Internacional

Arabia Saudí utiliza munición de EE. UU. en Yemen, dice organización

La coalición liderada por Arabia Saudita ha utilizado bombas de fragmentación suministradas por Estados Unidos en los bombardeos aéreos contra los rebeldes chiíes de Yemen, pese a que un tratado internacional lo prohíbe, aseguró el domingo la organización Human Rights Watch (HRW).

Por Dubi/AFP

Organización acusa a Arabia Saudí de utilizar munición prohibida de EE. UU. contra civiles.
Organización acusa a Arabia Saudí de utilizar munición prohibida de EE. UU. contra civiles.

Fotos, un video y otros elementos creíbles desde mediados de abril tienden a indicar que en los bombardeos realizados en las últimas semanas contra la gobernación de Saada, bastión rebelde hutí en el norte de Yemen, se utilizaron bombas de racimo, escribe HRW en un comunicado.

La organización de defensa de derechos humanos, cuya sede se encuentra en Nueva York, asegura haber establecido mediante un análisis de imágenes satelitales, que esta submunición parece haber caído en una zona de cultivos, a 600 metros de decenas de edificios de un grupo de cuatro a seis pueblos.

Civiles en riesgo

Este tipo de submunición, que al abrirse libera un gran número de pequeñas bombas, supone un peligro latente para los civiles y está prohibida por un tratado adoptado en 2008 por 116 países, aunque entre ellos no están Arabia Saudí, Estados Unidos y Yemen, recuerda HRW.

“Estas armas no deberían utilizarse nunca, en ninguna circunstancia”. Steve Goose, especialista en HRW de armamento.

Arabia Saudí es objeto de críticas crecientes por la campaña aérea que realiza desde el 26 de marzo en Yemen junto con otros ocho países árabes, la mayoría sunitas.

El objetivo de la operación es restablecer el gobierno legítimo en Yemen y frenar a los hutíes, apoyados por el Irán chiita, que han conquistado importantes territorios, entre ellos, la capital Saná, desde septiembre de 2014.

Pero el número de víctimas civiles del conflicto en Yemen no cesa de aumentar en las últimas semanas y según la ONU, la situación humanitaria es catastrófica.