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Congreso interpela al ministro de Gobernación

Jorge Arenales Catalán, ministro de Gobernación, fue interpelado por el Congreso el 29 de agosto de 1972. El solicitante de la interpelación fue el diputado Rolando Aquiles Lemus. Prensa Libre publicó una nota el 30 de agosto de aquel año.

Por Hemeroteca PL

Jorge Arenales Catalán, ministro de Gobernación, interpelado en 1972. (Foto: Hemeroteca PL)
Jorge Arenales Catalán, ministro de Gobernación, interpelado en 1972. (Foto: Hemeroteca PL)

"Amplias respuestas a las preguntas planteadas dio el ministro de Gobernación, licenciado Jorge Arenales Catalán, durante la interpelación a que fue sometido en el congreso de la república, a solicitud del diputado Rolando Aquiles Lemus", indicó la nota publicada en esa fecha.

Sin embargo, el diputado René de León Schlotter salió furioso de la sesión del 29 de agosto, porque no le permitieron plantearle a Arenales Catalán una pregunta que no estaba vinculada con el tema. 

En esa oportunidad, De León dijo molesto que pediría otra interpelación, para que el ministro informara sobre la violencia y la delincuencia en el país.

Arenales Catalán ingreso al Hemiciclo a las 10.30 horas, acompañado de los diputados Carlos Oliva y Publio Munduate. Vestía un traje oscuro y corbata corinta. En la barra o balcón del pueblo había decenas de personas que lo recibieron con vivas y aplausos. Eran parte del comité Amistad y Progreso, que apoyaba la candidatura del diputado Manuel Castillo Ramírez para la alcaldía capitalina.

Además, portaban carteles alusivos a la gestión de Arenales y en los cuales le manifestaban su apoyo.

Más que una interpelación, la barra parecía un recibimiento caluroso. La directiva del Congreso tuvo que llamarle la atención en varias ocasiones, por lo frenético de su comportamiento.

Entre los asistentes también había simpatizantes del Movimiento de Liberación Nacional y del Partido Institucional Democrático, que apoyaron a Arenales Catalán.

Antes de que empezara la interpelación, Arenales hizo una larga exposición de su gestión, que duró 45 minutos, sobre la delincuencia en el país. Al respecto, dijo que la violencia no era solo asunto local sino internacional.

En su defensa, argumentó que parte del problema era la infiltración del crimen organizado en la Policía Nacional, de la cual habían dado de baja a 800 agentes.

A continuación tomó la palabra Lemus, quien argumentó que pese a que el Congreso era "la casa del pueblo", había pedido que Arenales no llevara ni campesinos ni simpatizantes, "para que no se convirtiera el acto en un show político".

Una por una fue formulando las catorce preguntas al ministro Arenales, las cuales -según detalla la nota- fue contestando con total claridad.

Arenales dijo que de su despacho dependían la Policía Nacional, el cuerpo de detectives y la Guardia de Hacienda.

También mencionó sobre la captura de campesinos y líderes sindicales, a quienes no les persigue por se tales, indicó, porque no tenía nada en contra de los sindicatos.

También fue preguntado sobre la ola de secuestros, a lo cual contestó que carecía de apoyo de autoridades y hasta de las víctimas. Un detalle importante de la nota es que no amplió sobre la muerte del dirigente campesino Tereso de Jesús Oliva; tampoco dio respuestas claras sobre el asesinato del diputado Arnoldo Otten Prado, en cuya muerte había sido implicado. Arenales tampoco aclaró la persecución de los líderes sindicales Juan Climaco Herrera, Martín García Ozuna y Santos Jiménez Martínez. Sobre dichos casos solo dijo que había ordenado una investigación más profunda.

Incidente y porra

Cuando había concluido una parte del interrogatorio, tomó la palabra De León Schlotter, quien dijo que iba a hacerle varias preguntas a Arenales sobre la situación de la delincuencia en el país. Cuando justo tomaba aliento para empezar, el presidente del Congreso, Mario Sandoval Alarcón, le ordenó callar, porque sus preguntas no estaban dentro del marco legal. De León instió, pero fue mandado a callar nuevamente. Acto seguido, Sandoval Alarcón le entregó una copia de la Constitución.

De León Schlotter abandonó el hemiciclo, y dijo que pediría otra interpelación contra Arenales Catalán.

Según la nota, Arenales salió airoso de la interpelación, pese al acoso de diputados de oposición.

Emilio Mendía, diputado del Partido Revolucionario, también intentó hacerle algunas preguntas a Arenales, pero la Directiva se lo impidió.

Un detalle particular de la nota es que cuando Arenales respondía, la gente que lo apoyaba desde el balcón rompía en aplausos y porras.

La nota indica que Arenales salió airoso de la interpelación, la que prácticamente duró un día. Al final de la cita, Sandoval Alarcón lo felicitó "por la forma amplia, concisa y clara con que había contestado las preguntas".

Antes de abandonar el Hemiciclo, Arenales Catalán estrechó la mano del diputado Paz, ponente de la interpelación "y salió entre aplausos y vítores de la barra".

Por su parte, De León Schlotter dijo que en septiembre de aquel año plantearía una nueva solicitud de interpelación, porque no había quedado satisfecho con las respuestas de Arenales Catalán.

Sandoval Alarcón salió en defensa de Arenales y dijo: "No permitiremos otra interpelación sobre el mismo asunto; no permitiremos que se hagan interpelaciones caprichosas a cada rato".

Carlos Batzín, ministro de Cultura de Otto Pérez, interpelado en 2013. (Foto: Hemeroteca PL)
Carlos Batzín, ministro de Cultura de Otto Pérez, interpelado en 2013. (Foto: Hemeroteca PL)


Ministros de Pérez Molina

Dos interpelaciones destacan en los últimos tres años, durante la gestión de Otto Pérez Molina: la de Carlos Batzín, de Cultura y Deportes, y la de Cinthya del Águila, de Educación.

La de Batzín duró 13 meses y 24 días. La Del Águila duró 16 meses, entre esperas prolongadas, preguntas y repreguntas.

Batzín renunció al cargo en septiembre de 2014, y en su lugar llegó el futbolista Dwigth Pezzarossi.

Del Águila dejó el puesto el 22 de agosto de 2015, por las denuncias de corrupción y defraudación aduanera contra Pérez Molina. En su lugar asumió el viceministro, Eligio Sic.

Un detalle particular es que durante una de las citas al Congreso, Del Águila quiso conocer el Centro Histórico, pero para su mala fortuna un ladrón le arrancó del cuello un hermoso crucifijo de oro.

"Meme" de la ministra Cinthya del Águila, sobre robo de cadena de oro. (Video: Youtube)