Internacional

El Papa muestra su “dolor” por guerra en Siria y alerta del riesgo de indiferencia

El papa Francisco expresó este viernes un "profundo dolor"  por la guerra siria, que comenzó en marzo de 2011, y alertó del riesgo que existe de sucumbir a la "globalización de la indiferencia".

El papa visita Muro de las Lamentaciones. (Foto Prensa Libre: AFP)

El papa visita Muro de las Lamentaciones. (Foto Prensa Libre: AFP)

CIUDAD DEL VATICANO.-  El papa recordó, con gran dolor, que la crisis de Siria no se ha resuelto, sino que continúa, y existe el riesgo de acostumbrarse a ella, de olvidar a las víctimas, su sufrimiento, a los miles de refugiados, desde ancianos a niños, que padecen y a veces mueren de hambre y de enfermedades causadas por la guerra.

Debemos repetir el nombre de la enfermedad que hace tanto mal hoy en el mundo: la globalización de la indiferencia, añadió.

En estos términos se expresó el pontífice durante el encuentro que mantuvo hoy con miembros de los organismos caritativos católicos que ayudan a las víctimas del conflicto sirio, dentro de la jornada promovida por el Pontificio Consejo Cor Unum, en el Vaticano.

Jorge Bergoglio dijo que tiene los ojos puestos en Siria, país al que hizo referencia en varios de los discursos que pronunció durante su viaje a Tierra Santa, que lo llevó del 24 al 26 de mayo a Jordania, Belén y Jerusalén.

En sus alocuciones pidió, en reiteradas ocasiones, una solución urgente para la guerra en la que está sumido el país desde hace más de tres años.

En su segundo encuentro con este colectivo, Bergoglio alabó la labor que desempeñan las organizaciones de ayuda humanitaria y demás organismos católicos que trabajan en la zona, y les instó a seguir asistiendo a todas las víctimas de la guerra, sin distinciones étnicas, religiosas o sociales.

El futuro de la humanidad se construye con la paz, no con la guerra: la guerra destruye, mata, empobrece a los pueblos y a los países, manifestó.

Esta reunión se produce unos días antes del encuentro entre el papa Francisco, el presidente de Israel, Simón Peres, y el de los palestinos, Mahmud Abás, que se celebrará el próximo 8 de junio en el Vaticano.

Será una jornada de oración que, según declaró hoy el secretario de Estado vaticano, Pietro Parolín, reaviva la esperanza de paz para Oriente Medio.