Internacional

Imputan a 10 sacerdotes en España en caso de pederastia denunciado al Papa

Diez curas fueron imputados en España por un caso de pederastia del que fue alertado el papa Francisco por la carta de una víctima, quizas el mayor escándalo conocido de este tipo dentro de la Iglesia española.

<p>La Iglesia Católica ha sido criticada por los escándalos de pederastia en el mundo. (Foto Prensa Libre: EFE)</p>
La Iglesia Católica ha sido criticada por los escándalos de pederastia en el mundo. (Foto Prensa Libre: EFE)

MADRID.- La víctima, un joven con 25 años recién cumplidos, aseguró haber sido violada y forzada a participar en actos sexuales con los curas en un chalé con piscina de la ciudad andaluza de Granada, en el sur de España.

En un ejemplo de la política de tolerancia cero hacia la pederastia iniciada en su papado, Francisco fue quien animó al joven a acudir a la justicia e incitó al arzobispo de Granada a investigar los hechos narrados por la víctima en una carta enviada al Vaticano.

Poco después, el 23 de noviembre, una imagen totalmente inusual sacudió al país: nueve curas, encabezados por el arzobispo de Granada Francisco Javier Martínez, se postraron tumbados contra el suelo de la catedral para pedir perdón por los errores cometidos en este escándalo.

El Papa mismo explicó a los periodistas, el 25 de noviembre, el grandísimo dolor que sintió al conocer los hechos.

Recibí la carta, la leí, llamé a la persona y le dije: mañana ve a ver al obispo, contó el Papa, que escribió al obispo de Granada para que empezara el trabajo, hacer la investigación e ir adelante, añadió.

Cómo lo estoy viviendo? Con gran dolor, con grandísimo dolor. Pero la verdad es la verdad y no debemos esconderla, reconoció el Pontífice.

Su consejo animó al joven a presentar en octubre, 10 años después del calvario vivido, una denuncia ante la fiscalía de Granada exponiendo los abusos cometidos por un grupo de curas entre 2004, cuando tenía 14 años, y 2007.

De tocamientos a violaciones

La víctima, miembro del Opus Dei y monaguillo de la parroquia desde los 7 años, relató abusos y violaciones del párroco principal con la participación o la complicidad del resto de imputados, que se reunían en un chalé con piscina de la ciudad a los pies de la cordillera de Sierra Nevada.

Manipulando su fervor religioso, el párroco prometía al joven un buen futuro como hombre de Dios y lo culpabilizaba cuando trataba de evitar sus libidinosas tentativas, según relató el juez instructor en el auto de imputación.

En él, el magistrado describe unos abusos cada vez más graves desde los tocamientos hasta la violación.

Al menos otros dos miembros del grupo, todos ellos aficionados de las orgías y las películas pornográficas, habrían tocado al chico mientras que los otros conocían los hechos y no dudaban de amenazarlo con expulsarlo del grupo por su falta de entusiasmo.

Los doce fueron imputados por su presunta participación directa o su complicidad con los abusos.

Al menos otra persona, ahora con 44 años, habría denunciado desde entonces una tentativa de agresión sexual en 1991, lo que hace temer que la red existía desde hace mucho tiempo y tendría otras víctimas.

En cuanto a número de abusadores y al sistema de abuso, se habían constituido en una especie de secta en el interior de la propia iglesia, consideró José Manuel Vidal, director del web Religión Digital que destapó el caso, el más grave conocido en España hasta ahora.

Ya no era solo un depredador que va por su cuenta y que son muy difíciles de detectar, aquí es un grupo organizado, que tiene dinero, que tiene poder, añadió.

Tras su elección en marzo del 2013, el papa Francisco propugnó la tolerancia cero ante la pedofilia, una lacra que podría haber afectado a decenas de miles de víctimas y desacreditó fuertemente a la Iglesia católica desde los años 1990.

A raíz de la apertura de una investigación preliminar, el arzobispo de Granada suspendió de sus funciones a los curas directamente acusados de abusos.

Desde Londres, sin embargo, la asociación de víctimas de abusos sexuales de curas juzga esta medida como insuficiente y exigió el miércoles al Papa que haga dimitir del cargo al arzobispo.