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Australiana es madre a los 63 gracias a fecundación in vitro

Una australiana de 63 años dio a luz a un bebé concebido por fecundación in vitro en el extranjero y batió récord de parto a edad más avanzada en el país.

Por DPA/Australia

Ilustración. La Asociación Médica Australiana criticó a la mujer que alumbró por inseminación artificial con 62 años. (Foto Prensa Libre: AP).
Ilustración. La Asociación Médica Australiana criticó a la mujer que alumbró por inseminación artificial con 62 años. (Foto Prensa Libre: AP).

Según Channel Seven News, la pequeña nació el lunes, ocho semanas antes de que la madre primeriza saliera de cuentas. El parto tuvo lugar en Melbourne, fue por cesárea y el padre, de 78 años, estuvo presente.

Tanto la madre, a la que algunos medios atribuyen 62 años, como la hija se encuentran bien.

La noticia ha desatado el debate en el país sobre la conveniencia de embarazos a edades tan avanzadas.

El presidente del consejo de médicos, Michael Gannon, criticó a la mujer y a su pareja, calificándolos de egoístas. "¿Alguien ha pensado qué pasará cuando esta niña sea adolescente?", escribió hoy en Twitter. "Una locura. Con más de 60 nadie debería tener hijos".

Para el especialista en fertilidad Gab Kovacs, de la Universidad Monash, "es irresponsable ayudar a conseguir un embarazo a una mujer de esa edad". Según argumentó, "a un niño se le debe mantener durante 20 años, y es muy posible que la madre no pueda".

"¿Alguien ha pensado qué pasará cuando esta niña sea adolescente?", Michael Gannon, médico.

En Australia, la ley sólo permite recibir tratamientos de fertilidad a mujeres de como máximo 53 años.

Según los medios, la reciente madre llevaba años intentando quedarse embarazada a través de la fecundación artificial, pero no lo consiguió hasta que se le implantó un óvulo donado.

A finales del 2006, el caso de una española de 67 años dio la vuelta al mundo al convertirse en la mujer de mayor edad en dar a luz, esta vez a gemelos.

Según se supo después, había mentido sobre los años que tenía para poder someterse a un tratamiento de fertilidad en Estados Unidos.

Al poco tiempo se le detectó un tumor y falleció tres años más tarde.