Internacional

Buscan disipar rumores sobre un potente terremoto en México

Las autoridades mexicanas intentan disipar rumores sobre supuestos pronósticos de que un sismo poderoso y destructivo sacudirá al país.

Los potentes terremotos en Ecuador (izquierda) y en Japón (derecha), hacen crecer los rumores de fenómenos similares en México. (Foto Prensa Libre: EFE y AFP).
Los potentes terremotos en Ecuador (izquierda) y en Japón (derecha), hacen crecer los rumores de fenómenos similares en México. (Foto Prensa Libre: EFE y AFP).

Los rumores comenzaron a circular en las redes sociales después del movimiento telúrico del sábado en la noche que dejó al menos 480 muertos en Ecuador.       

Según esos rumores, hay pronósticos sobre un inminente temblor de magnitud 8.6 que sacudirá a México.       

Al menos uno de esos mensajes señala como supuestas fuentes de esa alerta al Servicio Sismológico Nacional y a la Universidad Nacional Autónoma de México.       

9,500

  • personas murieron en 1985 a consecuencia de un fuerte terremoto en México.

Sin embargo, el Servicio Sismológico dijo el martes que “el Servicio Sismológico Nacional NO opera ninguna alerta sísmica”.       

En la misma página, el SSN mostraba un enlace con el título “Los terremotos no se pueden predecir”. 

"Ante la información que circula en las redes sociales en las que se afirma que investigadores del Departamento de Sismología de la UNAM han predicho la ocurrencia inminente de un gran terremoto en México, el Servicio Sismológico Nacional (SSN) e investigadores de dicho departamento afirmaron que esta información es apócrifa y completamente escandalosa", afirma el SSN en el boletín.

En el mismo comunicado citan a Víctor Manuel Cruz Atienza, jefe del Departamento de Sismología del Instituto de Geofísica, quien exhorta a los mexicanos a ignorar información de esa naturaleza puesto que "no es posible predecir los sismos".

Pese a que México se encuentra en una región tectónica muy activa las autoridades aclararon que no deben esperar "nada especial" como consecuencia de los sismos ocurridos en Japón y Ecuador, ambos devastadores.

Cruz Atienza, cita el boletín, menciona que aunque Japón y Ecuador están en el Cinturón de Fuego, ubicados en la periferia del Océano Pacífico, lugar donde se concentra la mayor actividad sismológica y vulcanológica del planeta, no guardan ninguna relación, porque fueron provocados por distintas placas tectónicas que no tienen interacción entre ellas; es decir, es un fenómeno completamente normal que seguirá ocurriendo.

En 1985, un temblor de magnitud 8 cercano a las costas de México causó el derrumbe de centenares de edificios en la capital y dejó al menos nueve mil 500 muertos.