Hemeroteca

Intentona de golpe de estado

¡Aquí no pasa nadie; mejor regresen a sus cuarteles! gritó un oficial a causa del frustrado levantamiento armado que intentó desestabilizar al régimen de Vinicio Cerezo Arévalo, primer gobierno democrático.

Por Por: Hemeroteca PL

09/05/1989. Varios aspectos del intento de golpe de estado. (Foto: Hemeroteca PL)
09/05/1989. Varios aspectos del intento de golpe de estado. (Foto: Hemeroteca PL)

Unos 100 soldados que portaban trajes de combatiente y que como distintivo lucían en el cuello un pañuelo color celeste con puntos blancos, se apostaron desde la madrugada en el puente Belice, zona 6 de la ciudad capital, probablemente para impedir la llegada de refuerzos de los grupos leales al Gobierno.

Atravesaron en las entradas al puente cuatro cabezales y camiones, lo que hacía imposible el paso de vehículos, aunque sí permitían el desplazamiento de personas. Centenares de trabajadores y empleados que laboran en el centro de la ciudad, así como numerosos estudiantes debieron retornar a sus casas.

Muchos más, sin embargo, caminaron desde diferentes sectores de la zona 18. Los soldados se acantonaron a lo largo del puente y algunos de ellos indicaban a las personas que “mejor regresaran a sus casas”.

Los del pañuelo celeste, según se pudo establecer, eran dirigidos por oficiales que estuvieron involucrados en el movimiento armado, cuyo propósito era derrocar al gobierno democristiano.

Las gentes que por largo rato también permanecieron a inmediaciones al puente, sintieron temor al ver que se acercaban cuatro tanquetas de combate con dirección al centro de la ciudad.

10/05/1989. Colocación del grupo alzado en el puente Belice de la ciudad capital. (Foto: Hemeroteca PL)
10/05/1989. Colocación del grupo alzado en el puente Belice de la ciudad capital. (Foto: Hemeroteca PL)


De un jeep militar descendió un joven oficial, al parecer de alta en la Brigada Mariscal Zavala. Se dirigió al puente, a fin de cambiar impresiones con su colega que dirigía al grupo de los alzados.

¡Mirá vos, decile a tu gente que todo terminó!, vuelvan a su cuartel, todo ha fracasado. ¡Lo siento mucho!, respondió el oficial que portaba un pañuelo celeste al cuello. ¡Aquí solo pasarán sobre mi cadáver!

La plática entre los dos oficiales se extendió por casi 45 minutos, ante la presencia de numerosos curiosos que llegaron al lugar para observar lo que estaba pasando.

Mientras los dos oficiales discutían las tanquetas enderezaron su puntería a los soldados que usaba el pañuelo celeste. Algunos pensaron que iba a producirse un tiroteo entre ambos bandos y abandonaron precipitadamente el lugar.

Un oficial que fue entrevistado por Prensa Libre en el lugar del suceso dijo que “todo estaba controlado”. Al parecer señaló, se levantó en armas un sector del comando táctico de la Fuerza Aérea Guatemalteca pero en este momento todo parece haber sido  controlado por las tropas leales”.

Más tarde fue entrevistado un oficial del pañuelo celeste, con el propósito de conocer las causas del levantamiento. “Mire usted, dijo, yo no puedo informar nada acerca de este movimiento, sólo le puedo indicar que aún estamos en avanzada. Nosotros somos de un cuartel.

Aunque no explicó de qué cuartel se trataba, un soldado señaló que ellos habían llegado del “Justo Rufino Barrios”, aunque tal versión no pudo ser establecida.



09/05/1989. Platica entre oficiales de la Brigada de Mariscal Zavala y con quien dirigía al grupo alzado del pañuelo celeste. (Foto: Hemeroteca PL)
09/05/1989. Platica entre oficiales de la Brigada de Mariscal Zavala y con quien dirigía al grupo alzado del pañuelo celeste. (Foto: Hemeroteca PL)


Otro oficial que fue interrogado por un cecino con relación al comandante del cuartel general Justo Rufino Barrios, general Roberto Matta Gálvez, se expresó así: “El comandante Matta no está en Guatemala, está fuera del país”.

Cuando eran las 7:35 horas, otro oficial integrante del grupo alzado dijo que permanecerían en ese lugar, en espera de instrucciones. Expresó que en ese momento todavía no se habían rendido las fuerzas descontentas con el régimen y explicó que el levantamiento armado se había dado en casi todas las zonas del país.

Se le preguntó cómo había obtenido esta información y destacó que por radio se le indicó que el descontento era general, “Estamos en defensa del pueblo, dijo un oficial, que no dio a conocer su nombre”.

Pasadas las 8 horas las tanquetas retornaron a la Brigada Mariscal Zavala, y al parecer los oficiales tanto el del pañuelo celeste, como el que dirigía las tanquetas, llegaron a un entendido.

Se escuchó el grito de un oficial, quien dijo a sus soldados que se quitaran el pañuelo celeste porque todo había terminado.

En ese momento también fueron quitaron los vehículos que obstruían el paso y se permitió el desplazamiento de automovilistas y camioneros, que por largo rato observaron los hechos en ese lugar.

09/05/1989. Varias tanquetas de la Brigada Mariscal Zavala fueron apostadas a inmediaciones del puente Belice en apoyo al régimen democristiano. (Foto: Hemeroteca PL)
09/05/1989. Varias tanquetas de la Brigada Mariscal Zavala fueron apostadas a inmediaciones del puente Belice en apoyo al régimen democristiano. (Foto: Hemeroteca PL)


El frustrado movimiento armado, según informó el diputado y precandidato a la presidencia de la Democracia Cristiana, Alfonso Cabrera, fue propiciado por oficiales que fueron dados de baja a causa de un intento similar el 11 de mayo de 1984.

Desde las primeras horas de la mañana, los ciudadanos empezaron a sentir que algo anormal estaba ocurriendo, pues el sistema de cadena de radio y televisión fue controlado por los que comandaban el levantamiento, desde las cabinas de la emisora nacional TGW.

Segundo intento

Este incidente era el segundo que ocurría en la administración de Vinicio Cerezo, el primer gobierno democrático, pues en 1988 varias zonas militares del interior del país también se levantaron en armas con el intento de desestabilizar al Gobierno democristiano.

En aquella oportunidad fueron detenidos varios oficiales, entre ellos los coroneles Neftalí Antonio. Gálvez Cortez, Carlos Augusto Garavito Morán, Gustavo Adolfo Cifuentes Dardón, el teniente coronel Gustavo Adolfo Padilla Morales, el mayor Manuel María Gordillo Martínez y el teniente Miguel Angel Acevedo Portillo.

También fueron procesados el mayor Gustavo Adolfo Díaz López y Edgar Geovanni Estrada Portillo, quienes con anterioridad habían sido dados de baja. Todos fueron absueltos por los tribunales marciales; pero se les dio de baja en definitiva de las fuerzas armadas.

En esa misma oportunidad fueron procesados por supuesta participación en ese movimiento los civiles Mario Castejón García Paredes, el politólogo Danilo Roca, periodista Mario David García, industrial Nicolás Buonafina, así como el arquitecto Gustavo Anzueto Vielmann, pero todos fueron dejados en libertad.