Internacional

Desconocidos atacan autobús de turistas en El Cairo

Un grupo de desconocidos lanzaron petardos y abrieron fuego el jueves contra un autobús de turistas y policías que vigilaban un hotel de El Cairo en el que se alojaban árabes israelíes, sin causar víctimas, informaron fuentes de seguridad

Por El Cairo/AFP/AP

Un empleado del hotel limpia los cristales rotos después del ataque. (Foto Prensa Libre:AFP).
Un empleado del hotel limpia los cristales rotos después del ataque. (Foto Prensa Libre:AFP).

En un comunicado, el ministerio del Interior afirmó que “unos desconocidos se congregaron cerca del hotel el Barceló Cairo Pyramids y también conocido como Tres Pirámides y al pasar por delante del establecimiento lanzaron petardos y abrieron fuego con perdigones contra los policías de vigilancia, que respondieron” .

Los disparos causaron destrozos a un autobús de turistas estacionado frente al hotel, pero no se reportan víctimas, informó el ministerio. Había unos 15 atacantes, de los que uno fue detenido.

Según un responsable de seguridad que pidió el anonimato, el autobús esperaba a 40 turistas árabes israelíes que se encuentran “ilesos” .

Un empleado del hotel, Yaser Fakhredin, declaró a la  AFP  que “un grupo de 15 a 20 manifestantes enmascarados lanzaron petardos y dispararon perdigones contra la fachada acristalada del edificio y contra las ventanas de un autobús vacío que esperaba para transportar a turistas árabes israelíes” .

"La Policía trabajó para evitar cualquier intento de estropear el gozo de las celebraciones con acciones firmes y decisivas” , dijo Halawa.

Según un fotógrafo de la  AFP , parte de la fachada del hotel y algunos vidrios del autobús se rompieron.

Los cristianos coptos de Egipto celebraban el jueves la Navidad ortodoxa, en un país de mayoría musulmana.       

El gobierno egipcio lucha contra una insurgencia centrada en el norteño Sinaí, y los ataques se han multiplicado desde que el ejército derrocó al presidente islamista Mohamed Mursi en el 2013, con numerosos atentados en el territorio continental egipcio en los últimos meses.       

Algunos extremistas en el Sinaí han jurado lealtad al grupo extremista Estado Islámico y reivindicado el atentado que derribó el año pasado un avión de pasajeros de una aerolínea rusa y mató a 224 personas.  

Sólo en la capital, El Cairo, la policía registró de forma exhaustiva más de 300 iglesias en busca de dispositivos explosivos, dijo el mayor general de la policía Gamal Halawa. Se establecieron puntos de control ante las iglesias de todo el país y se prohibió temporalmente que autos y motocicletas se detuvieran delante, añadió.       

La Policía trabajó para evitar “cualquier intento de estropear el gozo de las celebraciones con acciones firmes y decisivas” , dijo Halawa.       

Los atentados se han multiplicado desde que el ejército derrocó al presidente islamista Mohamed Mursi en el 2013, extendiéndose desde la inestable península del Sinaí y atacando el territorio continental varias veces en los últimos meses.

Algunos extremistas en el Sinaí han jurado lealtad al grupo Estado Islámico y reivindicado el atentado que derribó el año pasado un avión de pasajeros de una aerolínea rusa y mató a 224 personas.       

“En realidad no ha cambiado nada en lo referente a nuestros derechos y libertades”, dijo Michelle Labib.

Los cristianos ortodoxos coptos de Egipto respaldaron mayoritariamente la caída de Mursi, el primer presidente elegido libremente en el país pero que era un líder divisivo.

Después de la caída de Mursi, muchos islamistas reclamaron que los cristianos habían conspirado en su contra con el ejército y se produjeron ataques contra viviendas, negocios e iglesias cristianas.       

“Hemos ido con retraso en la restauración y reparación de lo que ardió. Todo se arreglará...

Por favor, acepten nuestras disculpas por lo que ocurrió” , dijo el presidente, Abdul-Fatá el-Sisi, que como jefe militar dirigió la caída de Mursi, ante un público cristiano en la catedral de San Marcos de El Cairo.

Su intervención fue una disculpa pública y reconocimiento de los ataques poco habitual.       

El-Sisi, al que muchos cristianos ven como un salvador, fue recibido como una estrella del rock en la catedral, sede de la Iglesia ortodoxa copta. Pareció que las fuerzas de seguridad no lograban contener a la multitud que vitoreaba y lanzaba flores en el camino de el-Sisi al salir del templo, lo que les obligó a retroceder y salir por otra puerta.       

Las fuertes medidas de seguridad del miércoles se debían en parte a los preparativos para el aniversario el 25 de enero del alzamiento en el 2011 que derrocó al veterano autócrata Hosni Mubarak.

Altos cargos, incluido a el-Sisi, han expresado su preocupación por los intentos de señalar el aniversario de la revuelta con protestas en las últimas semanas.       

Los presidentes egipcios nunca han acudido a las misas de Navidad, lo que hizo aún más apreciada la visita de el-Sisi este año, la segunda que ha hecho. Además del presidente acudieron miembros musulmanes del gobierno, personalidades de los medios partidarios del gobierno y personas conocidas.       

Los coptos suponen en torno al 10% de los 90 millones de personas del país. Durante años han denunciado discriminación, algo que muchos creen persiste incluso bajo el gobierno de el-Sisi.       

“En realidad no ha cambiado nada en lo referente a nuestros derechos y libertades” , dijo en El Cairo Michelle Labib, una programadora informática de 45 años, que es cristiana. “Es exasperante cómo le muestran como un héroe cuando nuestras vidas no han mejorado de ninguna forma” .