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03/02/13 - 00:00 Internacionales

Batalla de Stalingrado

Rusia y el mundo evocan con tristeza y alegría la batalla de Stalingrado, que ayer cumplió 70 años y que representó la primera derrota alemana en la Segunda Guerra Mundial. Según los rusos, esa primera victoria salvó a Europa del nazismo liderado por el dictador Adolfo Hitler.

POR HUGO SANCHINELLI

La ciudad de Volgogrado, nombre que se dio a Stalingrado en 1961, se engalanó ayer con una multitud de banderas y banderines rojos y amarillos en honor a los “vencedores”.

El presidente ruso, Vladimir Putin, asistió al desfile de más de 650 militares ataviados con los colores del Ejército Rojo, la fuerza que representaba a la desaparecida Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

“La batalla de Stalingrado es el símbolo más resplandeciente de la Gran Guerra patriótica (como se conoce en Rusia a la Segunda Guerra Mundial), la guerra sigue viva en la memoria de las personas que han sobrevivido y en la de sus familiares”, asegura el historiador Vitali Dymarski.

El 2 de febrero de 1943 la tropa del mariscal alemán Friedrich von Paulus capitularon, cercadas por el Ejército Rojo después de una encarnizada batalla iniciada en julio de 1942 en esa ciudad a orillas del río Volga, paso esencial hacia el Cáucaso y sus ricos recursos petroleros.

Fue la primera rendición del ejército nazi desde el comienzo de la guerra y cambió el curso de la contienda, tanto en el plano estratégico como en el psicológico en la Unión Soviética, desmoralizada hasta entonces por varias derrotas estrepitosas.

Pero también fue una de las batallas más sangrientas de la historia.

Devastada desde el comienzo por bombardeos aéreos alemanes, Stalingrado fue escenario, durante más de seis meses, de combates callejeros muy violentos entre la tropa nazi y los soldados y los civiles soviéticos a los que el presidente Joseph Stalin había dicho “¡Ni un paso atrás!”. Durante ese período, los combatientes también debieron luchar contra otros dos enemigos crueles: el invierno ruso y la hambruna.

En total la batalla causó hasta dos millones de muertos, en ambos bandos, según las cifras oficiales rusas.

“Bombardeaban constantemente, de las nueve de la mañana a las cuatro de la tarde. En dos ocasiones, nuestra casamata quedó sepultada después de explosiones, pero nos desenterraron y vivimos”, recuerda Taisia Postnova, de 93 años.

Estudiante de Medicina en Novosibirsk, Siberia, Taisia fue enviada al frente en septiembre de 1942 y vivió en carne propia el horror de esa guerra.

Como los alimentos escaseaban, Taisia se contentaba con un mendrugo de pan y un poco de agua. “A menudo, los que no aguantaban más, iban al río Volga en busca de agua, pero morían alcanzados por las balas”, cuenta.

En julio de 1942, la ciudad que recibió su nombre del líder soviético, Iósif Stalin, estaba a punto de caer en manos de los alemanes, por lo que Moscú tuvo que recurrir a reservistas sin experiencia, muchos de los cuales perecieron bajo el infernal bombardeo alemán.

Según la historiadora Tatiana Prikázchikova del Museo de Stalingrado, ni Hitler ni Stalin sospechaban que esa ciudad sería crucial para decidir el destino de la Segunda Guerra Mundial.

Además de ser una de las batallas más sangrientas de la historia de la humanidad, los historiadores opinan que Stalingrado cambió el rumbo de la contienda mundial, ya que los soviéticos demostraron al mundo que el poderoso Ejército alemán no era invencible.

Stalingrado supuso el comienzo de la gran contraofensiva soviética que comenzó con la expulsión del invasor nazi y acabó con la conquista de Berlín en 1945.

Las autoridades de Volgogrado decidieron recuperar para las efemérides el nombre de Stalingrado, lo que ha causado una gran controversia en ese país, debido a que Stalin es recordado como un dictador que se ensañó contra su propio pueblo.

Leningrado

El ejército nazi, que invadió la Unión Soviética el 22 de junio de 1941, cerró el cerco en torno a Leningrado —hoy San Petersburgo— el 8 de septiembre del mismo año y lo mantuvo durante 900 días, hasta que el Ejército Rojo logró romperlo el 27 de enero de 1944, el más cruel de la Segunda Guerra Mundial, que se cobró  un millón de  muertos.

Barrios enteros de Leningrado se dedicaron a la búsqueda de cadáveres para paliar su hambre. Surgieron toda clase de asesinos  cuyo fin era matar personas  para el consumo de su carne.

641 mil  personas murieron de hambre por  bloqueo de Leningrado.

Ciudad rusa ha tenido tres nombres

La ciudad llamada en la Rusia zarista “Tsaritsin”  recibió el nombre de Stalingrado en 1925 en honor del dictador Iósif Stalin, que fue cambiado en 1961 por Volgogrado.


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