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Una parada en Palín

Un mosaico de colores, aromas y estampas típicas se asienta en las faldas del volcán de Agua e invita a hacer una parada en la ruta hacia la costa sur del país.

Por Hemeroteca PL

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Escuintla Palin Turismo
Una estampa añeja de Palín, mujeres al pie de la ceiba. Foto de principios del siglo XX. (Foto: CIRMA)
Una estampa añeja de Palín, mujeres al pie de la ceiba. Foto de principios del siglo XX. (Foto: CIRMA)

Quienes tienen más de 25 años de edad todavía guardan en la memoria los recuerdos de viajes veraniegos hacia las playas del Pacífico, recorridos que implicaban el paso por un pueblecito con color y olor a frutas, cuya esencia parecía concentrarse bajo la sombra de una frondosa ceiba.

Esos recuerdos evocan estampas de Palín, Escuintla. Aunque desde la apertura de la autopista, muchos viajantes “pasan de largo”, este municipio que sigue ofreciendo singulares atractivos para el turista local o extranjero que recorre la zona calurosa del país.

Antes, las ventas de frutas, flores y verduras estaban a la sombra de la ceiba, ahora se concentran en el mercado municipal, cuya fachada aún es alcanzada por las largas ramas de este árbol nacional. En el mercado de Palín es posible adquirir, a buenos precios, naranjas, mandarinas, mamey, guineos y pacayas, algunos de los productos de mayor cultivo en la región.



La parroquia de San Cristóbal, guarda tesoros de imaginería. Las palinecas mantienen sus raíces elaborando tejidos típicos. (Foto: Hemeroteca PL)
La parroquia de San Cristóbal, guarda tesoros de imaginería. Las palinecas mantienen sus raíces elaborando tejidos típicos. (Foto: Hemeroteca PL)


Quienes deseen adquirir tejidos típicos con motivos originales del municipio, pueden preguntar en el mercado por alguna de las tejedoras que, al igual que doña Marisol Pérez, realizan este trabajo especialmente bajo pedido.

Tierra de poqomames

A partir de los primeros años de la conquista española, Palín era conocido como San Cristóbal Amatitlán. El mejor testigo de aquella época es la imagen de San Cristóbal que se conserva en el templo católico del municipio.

Con una población mayoritariamente poqomam, Palín se instituyó como pueblo del estado de Guatemala en agosto de 1836. El 16 de octubre de 1867 adquirió la categoría de municipio y el 29 de abril de 1935 pasó a ser parte del departamento de Escuintla. El sincretismo religioso que se produjo tras la Conquista, sigue vigente en esta porción del territorio guatemalteco. Una de sus más claras expresiones se produce en montañas como El Chilar. Allí se encuentra la piedra Moctezuma, donde los indígenas realizan rituales mágicos.

Otras montañas que rodean el municipio son Medio Monte, Peña Blanca, El Peñón y El Injerto. El cauce del río Michatoya pasa a unos 800 metros de distancia de la plaza central.

El municipio de Palín se sitúa a 52 kilómetros al sur de la ciudad capital. La vía más rápida de acceso es la carretera CA-9, que es una moderna autopista de cuatro carriles. Una clara señalización indica dónde debe cruzarse para llegar a la plaza central del pueblo.



La centenaria ceiba preside el parque central de Palín y es el testigo de eventos importantes del municipio. (Foto: Hemeroteca PL)
La centenaria ceiba preside el parque central de Palín y es el testigo de eventos importantes del municipio. (Foto: Hemeroteca PL)


Si visita Palín en las siguientes fechas tendrá la oportunidad de apreciar expresiones culturales y tradicionales, como bailes y presentaciones de cofradías.

  • 1 y 2 de noviembre: Cofradía de Cristo de los Santos
  • 7 de diciembre: Quema del Diablo
  • 8 de diciembre: Inmaculada Virgen de Concepción de María
  • 13 de diciembre: Santa Lucía
  • 12 de diciembre: Celebración de la Virgen de Guadalupe