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Robot explorador chino "Conejo de Jade" comienza a rodar por la Luna

El primer robot explorador chino, el Yutu  (Conejo de Jade) , se separó este sábado de la sonda Chang E 3 y comenzó a recorrer el suelo de la Luna, informó la televisión estatal china CCTV.

Por AGENCIA EFE

Una imagen de la superficie de la Luna tomada por la cámara de a bordo de la sonda lunar Chang\
Una imagen de la superficie de la Luna tomada por la cámara de a bordo de la sonda lunar Chang\'e-3. (AP)

PEKÍN.-La operación, transmitida en diferido por el canal estatal, se produjo a las 4:35 hora local china del domingo (20:35 GMT del sábado) en la planicie lunar Sinus Iridum (Bahía de los Arcoiris) , donde la sonda Chang E 3 había logrado alunizar siete horas antes.

China, que logró con la Chang E 3 el primer alunizaje controlado de una nave terrestre en 37 años, es también desde este sábado el segundo país el mundo que coloca un robot explorador en la Luna, tras la Unión Soviética, que desplegó el Lunojod 1 en noviembre de 1970 y el Lunojod 2 en junio de 1973.

Alimentado mediante paneles solares y equipado con seis ruedas, un brazo mecánico y tres pares de cámaras, el Conejo de Jade -nombre escogido por votación popular- es capaz de excavar y de sondear mediante radar a profundidades de hasta cien metros.

También dispone de un generador termoeléctrico de radioisótopos, alimentado por plutonio, que le permitirá regular su temperatura y resistir las frías noches lunares, en las que la Luna puede alcanzar temperaturas de hasta 180 grados bajo cero.

Con un peso de 140 kilos y 150 centímetros de altura, el robot puede desplazarse a 200 metros por hora y el programa espacial chino espera que funcione plenamente durante tres meses.

Durante su misión, instalará un telescopio en la Luna por primera vez en la Historia y observará la plasmaesfera (gas ionizado que circunda la Tierra) .

El nombre Conejo de Jade proviene de una antigua leyenda china según la cual este animal vive en la Luna junto a la diosa Chang E, una historia que descansa en la idea de que las manchas grisáceas que forman los mares lunares y que se distinguen desde la Tierra se asemejan a la silueta de un gigantesco conejo.