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1996: el último fusilamiento en Guatemala

El 13 de septiembre de 1996 se ejecutaban a las últimas dos personas por medio del fusilamiento, un hecho muy mediático que motivó la reforma de la aplicación de la pena de muerte, cambiándola por la inyección letal.

Por Néstor Galicia

Ejecución de los reos Pedro Castillo y Roberto Girón por medio de fusilamiento, en la granja penal Canadá, en Escuintla el 13 de septiembre de 1996. (Foto: Hemeroteca PL)
Ejecución de los reos Pedro Castillo y Roberto Girón por medio de fusilamiento, en la granja penal Canadá, en Escuintla el 13 de septiembre de 1996. (Foto: Hemeroteca PL)

La sociedad guatemalteca ha visto desde el siglo XIX cómo los gobiernos aplican la ejecución de la pena de muerte.

El primer fusilamiento registrado en el país data de 1840, cuando el presidente de la República, general Rafael Carrera, envió al paredón a Roberto Molina, alcalde de Quetzaltenango, quien fue ejecutado junto con sus concejales.

Fueron las primeras de numerosas personas  pasadas por las armas.

Durante el gobierno de Jorge Ubico (1931-1944), el control sobre la población se mantuvo por políticas represivas y hábiles.  La aplicación de la ley fuga, el control de las cárceles —las cuales estaban atestadas tanto de criminales comunes como de presos políticos— y el fusilamiento fueron parte de ese régimen.

El 2 de mayo de 1931 fueron fusilados Eduardo Felice Luna, Juan Emilio Blanco y Cayetano Asturias, acusados del asesinato de una anciana. La ejecución fue pública y tuvo lugar en el paredón del Cementerio General.  (Foto: Hemeroteca PL) 
El 2 de mayo de 1931 fueron fusilados Eduardo Felice Luna, Juan Emilio Blanco y Cayetano Asturias, acusados del asesinato de una anciana. La ejecución fue pública y tuvo lugar en el paredón del Cementerio General.  (Foto: Hemeroteca PL) 
Las ejecuciones continuaron, sobre todo en los regímenes militares, en contra de asesinos y violadores.

Estas eran paralelas a la política contrainsurgente aplicada a líderes estudiantiles, sindicales y opositores, quienes eran ejecutados extrajudicialmente.

Durante el régimen de facto de Efraín Ríos Montt, el fusilamiento fue aplicado por los polémicos Tribunales de Fuero Especial, que ejecutaron, según registros, a 15 personas. 

La última ejecución por fusilamiento tuvo lugar el 13 de septiembre de 1996, con gran atención mediática, al punto de haber sido televisada en directo.

Esto hizo que se pasara de las armas a la inyección letal.

Titular de la edición especial de Prensa Libre del 14 de septiembre de 1996 informando sobre el fusilamiento de dos reos por la muerte de una niña en 1993.  (Foto: Hemeroteca PL)
Titular de la edición especial de Prensa Libre del 14 de septiembre de 1996 informando sobre el fusilamiento de dos reos por la muerte de una niña en 1993. (Foto: Hemeroteca PL)
Esta situación obligó a las autoridades a solicitar la reforma del decreto 234 del Congreso, emitido en 1946, que indicaba el procedimiento de las ejecuciones y sustituir el fusilamiento por la aplicación de la inyección letal para darle un trato más humano al condenado.

El 29 de julio de 1997 fue inaugurado el  Módulo Letal, en el que se aplicaría el nuevo tipo de ejecución.

El 10 de febrero de 1998 se ejecutó a Manuel Martínez Coronado, primero por inyección letal, por la masacre de una familia.

Las últimas ejecuciones datan del 29 de junio del 2000, de dos secuestradores, también mediante inyección letal.

La última aplicación de la pena de muerte en Guatemala tuvo lugar el 29 de junio del 2000, y fue por medio de inyección letal. (Foto: Hemeroteca PL)
La última aplicación de la pena de muerte en Guatemala tuvo lugar el 29 de junio del 2000, y fue por medio de inyección letal. (Foto: Hemeroteca PL)
Brasa de mano en mano

Luego de las últimas ejecuciones, el presidente Alfonso Portillo eliminó en el 2001 la facultad del Ejecutivo de aplicar el indulto. El tema se retomó en el  2008, durante el gobierno de Álvaro Colom, cuando el Congreso intentó por medio de un decreto la reactivación de la pena de muerte y el indulto presidencial. Sin embargo, Colom vetó la ley por considerarla inconstitucional.

El tema de la pena de muerte ha sido utilizada por los políticos para sus campañas electorales. Por ejemplo, Manuel Baldizón y Zury Ríos prometían aplicarla, si llegaban al poder.

El actual presidente, Jimmy Morales, dijo abiertamente que aplicaría la pena de muerte. El diputado oficialista Marcos Yax presentó el 9 de agosto de 2017 una iniciativa en el Congreso para reactivar la aplicación de la pena capital.