Internacional

Trump comienza su presidencia con ataques a la Prensa

Recién llegado a la Casa Blanca, Donald Trump encendió un intenso debate sobre su apoyo popular, incluso antes de empezar a tomar las primeras medidas como presidente de EE. UU.

Donald Trump, presidente de EE. UU., durante una actividad en la Casa Blanca, el domingo. (Foto Prensa Libre: AFP).

Donald Trump, presidente de EE. UU., durante una actividad en la Casa Blanca, el domingo. (Foto Prensa Libre: AFP).

Trump, como ya es costumbre, utilizó una de sus mejores armas mediáticas: Twitter.

El republicano Trump, respondió el domingo en Twitter a las multitudinarias marchas en su contra celebradas este sábado en muchas ciudades del país y se preguntó al respecto: “¿Por qué esas personas no votaron?”.

“Vi las protestas de ayer, pero bajo la impresión de que acabamos de tener una elección. ¿Por qué esas personas no votaron?”, sostuvo Trump en su cuenta personal de Twitter, que sigue usando pese a que también cuenta con la oficial asignada al presidente (@POTUS).

Trump señaló, además, en su tuit que las celebridades que arroparon y asistieron a esas marchas, entre ellas las cantantes Madonna y Alicia Keys, las actrices Scarlett Johanson, Ashley Judd y América Ferrera, y el cineasta Michael Moore, “dañaron gravemente la causa”.

Sin embargo, en un segundo tuit, una hora más tarde, Trump eligió un tono más conciliador y declaró que respetaba el derecho a manifestarse: “Las protestas pacíficas son un sello distintivo de nuestra democracia. Aunque no siempre esté de acuerdo, reconozco los derechos de la gente a expresar sus opiniones”.

Se calcula que dos millones de personas participaron en las marchas organizadas por mujeres en Estados Unidos y alrededor del mundo en defensa de los derechos de las mujeres, de los inmigrantes y de las minorías.

El magnate y su portavoz, que vieron cómo se multiplicaban las comparaciones sobre la cantidad de asistentes a su ceremonia de juramento y la de Barack Obama en el 2009, criticaron con vehemencia el sábado a los medios, acusando a los periodistas de mentir sobre estas estimaciones.

“Parecía que había un millón, o un millón y medio de personas”, dijo Trump, agregando que la multitud llegaba hasta el Monumento a Washington, a dos kilómetros de donde él estaba.

Su portavoz Sean Spicer también atacó a los medios que publicaron fotos que mostraban que la multitud estaba lejos de llegar hasta ese punto.

Imágenes aéreas

Las autoridades de las ciudades estadounidenses, luego de malas experiencias previas, ya no dan datos sobre la concurrencia a las manifestaciones.

No obstante, esta información puede ser corroborada a través de las fotos aéreas.

Éstas imágenes, apoyadas en las cifras de las autoridades de tránsito sobre el uso del metro, muestran sin ninguna duda que la multitud durante la toma de posesión de Trump fue, de lejos, más pequeña que en el 2009.

“Mirado con perspectiva, el tamaño del público es una cuestión menor”, tuiteó el exasesor de Obama David Axelrod. “El hecho de que (el presidente) esté obsesionado con ello, no lo es”.
Los portavoces de Trump aparecieron a la defensiva el domingo, cuando se les preguntó en televisión sobre la preocupación de la administración por la cantidad de asistentes.

Cuando le preguntaron en NBC por qué Trump envió a su portavoz a expresar una “falsedad comprobable” sobre la ceremonia, la consejera del presidente Kellyanne Conway respondió que “Sean Spicer dio hechos alternativos”.

La declaración tuvo repercusión en Twitter, con comentarios que se burlaban de ella, y la etiqueta #alternativefacts (‘hechos alternativos’) se convirtió en tema dominante de la red en Estados Unidos y segundo en el mundo.

Tanto Conway como Spicer intentaron el domingo girar el foco de atención hacia la agenda de los próximos días. Destacaron que el presidente republicano tiene planeado firmar varios decretos para llevar a cabo sus promesas de campaña.

El jueves se reunirá con miembros republicanos del Congreso en Filadelfia y, el viernes recibirá a la primera ministra británica, Theresa May, en la primera visita de un líder extranjero a la Casa Blanca de Donald Trump.

Trump y May “surgieron de manera similar, a través del Brexit y del movimiento que sucedió aquí en Estados Unidos”, dijo Conway en ABC, en referencia al voto favorable en referendo a que Reino Unido abandone la Unión Europea.

Con sólo dos de sus miembros de gabinete confirmados por ahora por el Senado, Trump recibió una buena noticia el domingo, cuando dos senadores republicanos, que habían expresado sus reservas sobre la elección del exjefe de ExxonMobil Rex Tillerson al frente de la Secretaría de Estado, dijeran que apoyarían ese nombramiento.

Masiva afluencia

Las denominadas Marchas de las Mujeres se celebraron el sábado para enviar un mensaje de resistencia contra la Presidencia de Trump en 670 ciudades del país, con una asistencia de más de un millón de personas en total, y en otras 70 de todo el mundo.

La celebrada en Washington superó todas las expectativas, con más de medio millón de manifestantes, y se convirtió en una de las concentraciones masivas vividas nunca en la capital estadounidense.

Sin cifras oficiales para comparar, los datos del metro de Washington sí muestran que hubo muchos más usuarios en la mañana del sábado para acudir a la marcha que los que viajaron en ese transporte el viernes para asistir a la investidura de Trump.

Además, las fotos aéreas tomadas del National Mall el sábado durante las marchas muestran mayores multitudes que las congregadas el viernes para la investidura..

Durante su visita del sábado a las instalaciones de la CIA en Langley, Virginia, Trump acusó a los medios de mentir sobre las cifras de asistencia a su investidura presidencial.

Trump dijo que los periodistas están “entre los seres humanos más deshonestos de la tierra”, al explicar que la multitud asistente a los actos de su investidura “parecía” englobar a entre un millón y 1.5 millones de personas, y que los medios mostraron imágenes y fotos de “un terreno donde prácticamente no había nadie”.

Poco después de las declaraciones de Trump, el nuevo portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, denunció en su primera comparecencia, visiblemente molesto, los intentos “vergonzosos e incorrectos” de algunos medios por “minimizar el enorme apoyo” que se vio en los actos de investidura.

Spicer llegó a afirmar que nunca antes hubo tanta cantidad de público para una investidura, “tanto en persona como alrededor del mundo”, aunque él mismo admitió que “nadie tiene cifras” oficiales porque el Servicio de Parques Nacionales no facilita esos datos.

El Gobierno de Trump va hacer que la prensa “rinda cuentas”, ya que “el pueblo estadounidense merece algo mejor”, subrayó Spicer en un tono desafiante desde el podio de la sala de prensa de la Casa Blanca y sin aceptar preguntas.

  • Twitter es una de las mejores “armas” mediáticas del presidente de EE. UU.

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