BBCMundo

El misterio del avión con US$400 millones en efectivo que Estados Unidos envió secretamente a Irán

Fue una operación secreta organizada por la administración Obama que "coincidió" —según la Casa Blanca— con el rescate de cuatro rehenes estadounidenses a principios de este año.

Por BBC Mundo

El 17 de enero, los prisioneros estadounidenses fueron liberados a cambio de siete ciudadanos iraníes detenidos en Estados Unidos.

Y, al día siguiente, un avión de carga repleto de euros, francos suizos y otras monedas,por un valor total de US$400 millones, partió de Washington a Teherán.

La revelación fue hecha el martes por el diario The Wall Street Journal, a quien funcionarios europeos y estadounidenses le contaron que "Estados Unidos obtuvo el dinero de bancos centrales holandeses y suizos".

Pero su sugerencia de que el pago ayudó a facilitar el intercambio de prisioneros fue desmentida este miércoles por el jefe de prensa de la Casa Banca, Josh Earnest, y el jueves por el propio presidente, Barack Obama.





Según Earnest, se trataba simplemente de un pago vinculado a una disputa entre los dos países que se remonta a 1979, cuando la Revolución Islámica derrocó al último monarca iraní.

Por su parte, Obama dijo que el acuerdo "no fue secreto", sino que se anunció públicamente en enero. Lo que sí reconoció que era "noticioso" es que pagaron en efectivo.

"El motivo es que no podíamos mandarles un cheque ni girarles el dinero. No tenemos una relación bancaria con Irán, lo cual es parte de la presión que les aplicamos", explicó Obama a un grupo de periodistas en el Pentágono.

Las medidas también imposibilitaban que fuera en dólares estadounidenses.

Pero no todos están convencidos.

Y las "coincidencias" con el intercambio de prisioneros parecen haberle dado nuevas municiones a los críticos de los recientes acuerdos entre EE.UU. e Irán.





Acuerdo polémico

La disputa a la que hace referencia la Casa Blanca tiene que ver con un acuerdo suscrito antes del triunfo de la Revolución Islámica.

El gobierno del Shah Mohammad Reza Pahlavi había comprado equipo militar estadounidense por valor de US$400 millones.

Pero su derrocamiento hizo que Washington nunca terminara de enviar el armamento a Irán.

Y aprovechando el histórico pacto nuclear con Irán, Washington decidió cancelar una deuda que, con intereses, ascendía a US$1.700 millones.

"Con el acuerdo nuclear efectuado y los prisioneros liberados, era el momento adecuado para resolver, también, esta disputa", había declarado el 17 de enero pasado Obama.





Sanciones

Ahora el gobierno de Obama se defiende de las acusaciones de que pagó para facilitar la liberación de los rehenes.

"(Algunos republicanos) están tratando de justificar su oposición a nuestro acuerdo con Irán", dijo Earnest en un comunicado emitido este miércoles.

Y, según Earnest, "el gobierno iraní gastó el dinero, principalmente, de la forma en la que (el gobierno de Estados Unidos) esperaba".

"Desde que la comunidad internacional trabajó conjuntamente para imponer sanciones en Irán por su programa nuclear, su economía se resintió. Por tanto, cuando Irán obtuvo ganancias [...] usó ese dinero para respaldar su moneda, que había sufrido devaluaciones", explicó el portavoz.





Earnest también explicó que Irán invirtió ese dinero en sus infraestructuras, negando los vínculos con el intercambio de prisioneros o con cualquier otra cuestión.

Acusaciones

Los medios iraníes apenas se hicieron eco de la noticia, explica la periodista del servicio persa de la BBC, Niki Mahjoub.

Sin embargo, el asunto sí ha causado un gran revuelo en Estados Unidos.





El candidato republicano a la presidencia de EE.UU., Donald Trump, se pronunció al respecto en Twitter, culpando a su oponente, Hillary Clinton, del pago, que describió como "un escándalo".

Sin embargo, aunque Clinton formó parte, oficialmente, de las negociaciones del acuerdo nuclear con Irán, éste fue alcanzado por el actual secretario de Estado, John Kerry.

El portavoz del Comité Nacional Republicano (RNC, por sus siglas en inglés), Reince Priebus, también emitió un comunicado comentando la polémica.

"La política internacional de Obama y Clinton no sólo se traduce en un peligroso acuerdo nuclear con el principal promotor de terrorismo en el mundo, sino también en el pago de un rescate secreto con aviones llenos de dinero en efectivo", advirtió.

Pero el portavoz de Departamento de Estado de EE.UU., John Kirby, también respondió a las acusaciones.





"Tal y como hemos dejado claro, las negociaciones sobre el pago correspondiente a la liquidación de un crédito pendiente establecido por el Tribunal de La Haya fueron completamente independientes del regreso a casa de los ciudadanos (prisioneros) estadounidenses", explicó Kirby.

"No sólo se hicieron dos declaraciones por separado, sino que fueron gestionadas por diferentes equipos", agregó.