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Dos señoras se quejan de la carestía de la vida en 1976

¿Cuánto hace que la gente habla de las crisis cotidianas por transporte, alto costo de la vida y otros problemas de la vida diaria que agobian, aquejan y llenan de desaliento?

Por Hemeroteca PL

"Salir de las llamas para caer en las brasas" es un adagio guatemalteco que se adapta a diversas épocas de crisis nacional. (Foto: Hemeroteca PL)
"Salir de las llamas para caer en las brasas" es un adagio guatemalteco que se adapta a diversas épocas de crisis nacional. (Foto: Hemeroteca PL)

Desde... hace décadas. Por lo menos en el país, caracterizado por hacer mofa aun de las situaciones más difíciles, cada decenio y cada siglo ha traído sus propios conflictos y sus propias soluciones.

El 4 de diciembre de 1976, dos señoras comunes y corrientes, doña Milagros y doña Teco, discuten sobre la realidad y los problemas de entonces.

Son dos amas de casa de los años 1970, concretamente del año del terremoto en Guatemala. Bien podrían ser dos mujeres con grandes necesidades de los años 1980, 90 o incluso 2000.

Tienen, además, dos nombres sencillos de mujeres de la vida diaria. A continuación, el texto íntegro de aquella conversación de hace 40 años:



Texto de la conversación irónica de dos señoras sobre la realidad nacional en 1976. (Foto: Hemeroteca PL)
Texto de la conversación irónica de dos señoras sobre la realidad nacional en 1976. (Foto: Hemeroteca PL)




Doña Milagros y doña Teco, dos personajes que hablan con ironía de lo difícil que estaba la vida en 1976. (Foto: Hemeroteca PL)
Doña Milagros y doña Teco, dos personajes que hablan con ironía de lo difícil que estaba la vida en 1976. (Foto: Hemeroteca PL)




"Empujar la carreta" es otra frase propia de la jerga guatemalteca. Acá, un piloto empuja su carro que se quedó sin combustible. (Foto: Hemeroteca PL)
"Empujar la carreta" es otra frase propia de la jerga guatemalteca. Acá, un piloto empuja su carro que se quedó sin combustible. (Foto: Hemeroteca PL)


El tema central era el transporte: caro, malo, pero a fin de cuentas más barato que ahora. Cinco centavos por varios kilómetros de distancia, ajetreados por la incomodidad y el apretujamiento.

La ironía salta en la conversación cuando hablan "maravillas" de los pilotos del transporte urbano.

¿Y qué hay de los precios de las verduras y otros artículos de consumo diario? Ni hablar de este tema. Ambas señoras se quejan de lo caro que está la cebolla, la papa, etc.

En el tiempo

Ambas señoras también hablan de lo caro que resulta vestirse, y más con ropa de moda.

Aunque la conversación es figurada y de hace 40 años, pareciera una tertulia de hoy en una calle cualquiera. No cabe duda de que el ingenio guatemalteco hace de las circunstancias más deprimentes verdadero jolgorio y auténtico chiste.



Tragedias como el terremoto de 1976 dieron lugar a infinidad de chistes y relatos jocosos, algunos de muy mal gusto. (Foto: Hemeroteca PL)
Tragedias como el terremoto de 1976 dieron lugar a infinidad de chistes y relatos jocosos, algunos de muy mal gusto. (Foto: Hemeroteca PL)


Otras ironías

Las frases propias de la crisis también han sido tema de conversación en lenguaje nacional. Así, para paliar la situación, el guatemalteco se las ingenia, bien sea por medio de la metáfora o la palabra punzante y directa para creer que lo todo tiempo malo pasará... para pensar que todo tiempo malo pasará... para asegurar que todo tiempo malo pasará.



Ni aun en medio de crisis como la de los combustibles, el guatemalteco ha perdido la esperanza ni la forma jocosa de ver la vida. (Foto: Hemeroteca PL)
Ni aun en medio de crisis como la de los combustibles, el guatemalteco ha perdido la esperanza ni la forma jocosa de ver la vida. (Foto: Hemeroteca PL)


Ingenio chapín... no importa si el video está de lado. (Video: tomado de Youtube)