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19/12/12 - 19:20 Internacionales

Israel quiere construir masivamente en Jerusalén Este y en Cisjordania

AFP JERUSALEN

Las autoridades de Israel, inmersas en una campaña electoral, anunciaron en los últimos días varios proyectos para la construcción de miles de viviendas en los barrios de colonización en Jerusalén Este, ocupada y anexada, a pesar de las condenas internacionales.

El municipio israelí de Jerusalén aprobó este miércoles un proyecto para la construcción de 2.610 viviendas en el barrio de colonización judía de Givat Hamatos, situado en el sur del sector oriental de la ciudad.

Este sería, si el proyecto prospera, el primer barrio de colonización judía creado en Jersualén Este desde hace 15 años, subrayan las organizaciones de defensa de los derechos humanos.

"El adjunto del alcalde acaba de decirme que aprobaron las 2.610 unidades de vivienda" en Givat Hamatos, declaró Daniel Seidemann, director de Terrestrial Jerusalem, una ONG que vigila la colonización israelí en Jerusalén Este

"Oficialmente, se trata de la decisión final", afirmó a la AFP Lior Amihai, un especialista del movimiento anticolonización La Paz Ahora.

"Se publicará en los próximos días y luego habrá un período de 15 días para que sea efectiva, antes de que puedan comenzar a publicar licitaciones", explicó.

Por su parte, el ministerio israelí de Vivienda publicó las licitaciones por 1.048 nuevas viviendas en las colonias de Cisjordania y Jerusalén Este.

Además, la comisión de planificación del distrito de Jerusalén se reunirá el jueves para examinar la construcción de 1.100 viviendas adicionales en el barrio de colonización de Gilo, también situado en Jerusalén Este.

El lunes pasado, el ministerio del Interior israelí autorizó la controvertida construcción de 1.500 viviendas en Ramat Shlomo, un barrio de colonización en Jerusalén Este, un proyecto que Estados Unidos ya había condenado en 2010.

Tras esta serie de decisiones, el asesor político del secretario

general de la ONU, Ban Ki-moon, instó "al gobierno israelí" a que "sin demora (...) responda a los llamados internacionales para renunciar a esos proyectos" en Cisjordania y reafirmó que esas iniciativas son ilegales y amenazan el proceso de paz con los palestinos.

El mismo Ban Ki-moon pidió al Estado hebreo "no continuar por esa vía peligrosa que oscurece las perspectivas de diálogo".

Estados Unidos alzó el tono el martes y denunció la "insistencia" de Israel "en seguir este patrón de acción provocativo", mientras que los cuatro miembros europeos del Consejo de Seguridad de la ONU preparaban una declaración común para condenar esos proyectos.

"La intensificación de la colonización y el conjunto de las prácticas israelíes de asesinatos y arrestos nos empujan a acelerar nuestro recurso ante la Corte Penal Internacional (CPI)", reaccionó el negociador palestino Mohamad Shtayeh. Un tal recurso ya es posible gracias a la obtención de Palestina del estatuto de observador en la ONU el 29 de noviembre.

Según el periódico israelí Maariv, que cita a altos responsables del Likud, el partido de derecha del primer ministro Benjamin Netanyahu, "esta avalancha de planes de construcción no es sólo una sanción contra la iniciativa palestina en la ONU y el acercamiento con el Hamas (...) sino que también está directamente relacionada con la campaña electoral" para las legislativas de enero.

"Antes de las elecciones, es necesario clarificar sus posiciones", explicó al periódico un ministro del Likud, recordando que "el electorado del Likud es favorable a la construcción en Jerusalén y a la colonización".

"El problema no es sólo en dónde se construye, sino cómo se anuncia. Este tipo de declaración puede irritar a los estadounidenses y finalmente los tendremos en contra, sin lograr construir", lamentó la ex ministra de Relaciones Exteriores, Tzipi Livni, jefa de un nuevo movimiento de centro de la oposición.

"Para conservar un Estado judío y democrático necesitamos una solución con dos Estados", dijo en una visita al bloque de colonias de Gush Etzion, cerca de Jerusalén.

Israel considera Jerusalén como su capital "unificada e indivisible". Pero la comunidad internacional no reconoce la anexión de Jerusalén Este de 1967 por el Estado hebreo. Los palestinos aspiran establecer su capital en esa parte de la ciudad.


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