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Ciudadanos deciden reformar la Constitución en 1994

El 30 de enero de 1994 los guatemaltecos estaban llamados a decidir, por medio de una Consulta Popular, reformas a la Constitución Política de la República.

Por Hemeroteca PL

Titular de Prensa Libre del 31 de enero de 1994. (Foto: Hemeroteca PL)
Titular de Prensa Libre del 31 de enero de 1994. (Foto: Hemeroteca PL)

La consulta tuvo su origen en el golpe de Estado del 25 de mayo de 1993, conocido como el Serranazo, cuando el presidente Serrano, suprimió al Congreso y a la Corte Suprema de Justicia, luego de calificar de corruptos y chantajistas a los miembros de dichos organismos.

El repudio internacional al golpe obligó al Ejército a exigir la renuncia de Serrano y a convocar a los sectores civiles organiados para que plantearan posibles soluciones a la crisis. Finalmente el 6 de junio de ese mismo año, el Congreso, ya restituido, eligió a Ramiro de León Carpio y a Arturo Herbruger Asturias como Presidente y Vicepresidente de la República.

Días después de asumir la primera magistratura de la Nación, de León Carpio prometió una depuración del Organismo Legislativo y Judicial. Ante esa situación intentó plantear una consulta el 28 de noviembre de 1993 pero acciones legales de varios diputados la interrumpieron.



Soldados vigilan el puente del Incienso como parte de las medidad de seguridad durante la Consulta Popular de 1994. (Foto: Hemeroteca PL)
Soldados vigilan el puente del Incienso como parte de las medidad de seguridad durante la Consulta Popular de 1994. (Foto: Hemeroteca PL)


La crisis continuó durante varias semanas, hasta que la Conferencia Episcopal de Guatemala, que actuó como mediadora, logró consenso entre diputados y representantes del Gobierno para convocar a una consulta en torno a las reformas constitucionales.

¿Que se reformaría?

La ciudadanía acudiría a las urnas para votar SI o NO a la reforma de 37 preceptos de la Constitución Política y la aprobación de cinco artículos transitorios, entre los cuales estaban, a la reducción del periodo presidencial a cuatro años, suprimir gastos confidenciales, depurar la Corte Suprema de Justicia y la elección de nuevos diputados al Congreso de la República.



Centro de votación en Siquinalá, Escuintla el cual aparece desierto. (Foto: Hemeroteca PL)
Centro de votación en Siquinalá, Escuintla el cual aparece desierto. (Foto: Hemeroteca PL)


El clima en el país era tenso en ese entonces ya que en días anteriores se habían producido atentados terroristas atribuidos a la guerrilla, como el derribo de torres de energía eléctrica y la explosión de puentes. El gobierno creó un plan para contrarrestar el boicoteo a la consulta.

El presidente de León Carpio en los días anteriores a la consulta hizo una campaña a favor del SI en grandes concentraciones populares en los diferentes populares como una medida para acabar con la corrupción en el Congreso y en la Corte Suprema de Justicia. Diputados acusaron al presidente de invertir varios millones de quetzales en una campaña publicitaria a favor del Si.

Gana el Si

Como se esperaba, el resultado de la Consulta Popular fue que los guatemaltecos dieron su respaldo a las reformas constitucionales. Sin embargo el abstencionismo fue el gran ganador de la elección ya que se registró un 85 por ciento, el más alto de la historia política.



La escena de centros de votación vacíos se repitió en muchos lugares de la república. (Foto: Hemeroteca PL)
La escena de centros de votación vacíos se repitió en muchos lugares de la república. (Foto: Hemeroteca PL)


El SI obtuvo más de 530 mil votos, por su parte el NO obtuvo 105 mil, esto significaba que las reformas constitucionales entrarían a cobrar vigencia a partir del mes de abril de 1994, además de que serían convocadas elecciones para elegir nuevos diputados al Congreso de la República en el mes de agosto.

El presidente De León Carpio indicó que se mostraba satisfecho por el resultado, a pesar del abstencionismo. La cantidad de votantes superó sus expectativas ya que se percibía apatía por la participación de los electores y además por las amenazas de boicot.