Hemeroteca

Viudas de pilotos de buses: madres desoladas

Niños sufren el dolor y la penuria que agobia a sus progenitoras, quienes solo piden una oportunidad.

Por Por: Hemeroteca PL

05/05/2013. Viudas de pilotos de buses, madres desoladas. (Foto: Hemeroteca PL)
05/05/2013. Viudas de pilotos de buses, madres desoladas. (Foto: Hemeroteca PL)

Las viudas e hijos de pilotos de buses asesinados son las víctimas silenciosas de los crímenes cometidos por bandas de extorsionistas que exigen pagos constante a empresarios y aún a los mismos conductores.

La vida es desolada para ellas, que repentinamente se ven obligadas a vivir con el trauma de haber perdido a sus cónyuges y a la vez cargar con la penuria económica para sufragar los gastos cotidianos y sacar adelante a sus hijos, que a menudo se ven discriminados por su orfandad paternal.

En cinco años, 802 conductores de buses de transporte de pasajeros han perdido la vida, según cifras de la Procuraduría de los Derechos Humanos.

Este año, del 1 de enero al 30 de abril fueron ultimados 38 pilotos. En la mayoría de casos, fueron atacados mientras laboraban y con pasajeros en las unidades.

Organizaciones de derechos humanos calculan en 2 mil 500 la cifra de huérfanos, a quienes el Estado no provee de ninguna ayuda, pese a que la misma ha sido ofrecida.

05/05/2013. Olga Larios dice que sus dos ijos viven muy tristes sin su padre. (Foto: Hemeroteca PL)
05/05/2013. Olga Larios dice que sus dos ijos viven muy tristes sin su padre. (Foto: Hemeroteca PL)


Humillación y dolor

Yolanda Beatriz Solís Ángel, de 29 años, tiene dos hijos de 9 y 10 años. Vive en la colonia Linda Vista, zona 4 de Villa Nueva, en una covacha con paredes de lámina oxidada clavadas a parales podridos que amenazan con caer.

El calor del techo de lámina convierte el improvisado dormitorio en un estancia insoportable durante el día. Solís cuenta que con su esposo alquilaban una habitación en el centro de Villa Nueva y tenían comida y lo necesario para vivir.

Hoy todo eso es solo recuerdo. “Yo sola me he hecho fuerte, porque la gente en la calle me humilla. A mis niños en la escuela les preguntan por qué su papá está muerto, y me entristece oírlos contar lo que le pasó”, dijo.

Afirmó que sus niños piensan que su padre es ahora un ángel que los cuida desde el cielo. Sus niños, indicó, conocen el bus de Cotrauvin en que laboraba su esposo, Eswin Orlando Villagrán López, en el cual perdió la vida el 24 de mayo del 2008, cuando sujetos armados le dispararon. “Cuando ven el automotor refieren que allí debería andar su padre”, contó.

“Los extorsionistas lo mataron”, refirió Solís, pero es solo una deducción, pues el Ministerio Público jamás resolvió el caso.

El perdón

Olga Marina Larios González es viuda del piloto Julio César Culajay Juárez. Desde la muerte de su esposo ha trabajado lavando ropa ajena, en labores domésticas y sobrevive vendiendo tamales y chile en escabeche.

Culajay Juárez fue ultimado el 27 de mayo del 2009, en la 27 avenida y 8a. calle de la colonia El Naranjo, zona 4 de Mixco. “Con mis hijos recibimos terapia psicológica. Esto permitió que mejoraran en sus estudios, y tengo fe en que algún día saldremos de esta crisis”, manifestó.

Aseguró que su hijo mayor, Bryan Emanuel Culajay, 16, desea estudiar para encontrar un trabajo que le permita ayudar en la casa y con eso tener lo necesario para vivir.

Su hija, Lesly, 11, le manifiesta que sueña a su papá. “La psicóloga le dice que ore mucho por su papá, para superar la pérdida”, indicó la madre.

05/05/2013. Mirna Chen esta desesperada porque le está costando sobrevivir con sus tres hijos. (Foto: Hemeroteca PL)
05/05/2013. Mirna Chen esta desesperada porque le está costando sobrevivir con sus tres hijos. (Foto: Hemeroteca PL)


Sin ningún retrato

Mirna Esperanza Chen Ventura recuerda que la pasión de su esposo, Sergio Eduardo Mérida Lara, era vivir en los buses y sus amigos lo apodaban Popeye.

Murió el 17 de junio del 2009, una fecha memorable para sus hijos, ya que cada año, en el Día del Padre, se entristecen y los trabajos manuales que elaboran en sus escuelas los van a dejar al cementerio.

“Solo teníamos una foto de él, la cual guardamos porque les afectaba a mis hijos. Mi hija Kimberly —de 13 años— veía el retrato y se metía al ropero a llorar. Era muy doloroso; todo esto ha sido un calvario”, expuso.

Su otra hija, Darlin, 11, se volvió muy callada desde entonces, y el varón, Ericsson, 7, extraña a su padre, a pesar de que tenía 2 años cuando él murió.

Mérida Lara

Sandra Leticia Hernández, dirigente de la Asociación de Viudas de Pilotos, dijo que la agrupación tiene 350 integrantes y cada vez se agregan más. Lo peor es que desde 2011 hay una iniciativa de resarcimiento en el Congreso y a nadie, ni aún a los políticos que dicen defender a la gente, parece importarle, finaliza.