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Control prenatal permite tener un embarazo pleno

Dar vida es uno de los privilegios más grandes que puede tener una mujer. Por ello, para evitar complicaciones es necesario tener cuidados precisos, incluso antes de planificar un embarazo

Por Hemeroteca PL

“Hay que centrarse en el inicio para tener un buen desenlace en el embarazo”, explicó el ginecólogo Gerardo Hernández entrevistado en El Consultorio de Prensa Libre el 8 de febrero de 2013.

El experto explicó que la planificación y el control médico son necesarios a fin de prevenir problemas para una madre y su hijo. “Es fundamental que seis meses antes de un embarazo la madre empiece a consumir ácido fólico para evitar malformaciones del tubo neural, así como casos de anencefalia, es decir, niños que nacen sin cerebro”, explicó Hernández.

Etapas

El embarazo comienza el último día de la menstruación. En las primeras 12 semanas suelen presentarse las náuseas, como un síntoma normal que surge por la hormona gonadotropina coriónica —también llamada hormona del embarazo—, segregada por la hipófisis y por la placenta.

Durante el primer trimestre también son comunes las infecciones urinarias y vaginales, que si no son tratadas a tiempo pueden causar abortos o partos prematuros.

Las primeras ocurren porque la hormona progesterona hace más lento el tránsito de la orina del riñón hacia la vejiga, lo cual permite que las bacterias se puedan colonizar en forma rápida.

La infección vaginal es bastante común porque durante el embarazo se produce un estado diabetógeno, que origina alzas en el azúcar. Esto hace que surja el hongo que causa la infección.





Hernández indicó también que el 7 por ciento de las mujeres puede desarrollar diabetes gestacional, la cual puede tratarse con éxito.

El segundo trimestre es considerado el más estable y bonito debido al cese de las náuseas. Luego, en el tercer trimestre, se puede dar la preeclampsia, que debe tratarse rápidamente para no poner en riesgo la vida de la madre ni del bebé. En el país, esta es la segunda causa más común de mortalidad materna, pues fallecen 173 féminas por cada cien mil nacidos. Los síntomas son: presión alta, hinchazón en las piernas y dolor en la boca del estómago. En los casos extremos pueden surgir convulsiones.

La única forma de tratarla es con la inducción al parto, para remover la placenta. Sin embargo, el problema se agrava cuando el embarazo aún no llega a los siete meses, ya que el bebé aún no cuenta con la madurez necesaria.

“Para prevenir estos problemas es fundamental la planificación y control médico mensual en los primeros meses, cada 15 días en los últimos, y cada semana al final del embarazo”, recomienda el experto.





Consejos durante la gestación

Se deben tomar en cuenta ciertos aspectos:

  • Para evitar náuseas hay que tomar vitaminas prenatales por la noche, en lugar de la mañana, o dividir la dosis en dos horarios.
  • Consumir menos carbohidratos también disminuye este malestar.
  • Hay medicamentos en gotas que disminuyen las náuseas.
  • Durante el embarazo no debe haber sangrado. Si esto ocurriera hay que acudir de inmediato con el médico.
  • Los ultrasonidos ayudan a determinar que no haya malformaciones y que todos los órganos del bebé estén bien.
  • Si una infección urinaria tiene amenaza de aborto —se manifiesta con manchado hemorrágico—, hay que acudir al médico para que este recete antibióticos como la amoxicilina, con ácido clavulánico.
  • Es necesario tomar abundante líquido: más de dos litros de agua al día.
  • La madre puede hacer ejercicio que no tenga alto impacto. De hecho, es posible hacer prácticas como el spinning durante el embarazo.
  • En promedio, una mujer aumenta de 25 a 35 libras durante la gestación; sin embargo, cuando hay obesidad es necesario acudir con un nutricionista para que no existan problemas serios.