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Más embarazos juveniles

La población adolescente en Guatemala, que asciende a más de dos millones, entre la cual un 50 por ciento son mujeres, afronta actualmente un considerable ascenso de embarazos precoces, principal causa de mortalidad materna e infantil, así como abortos involuntarios.

Por Por: Hemeroteca PL

Para Mayra, de 15 años, el hecho de haber tenido su primer hijo le cambió la vida. "Lloré cuando me enteré de que iba a tener un bebé; estaba confundida por lo que mis padres pensarían de mí".

"Ahora he madurado y soy feliz, porque ellos me apoyaron, aunque mi novio me dejó. Aconsejo a todas las jóvenes que pidan orientación antes de tomar cualquier decisión o dejarse llevar por la inexperiencia", dijo.

El bebé de Mayra sufrió daño cerebral, como consecuencia de un parto prolongado. *(Nombre ficticio)

Incidencia

De acuerdo con el Ministerio de Salud, hasta julio de 2001 se han reportado 66,496 partos en mujeres menores de 20 años, de un total de 380,446.

La edad de la primera unión conyugal se estima antes de los 19 años. Para los 22 años, más del 70% de mujeres vive unida con su pareja; de ellas, 17% ya son madres.

Por su parte, la Asociación pro Bienestar de la Familia, Aprofam, confirma que al año mueren 800 mujeres por problemas de parto, la mayoría de ellas adolescentes.

¿Adulto joven?

"El primer conflicto que afrontan las adolescentes cuando pasan por su primera menarquía o menstruación es el hecho de no poder asumir un papel de adulto, pero tampoco se conforman con el de niñas", explica la sicóloga Olga Patricia Escobar.

En ese sentido, el doctor Mario Castillo, director del Programa de Niñez y Adolescencia del Ministerio de Salud, expone que "muchas jóvenes afrontan problemas de embarazos inesperados. Es necesario ofrecerles orientación sicológica, médica y educación en salud reproductiva".

A criterio de Escobar, la educación es de suma importancia para evitar problemas de embarazos no deseados y abortos involuntarios en las jóvenes, problemas que, señala, "han ido en ascenso".



"Hay que tomar en cuenta no sólo las graves consecuencias que genera esta problemática a la salud de las adolescentes, sino las irreversibles repercusiones que puede tener para su vida y su salud mental, el hecho de que no reciban una atención adecuada", agrega la especialista

Según Castillo, "este problema ha aumentado considerablemente de 1995 a la fecha. En el Hospital San Juan de Dios, donde funciona una clínica para adolescentes, se atiende de 8 a 10 pacientes diariamente. De éstos, más de la mitad acude por embarazos inesperados y enfermedades de transmisión sexual, ETS.

Disminuye con educación

Aprofam destaca también que el porcentaje de adolescentes madres, disminuye notablemente con el nivel de educación.

Según el doctor Castillo, en el área rural, por cada año escolar que la niña gane, disminuye hasta un 10% la tasa de mortalidad materna.

"Estamos trabajando en escuelas saludables, proporcionando información sobre educación en salud reproductiva. El propósito es educar a los futuros adolescentes para que puedan llevar una vida responsable", refiere Castillo.

Parte de la cultura

En Guatemala, los embarazos a temprana edad forman parte de la cultura de algunas regiones y grupos sociales, lo que contribuye a que la tasa de fecundidad continúe siendo una de las más elevadas en Centroamérica.

El doctor Julio García Colindres, Coordinador del Programa Nacional de Salud Reproductiva, destaca que "los embarazos juveniles son por lo general de alto riesgo".

"Los embarazos en adolescentes pueden tornarse prolongados, llegar a una cesárea e incluso provocar la muerte", resalta Colindres. "Hay que tomar en cuenta que el cuerpo de la adolescente todavía no está desarrollado y representa complicaciones", advierte. Su recomendación es que las adolescentes tomen conciencia en la importancia de retrasar las relaciones sexogenitales y embarazos.

"La edad más aconsejada para que la mujer pueda tener hijos es de los 20 a 35 años". Tomando en cuenta la madurez física y mental que la persona ha alcanzado.



Teléfono de ayuda

Aprofam ha puesto a disposición de la población una línea de orientación para adolescentes. El número es 1-801-0056836, que funciona gratuitamente de 8:00 a 20:00 horas, y es atendido por personal especializado en consejería.

Las orientadoras que responden las llamadas, reciben 20 a 25 diarias, aunque el número varía. De estas comunicaciones, la mayoría son por consultas sobre embarazos inesperados, para saber sobre uso de métodos anticonceptivos, problemas familiares y sentimentales. La confidencialidad es lo primero que se garantiza a las jóvenes que solicitan la ayuda.

Riesgos del embarazo precoz

Por causas asociadas al parto y embarazo, la mayoría de menores de edad afronta problemas serios.

El embarazo precoz puede causar abortos naturales, desnutrición, partos prolongados o por cesárea, riesgo de sufrir anemia o mortalidad materna.

En el caso de los bebés, mueren al nacer. También pueden presentar daño cerebral como consecuencia de parto prolongado y bajo peso.

Los médicos recomiendan que desde que las adolescentes tienen su primera menstruación, eviten y retrasen las relaciones sexogenitales y embarazos, hasta contar con una edad adecuada para ello. "Deben recibir ayuda especializada para evitar riesgos".