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Asesinan a Mario Méndez Montenegro, ex alcalde capitalino

El 31 de octubre de 1965 fue asesinado el Lic. Mario Méndez Montenegro, secretario general y fundador del Partido Revolucionario (PR), y primer alcalde electo de la ciudad de Guatemala.

9/11/1965 Portada de Prensa Libre sobre la reconstrucción de hechos de la muerte de Mario Méndez. (Foto: Hemeroteca PL)

9/11/1965 Portada de Prensa Libre sobre la reconstrucción de hechos de la muerte de Mario Méndez. (Foto: Hemeroteca PL)

Su muerte constituyó todo un acontecimiento político y social, ya que  a su funeral acudieron miles de guatemaltecos.
Méndez Montenegro fue  uno de los estudiantes que participaron activamente en la Revolución de 1944. Cuando fue alcalde  realizó varias obras en beneficio de la capital. 

El 9 de noviembre de 1965 se realiza una diligencia judicial para esclarecer la muerte la cual inicia con la reconstrucción de la escena del crimen, la cual se llevó a cabo en la residencia del político.

Con dos disparos hechos contra un costal de arena en el sitio? exacto donde murió Méndez Montenegro, familiares suyos reconstruyeron los hechos, en presencia del juez 4o. de Instancia Penal para demostrar que la muerte del político se había tratado de un asesinato.

Los investigaciones daban cuenta de que los disparos fueron hechos con un revólver exactamente igual al que usaba  Méndez Montenegro. El primero a una distancia de dos o tres metros, y el segundo a quemarropa.

Los dos disparos se oyeron en toda la residencia; además, se estableció que los balazos habían sido hechos desde el segundo piso.

El juez 4o de 1a Instancia Penal, Gustavo Adolfo López Sandoval, escuchó las dos detonaciones en uno de los corredores del primer piso, acompañado de su secretario y miembros de la prensa.

Al escuchar las detonaciones, la viuda del líder revolucionario, Carlota Martínez de Méndez, así como la señora Aída de Martínez y Marylena Anzueto de Méndez, dijeron que el ruido que escucharon el 31 de octubre, día en que murió Méndez Montenegro, no se parecían, ya que estos últimos fueron como verdaderos disparos, en tanto con los otros balazos pareció como si un vidrio se quebrara o como si alguien hubiese golpeado la puerta del primer piso que da a la calle, por lo cual no concordaban.

Todo en sumario

El licenciado Gustavo Adolfo López Sandoval acudió en aquella ocasión a la residencia de la viuda de Montenegro, con el  objetivo de practicar una inspección ocular y de tomarle declaración de lo que fue de su conocimiento, de los hechos ocurridos el día de la muerte de su esposo.

La diligencia comenzó con la declaración de Martínez viuda de Méndez Montenegro, la cual se llevó a cabo en el segundo piso y se impidió la entrada a los periodistas. Según manifestó, en esa fecha se prohibió por razones de sumario en la diligencia judicial.

La declaración de la viuda de Méndez Montenegro, así como la de las demás personas que estuvieron el 31 de octubre, cuando ocurrió el hecho no se conocen, debido a que las declaraciones fueron a puerta cerrada.

El juez López Sandoval, al ser entrevistado por los medios de comunicicación, declaró que ninguna de las actuaciones relacionadas con el caso se podía revelar, ya que no habían personas detenidas.

Advirtió que su presencia en la casa de la familia Méndez Montenegro obedecía a que tenía que practicar una inspección ocular que faltaba para continuar con las investigaciones.

Prueba de los disparos

Por su parte, el bachiller Alberto Méndez Martínez, hijo del desaparecido dirigente revolucionario, dijo en aquella oportunidad que había pedido a López Sandoval que escuchara las dos detonaciones, para que se diera cuenta de que familiares ?que estaban en la planta baja ese día hubiesen subido de inmediato donde estaba su padre, lo que no ocurrió, porque creyeron que se trataba de un suceso en el exterior, posiblemente ajeno a ellos.

Después de la prueba de los disparos, algunos elementos de la prensa recorrieron la terraza de la casa.

El licenciado Méndez fue localizado recostado sobre un sillón, el cual se encontraba en el pasillo que da a las habitaciones.

La terraza da a un predio donde parqueban automóviles, y por el lado oriental se podían ver los techos de las demás vecindades que estaban casi al nivel de la terraza.

Los familiares dijeron que confiaban en los elementos de prueba que pondrían al alcance del tribunal, para demostrar que no se trató de un suicidio sino de un acto criminal.

9/11/1965 Julio César Méndez Martínez, hijo, muestra uno de los posibles lugares de ingreso para dar muerte a su padre. (Foto: Hemeroteca PL)

Investigación no molesta

El gobierno de esa época miró con beneplácito la investigación que se estaba realizando en torno a la muerte de Méndez Montenegro, dijo el periodista Baltasar Morales de la Cruz, secretario de información del Gobierno.

“Los investigadores extranjeros pueden contar con toda la colaboración del gobierno para el mejor desarrollo de su cometido, ya que el interés de la familia y del gobierno en este caso, es común”, indicó.

Solicitud del MP

El Ministerio Público (MP) pidió al tribunal que llevaba el caso que practicara todas las diligencias, para establecer las circunstancias en que murió Méndez Montenegro.

La gestión la promovió el licenciado Luis Felipe Sáenz Juáez, en su calidad de jefe de la sección de fiscalía.

Entre otras cosa exigió que se recabaran los dictámenes de balística y que se llevara a cabo la prueba de la parafina y se analizaran los resultado de la necropsia. Además, escuchar a los familiares y a las personas que se encontraban en la casa el día de la muerte del político, y que se practicara una inspección ocular en el lugar del hecho.

El tribunal dijo que varias peticiones que formuló el MP ya habían sido verificadas por López Sandoval.

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