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27/02/13 - 12:49 Internacionales

Benedicto XVI marca las líneas de purificación que debe seguir la Iglesia

Benedicto XVI se marcha tras haber marcado las líneas de renovación y purificación de la Iglesia, en un pontificado de casi ocho años que ha estado marcado por los casos de clérigos pederastas y el escándalo Vatileaks, que puso al descubierto las tramas e intrigas en el Vaticano.

CIUDAD DEL VATICANO.-  Con casi 86 años y escasas fuerzas físicas, aunque en plenas facultades mentales, Joseph Ratzinger pasa el testigo a un papa que tenga -según dijo en su discurso de renuncia- el vigor tanto de cuerpo como de espíritu para gobernar la Barca de San Pedro y anunciar el Evangelio.

A Benedicto XVI le ha tocado vivir unos años convulsos en la Iglesia Católica, donde han aflorado cientos de casos de abusos sexuales cometidos por clérigos a menores que pusieron en la picota a las iglesias de Irlanda, EE. UU., Alemania, Austria y Bélgica, entre otras, y hasta le salpicaron a él.

No le pillaron por sorpresa, ya que pocos días antes de ser elegido papa -el 19 de abril de 2005- denunció cuánta suciedad y cuánta soberbia hay en la Iglesia y entre los que por su sacerdocio deberían estar entregados al Redentor.

Y así, poco después de llegar al papado, comenzó con la limpieza de esa suciedad, empezando con el fundador de los Legionarios de Cristo, el mexicano Marcial Maciel, castigado por pederasta.

POR AGENCIA EFE / Italia

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