen lugar durante los Juegos Olímpicos incluyen la presencia de algunos símbolos y ritos, que han permanecido invariables durante buen tiempo.

El fuego sagrado: simbolizando la evocación del espíritu olímpico de la antigüedad, una antorcha es encendida cada cuatro años, en la ciudad sagrada de Olimpia, Grecia, empleando los rayos del sol. Entonces inicia el recorrido del fuego olímpico por los cinco continentes, constituyendo un aviso de que los Juegos están a punto de empezar.

Este rito tuvo lugar, por primera vez, en, los Juegos Olímpicos de Amsterdam 1928. El fuego olímpico permanece encendido mientras duren los Juegos, como recordatorio del ideal y espíritu que deben prevalecer en ellos.

Los cinco aros: Creada por Pierre de Coubertin en 1913, la bandera olímpica fue izada por primera vez en París 1914. Los cinco aros entrelazados representan la unión de los pueblos, correspondiendo cada color a un continente distinto.

El lema de la bandera es la frase "Citius, Altius, Fortius" (más rápido, más alto y más fuerte), con el significado de que se llevará los honores el competidor que conjugue estas características en cada disciplina, así como de que entregarán sus mayores esfuerzos para conseguir los laureles.

Ceremonias que impresionan

Al inicio de cada justa olímpica, el comité organizador local se encarga de montar un magnífico espectáculo, realzando los valores olímpicos y la cultura del país anfitrión, superándose cada cuatro años con innovaciones tecnológicas. Repasamos brevemente las últimas doce olimpiadas.





México 1968: Realizada el 13 de octubre de 1968 en la ciudad de México, la ceremonia multitudinaria tuvo como punto destacado el encendido de la antorcha olímpica, por primera vez de una mujer atleta, Enriqueta Basilio subió una larga escalinata en el Estadio Olímpico Universitario. Esta sería también la primera olimpiada realizada en suelo latinoamericano.





Munich 1972: La ciudad alemana, en ese entonces parte de la desaparecida Alemania Occidental, se realizó el 26 de agosto la ceremonia inaugural de la XX olimpiada en el Olympia Stadion. Un total de 8 mil 500 atletas desfilaron ante un público conformado por 80 mil personas. Curiosamente la otra facción alemana, la República Democrática participó en los Juegos, siendo su delegación aplaudida por los asistentes. La alegría se tornaría en horror ya que días después un atentado terrorista empañaría los Juegos. 





Montreal 1976: La apertura de estos Juegos se realizó el 17 de julio en medio del júbilo y la confusión, ya que a último momento, 21 naciones (16 africanas, 4 árabes y Taiwán) anunciaron su retiro de las justas por razones políticas. En esta ocasión participaron 7 mil competidores de 94 países. La Reina Isabel II de Inglaterra abrió la ceremonia de apertura. 





Moscú 1980: La capital de la Unión Soviética acogió la organización de los Juegos de la XXII Olimpiada, inaugurada el 19 de julio. El presidente de la URSS, Leonid Brezhnev en una ceremonia protocolar declaró abiertos los juegos en los cuales la sombra del boicot volvió a estar presente, ya que Estados Unidos declinó su participación al protestar por la invasión soviética a Afganistán. En una impresionante ceremonia realizada en el estadio Lenin, 16 mil gimnastas realizaron una demostración con el tema "La amistad de los pueblos". 





Los Ángeles 1984: El Coliseo de los Ángeles fue el escenario para la apertura de los XXIII Juegos Olímpicos el 28 de julio. Ante unas 90 mil personas y más de 2,500 millones de televidentes presenciaron la ceremonia que fue presidida por el presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan. Entre astronautas, aviones y efectos especiales se realizó el espectáculo al estilo de las películas norteamericanas.





Seúl 1988: Los Juegos Olímpicos regresaban a Asia y fueron inaugurados el 17 de septiembre con una espectacular ceremonia de connotaciones místicas y toques occidentales. En ese entonces se había batido un récord de participación ya que estaban clasificados 10 mil atletas procedentes de 160 países.  





Barcelona 1992: Estos Juegos Olímpicos marcaron a una generación joven, además de realizarse en un periodo relativo de paz, ya que la guerra fría había acabado. La ciudad española inauguró los juegos el 24 de julio de 1992 en el Estadio de Montjuic ante la presencia de más de cuarenta jefes de Estado y miembros de la Familia Real de España. En aquella ocasión participó como medida excepcional, el Equipo Unificado, compuesto por atletas de repúblicas de la extinta URSS, este año 2016 en Río se vivirá algo similar con el Equipo de Refugiados. 





Atlanta 1996: Los Juegos Olímpicos de la era moderna llegaban a su centenario. Aunque lo que se esperaba era que las justas retornaran a su origen, es decir a Grecia, se realizaron en Atlanta, Estados Unidos el 19 de julio. Ante una promoción sin precedentes y una expectativa general ya que la mayor parte de la organización se cedió a empresas privadas, el presidente de Estados Unidos, Bill Clinton inauguró los juegos con un espectáculo que contó con la presencia de atletas olímpicos del siglo XX entre ellos Johnny Weissmuller, Jesse Owens, Emil Zatopek, Nadia Comaneci entre otros. 





Sydney 2000: Entre color, elegancia, imaginación, majestuosidad y otros calificativos se quedarían cortos para describir la ceremonia de apertura de los juegos de la XXVII olimpiada en la ciudad Australiana de Sydney, los primeros del siglo y milenio. Con una coreografía se mostró parte de la historia de Australia y un espectáculo musical por parte de los cantantes Olivia Newton-John y John Farnham. 





Atenas 2004: Grecia se desbordó de alegría al tener en casa de nuevo la organización de las justas tras más de 100 años. Ante unas 70 mil personas el fuego de Olimpia volvió arder en el mismo lugar donde se inició el movimiento olímpico moderno. Con toques artísticos de la antigua Grecia, se mezclaron las leyendas del Minotauro, Pegaso, Hércules y los Diosos con efectos modernos. Otro momento especial fue la proyección de un video transmitido desde la Estación Espacial Internacional. 





Pekin 2008: El estadio Olímpico llamado el Nido de Pájaro fue el escenario para la apertura de los Juegos Olímpicos el 8 de agosto, dia en el que China vio logrado su sueño de organizar unas justas olímpicas. Con un impresionante juego de luces pirotécnicas se abrió la ceremonia en la que participaron varios jefes de Estado entre ellos el de Estados Unidos, George W. Bush. Uno de los temas de la ceremonia fue la unidad mundial y el respeto a todas las razas del planeta combinando actos entre arte, color y la tradición milenaria china. 





Londres 2012: La capital británica abrió sus puertas al mundo el 27 de julio con una ceremonia en la que se celebró al deporte entre lo viejo y lo nuevo con una ceremonia dramática e imaginativa contando con la participación de una doble de la reina Isabel II que llegó en paracaídas y del actor Rowan Atkinson, célebre intérprete de Mr. Bean. Londres impresionó con un acto recordatorio de sus orígenes campestres y la revolución Industrial. El ex beatle Paul McCartney puso la nota musical a la ceremonia. 

Otro capítulo está por escribirse en Río 2016...