Internacional

Colombia suspende fumigación con glifosato en cultivos de coca

El Consejo Nacional de Estupefacientes acogió el jueves la reciente petición del presidente Juan Manuel Santos y suspendió el uso del herbicida glifosato en aspersiones aéreas contra cultivos ilícitos, se informó oficialmente.

Por Bogotá/AP

 Un avión fumiga un campo de cultivo de coca en San Miguel, Colombia. (Foto Prensa Libre:AP)
Un avión fumiga un campo de cultivo de coca en San Miguel, Colombia. (Foto Prensa Libre:AP)

Alejandro Gaviria, ministro de Salud, hizo el anuncio. Al concluir una reunión entre los miembros de la entidad que marca el rumbo de la política antidrogas de ese país, el funcionario dijo a los periodistas que la votación quedó siete a uno.

El Ministerio de Salud indicó recientemente que la Organización Mundial de la Salud sostuvo en un informe que a la larga el glifosato podría ser cancerígeno.

“El consejo, por mayoría, ha decidido suspender las aspersiones con glifosato sobre cultivos ilícitos“, indicó a su vez el ministro de Justicia, Yesid Reyes.

La suspensión se hará efectiva a partir del momento en que la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales revoque el plan de desarrollo ambiental que cobija o permite hasta este momento la aspersión con glifosato, agregó.

“Somos el único país del mundo que mantiene las fumigaciones con glifosato en la lucha contra los cultivos ilícitos“, dijo Santos.

A más tardar en un mes, un comité técnico deberá entregar un informe con las recomendaciones para ajustar la nueva política contra las drogas en el país “de acuerdo con esta realidad” que implica la suspensión del glifosato, añadió el ministro de Justicia.

El único funcionario que estuvo en desacuerdo con la prohibición del herbicida fue el procurador general Alejandro Ordóñez.

-Transición para reemplazar-

El sábado recién pasado, Santos habló de un período de transición para reemplazar las aspersiones de glifosato con otros mecanismos. Por ejemplo, dijo, intensificar la erradicación manual de los cultivos de hoja de coca en el país.

El mandatario recordó que la Corte Constitucional, máxima instancia judicial del país, emitió un fallo en el que le dijo al gobierno que averiguara si el herbicida podría tener efectos nocivos sobre la salud humana.

“Somos el único país del mundo que mantiene las aspersiones con glifosato en la lucha contra los cultivos ilícitos“, dijo.

El embajador de Estados Unidos en Colombia, Kevin Whitaker, observó el 28 de abril que “usar o no usar glifosato es decisión soberana del gobierno de Colombia y respetamos eso plenamente.”

En las dos últimas décadas, más de 1,6 millón de hectáreas han sido fumigadas con el herbicida para matar las plantas de coca, de cuyas hojas se obtiene la cocaína. Contratistas estadounidenses llevan a cabo parte del programa.

Un informe de la Casa Blanca de la semana pasada dio cuenta de que el cultivo de la hoja utilizada para la elaboración de cocaína se disparó el año pasado en Colombia.

Después de seis años consecutivos de disminución, la cantidad de tierra dedicada al cultivo de coca en Colombia aumentó un 39% en el 2014, al pasar a 112.000 hectáreas (aproximadamente 27 mil acres), según la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de la Casa Blanca.

La producción potencial de cocaína, de acuerdo al rendimiento medio de los cultivos, se incrementó en 32% hasta alcanzar las 245 toneladas.

El gobierno de Estados Unidos utiliza satélites para supervisar anualmente la cantidad de tierra dedicada al cultivo de la hoja en países andinos como Bolivia, Colombia y Perú, que la cultivan exclusivamente.

Varios funcionarios antinarcóticos estadounidenses y colombianos han reconocido la eficacia del programa con el argumento de que hay un riesgo aún mayor para el medio ambiente y para la salud de los agricultores si se relanza la producción de cocaína utilizando peligrosos productos químicos que proliferarían sin control.

Los opositores del gobierno, en cabeza del hoy senador y expresidente Álvaro Uribe (2002-2010), han dicho que la suspensión del herbicida es una concesión para la guerrilla de las Farc, a la que las autoridades acusan de financiarse con las drogas.

Santos lo ha negado y por el contrario ha dicho que la lucha contra las drogas “se va más bien a fortalecer.”

El gobierno y las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) adelantan en Cuba un proceso de paz desde fines del 2012 para tratar de poner fin a más de medio siglo de hostilidades entre las partes.