Internacional

Cerca de 500 temblores hubo en una semana en El Salvador

El enjambre sísmico en la zona centro de El Salvador atribuido al movimiento de fallas geológicas en el Área Metropolitana provocó un total de 489 temblores desde la noche del domingo 9 de abril, hasta este sábado.

Por Efe / El Salvador

En una semana se han dado casi 500 sismos en El Salvador. Uno de estos provocó una persona fallecida cuando una roca cayó en su vehículo. (Foto, Prensa Libre: Cortesía La Prensa Gráfica)
En una semana se han dado casi 500 sismos en El Salvador. Uno de estos provocó una persona fallecida cuando una roca cayó en su vehículo. (Foto, Prensa Libre: Cortesía La Prensa Gráfica)

El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) detalló que entre las 20:13 (hora local) del día 9 de abril hasta las 10 horas de este sábado 15, se han registrado las sacudidas, de las que 49 han sido sentidas por la población, saldándose con un muerto y dos heridos, así como diversos daños materiales, todavía no cuantificados.

Las magnitudes de los movimientos telúricos registrados, oscilaron entre 1.3 y 5.1 en la escala de Richter, con una profundidad de 3 a 4 kilómetros en tierra firme, indicó la entidad gubernamental.

El sismo sentido de mayor magnitud se registró a las 17.52 horas del lunes, que tuvo una magnitud de 5.1 en la escala de Richter, una profundidad de 4 kilómetros e intensidad V-VI en la escala Mercalli, con epicentro en Antiguo Cuscatlán, localidad colindante con la capital.

El temblor de 5.1 fue el causante de la muerte de un hombre de 26 años, identificado como Óscar Balmore Labor, como consecuencia del derrumbe de una roca de gran tamaño en la localidad de Colón, por donde circulaba con su vehículo, en el que iban a bordo otras dos personas que resultaron lesionadas.

Asimismo, el temblor provocó numerosos daños materiales en inmuebles y mobiliario urbano cuyo impacto no ha sido revelado por las autoridades.

A raíz de este sismo, que alarmó a la población del centro del país, el Gobierno activó a nivel nacional de manera "inmediata" su Sistema Nacional de Protección Civil, que se mantendrá el tiempo que sea necesario mientras continúa activo el enjambre sísmico.

Además, la institución decretó "alerta amarilla", que supone disposición inmediata de todos los efectivos nacionales del Estado en caso de emergencia.

Crítica al mandatario

Las críticas se suman a las generadas en julio de 2015, cuando el presidente viajó a la isla caribeña para un chequeo médico "rutinario" y por "otros compromisos" en medio de una crisis de seguridad generada por las pandillas, que obligaron a los empresarios del sistema público de transporte a para sus operaciones bajo amenazas de muerte y con el asesinato de chóferes.

El presidente salvadoreño, Salvador Sánchez Cerén, suspendió un chequeo médico de "rutina" que se realizaba en Cuba, a donde viajó en secreto en fecha desconocida, y regresó al país centroamericano este miércoles para atender la alerta generada por un enjambre sísmico, informó hoy la Presidencia.

"Ante la situación de alerta que ha vivido nuestro país en los últimos días, tomé la decisión de suspender un chequeo médico de rutina que realizaba en Cuba y regresé al país este miércoles", dijo el mandatario en un comunicado de prensa.

Sánchez Cerén, cuyo paradero desconocía la población desde el pasado 5 de abril, aseguró que "desde que inició la reciente actividad sísmica, he mantenido comunicación permanente" con las autoridades medioambientales para "proteger a la población", mientras la Presidencia difundió fotografías del mandatario despachando con otros funcionarios en la casa de gobierno.

El retorno de Sánchez Cerén se da en medio de muchas criticas por parte de la población, expresadas principalmente mediante las redes sociales, por su ausencia.

Cuando el 9 de abril pasado empezó el enjambre sísmico el vicepresidente salvadoreño, Óscar Ortiz, se negó a revelar a los periodistas dónde se encontraba Sánchez Cerén.

Las críticas se suman a las generadas en julio de 2015, cuando el presidente viajó a la isla caribeña para un chequeo médico "rutinario" y por "otros compromisos" en medio de una crisis de seguridad generada por las pandillas, que obligaron a los empresarios del sistema público de transporte a para sus operaciones bajo amenazas de muerte y con el asesinato de chóferes.