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Criminal atentado en la residencia de Isidoro Zarco

Una bomba de gran potencia explosiva, fue lanzada la noche del 12 de marzo de 1962, en la residencia de don Isidoro.

Por Por: Hemeroteca PL.

Portada de Prensa Libre el 13 de marzo de 1962, en donde se informaba sobre el infame atentado que sufriera uno de sus fundadores, Isidoro Zarco, la noche anterior. (Foto: Hemeroteca PL).
Portada de Prensa Libre el 13 de marzo de 1962, en donde se informaba sobre el infame atentado que sufriera uno de sus fundadores, Isidoro Zarco, la noche anterior. (Foto: Hemeroteca PL).

Manos criminales desconocidas, lanzaron en el interior de la residencia del fundador de Prensa Libre, Izidoro Zarco, un explosivo casero, poniendo en peligro de muerte a sus moradores y ocasionando daños materiales de consideración.

Don Isidoro, autor de la columna Problemas y Soluciones, señaló como responsables de este atentado a los directivos izquierdistas de la Asociación de Estudiantes Universitarios, como represalia por su columna publicada la edición del día anterior.

Con el rostro conmocionado por lo sucedido, don Isidoro Zarco aclaró que su lucha periodística había sido contra todas las dictaduras, fueran de derecha o de izquierda, y que la amenaza de los trujillistas, batistianos y comunistas, lo harían retroceder en su lucha contra todos los totalitarios.

Fragmentos de la columna:

“El estudiantado universitario –es decir, el estudiantado sincero, quijotesco, hidalgo, nacionalista, cien por ciento– está resultando más papista que el Papa. Lo peor del asunto es que se está prestando, sin darse cuenta, a los negocios bastardos que acarrean inquietud, zozobra, malestar y los que en resumidas cuentas están incidiendo en la grave y precaria situación económica que de por sí ya afronta nuestro país. Por otro lado, exponen a criaturas a más de un atropello, puesto que los estudiantes de primaria, sin mediar edad, son lanzados a la vanguardia de los paros y manifestaciones, mientras que los promotores, los que verdaderamente están interesados en revolver el cotarro, o se ponen muy atrás o, como dice el refrán: «lanzan la piedra y esconden la mano».

No debemos tirarnos al engaño; «por la pluma se conoce el pájaro». Basta ver quiénes figuran en las primeras filas de ese movimiento estudiantil, para vislumbrar los propósitos aviesos que persiguen. A ninguno de ellos les interesa la tranquilidad, el progreso social y económico y la paz ciudadana; por el contrario, les favorece el río revuelto; puesto que en rio revuelto pueden pescar a sus anchas”.

12/03/1962. Oficial de la policía nacional muestra a don Isidoro un fragmento de la bomba que estalló en el jardín de su casa. (Foto: Hemeroteca PL).
12/03/1962. Oficial de la policía nacional muestra a don Isidoro un fragmento de la bomba que estalló en el jardín de su casa. (Foto: Hemeroteca PL).


En los registros policiacos quedo asentado que el estallido del mortífero artefacto, tuvo lugar a las 21:12 horas, en el interior de la casa 12-61, de la 4a. avenida “A”, zona 9, propiedad de don Isidoro.

La explosión dejó a oscuras la casa en donde se encontraba don Isidoro junto a su esposa, la señora Teresa de Zarco, y algunos familiares. Con el estallido vibraron las luces y lámpara central, se rompieron los vidrios de los ventanales y mamparas interiores, sobre todo las del segundo piso de la vivienda y se abrió un boquete en el muro norte, aproximadamente de un pie de circunferencia.

Varios fragmentos de la bomba de fabricación casera, volaron en distintas direcciones, una de ellas se incrustó en un automóvil, propiedad de uno de los familiares de don Isidoro, lo cual llenó de pánico a los vecinos de la colonia.

Inspección

A los pocos momentos de haberse registrado la explosión, se hicieron presentes brigadas dela policía nacional y del departamento judicial, practicando un registro para comprobar los daños ocasionados. En la inspección se dedujo que los terroristas arrojaron la bomba en el interior del jardín e hizo explosión junto al muro.

12/03/1962. Don Isidoro dando declaraciones al redactor de Prensa Libre, Benjamñin Paniagua, sobre el atentado de que fue víctima. (Foto: Hemeroteca PL).
12/03/1962. Don Isidoro dando declaraciones al redactor de Prensa Libre, Benjamñin Paniagua, sobre el atentado de que fue víctima. (Foto: Hemeroteca PL).


La bomba, según los fragmentos encontrados en diferentes lugares del patio de la casa, era de clorato en un niple galvanizado, lo cual hizo recordar tanto a los inspectores oficiales como a los reporteros que se hicieron presentes en el lugar, la clase de bombas que hicieron estallar en varios lugares de la ciudad en 1960.

Algunos agentes de la policía nacional que llegaron de primero al lugar, indicaron que de ese callejón habían visto salir precipitadamente un automóvil negro que se perdió rumbo sobre la 12 calle de la zona 9, y momentos después se había escuchado el tremendo estallido de la bomba.

12/03/1962. El estallido ocasionó daños a los ventanales del 2do. piso de la residencia y los vidrios rotos que señala don Isidoro estuviron a punto de ocasionar víctimas. (Foto: Hemeroteca PL).
12/03/1962. El estallido ocasionó daños a los ventanales del 2do. piso de la residencia y los vidrios rotos que señala don Isidoro estuviron a punto de ocasionar víctimas. (Foto: Hemeroteca PL).


Al mismo tiempo la policía nacional informó que de momento no conocían el camino inmediato a seguir en la investigación, pero que darían con los responsables de este atentado, en la brevedad para ponerlos a disposición de los tribunales de justicia.

Los responsables no fueron encontrados y el atentado quedó en la impunidad.