Internacional

<div lang="es"> <span class="lang-es">Pedro Sánchez asume area de formar Gobierno en España</span></div>

 La propuesta del rey Felipe VI de que el socialista Pedro Sánchez sea candidato a presidente del Gobierno desbloquea la coyuntura política española sin, a cambio, garantizar que el país pueda contar en breve con un Ejecutivo.

El rey Felipe VI recibe en audiencia en el Palacio de la Zarzuela al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez (d). (Foto Prensa Libre: EFE).

El rey Felipe VI recibe en audiencia en el Palacio de la Zarzuela al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez (d). (Foto Prensa Libre: EFE).

“Vamos a tender la mano tanto a derecha como a izquierda”, dijo el líder del Partido Socialista (PSOE) con la vista puesta en los izquierdistas de Podemos y los liberales de Ciudadanos.

Las dos formaciones emergentes se han vetado hasta ahora entre sí para un hipotético Gobierno con Sánchez.

“Todas las fuerzas del cambio estamos llamadas a entendernos para que ese cambio se haga realidad”, dijo el socialista.

Estimó en un mes el plazo para sus negociaciones, que a día de el martes se anticipan muy complicadas por los vetos cruzados entre las formaciones españolas, que van más allá que el de Podemos y Ciudadanos.

El rey Felipe encargó a Sánchez la formación del Ejecutivo después de que Rajoy, al frente del partido más votado en las elecciones de diciembre del 2015, le comunicara el martes que sigue sin tener el apoyo necesario para ganar una votación de investidura por el veto del PSOE.

Con noventa de los 350 escaños del Congreso Pedro Sánchez tiene difícil conseguir una alianza que le lleve al poder debido a que sus dos principales opciones, el izquierdista Podemos  (69 escaños) y los liberales de Ciudadanos  (cuarenta) se declaran incompatibles cuando se habla de coalición de gobierno.

El presidente en funciones y líder del PP  (centroderecha) , Mariano Rajoy, constató hoy de nuevo que carece de apoyo alguno que sumar a los 123 escaños que logró en las legislativas del 20 de diciembre.

Por eso el rey ha otorgado a Sánchez la condición de candidato a jefe del Ejecutivo después de que el líder socialista se hubiera ofrecido a serlo en caso de renuncia de Rajoy.


Sánchez, un madrileño de 43 años, es el tercer socialista que aspira al Gobierno, tras las etapas de Felipe González  (1982-96) y José Luis Rodríguez Zapatero  (2004-11) .

Para conseguir su objetivo mirará a derecha e izquierda, a Ciudadanos y Podemos especialmente, a los que propone un cambio que deje atrás el período del PP y que se base en políticas que considera reformistas.

Aunque ese mismo término lo emplean Pablo Iglesias  (de Podemos) y Albert Rivera  (Ciudadanos) , la manera de plasmarlo en políticas es diferente, aunque los tres coinciden en medidas para regenerar la política española, afectada por años de casos de corrupción, así como en la necesidad de medidas en favor de la clase media.

Las discrepancias llegan cuando se habla del modelo territorial español, sobre el que Podemos defiende consultas para la autodeterminación de las regiones, lo que rechazan PSOE y Ciudadanos.

Las tres fuerzas son favorables a una reforma de la Constitución, que data de 1978, cuando todavía estaba reciente la dictadura franquista, pero un cambio de calado de esa Carta sólo podría aprobarse con el apoyo expreso del PP, poco favorable a esa opción.

“Pensemos en el bien común de los españoles” , dijo hoy Sánchez antes de pedir a los demás partidos que eviten los vetos y dialoguen con lealtad.

Esa misma lealtad podría pedirla Sánchez a algunos de sus correligionarios en el PSOE, incómodos – cuando no abiertamente hostiles – con la perspectiva de un acuerdo con Podemos, que disputa el liderazgo de la izquierda a los socialistas y al que identifican con un riesgo para la unidad de España si insisten en su idea de referendos de autodeterminación.

El PSOE planea abrir mañana mismo los contactos con otras fuerzas y la previsión es que las negociaciones, si van bien, puedan prolongarse al menos un mes, según concretó hoy el candidato.

A ese plazo se unirían las consultas a la militancia que harían PSOE y Podemos y luego la convocatoria del debate de investidura, lo que llevaría al menos a mediados de marzo.

Sin que haya garantías de nuevo gobierno la iniciativa del rey de proponer a Sánchez tiene como resultado desbloquear la situación política, dado que implica que el socialista acudirá al Congreso a someterse a la investidura.

Esa fecha hará que empiecen a correr los plazos de modo que, según la legislación española, si a los dos meses de la primera votación de investidura no se ha elegido un presidente, se disolverá automáticamente el Parlamento y se convocarán nuevos comicios.

Con un gobierno en funciones desde hace mes y medio el riesgo era que ningún dirigente aceptara la candidatura – como hizo Rajoy en la primera ronda de consultas reales – lo que prolongaría la incertidumbre y la indefinición.

Persiste la incógnita de si el monarca propondrá esta vez a un candidato para la investidura como jefe del Ejecutivo.

El oficialista Partido Popular deja claro que si Felipe VI vuelve a proponer a Rajoy para acudir a la votación de investidura, éste volverá a rechazar el ofrecimiento porque no cuenta con apoyo suficiente.

Pedro Sánchez, transmitirá al monarca que está dispuesto a abrir negociaciones con otros partidos para intentar formar gobierno.


Hace 11 días, Rajoy declinó la propuesta del rey, que ostenta el cargo de jefe de Estado, para someterse al debate y votación de investidura.

Por su parte, el líder socialista, Pedro Sánchez, mantiene que Rajoy debería de ser el primero en someterse a la investidura y, de lo contrario, tendría que dejar la política.

Sánchez se apresta así a abrir negociaciones con Ciudadanos, Podemos y otros partidos para intentar conformar un gobierno progresista y reformista.

Además de la difícil aritmética parlamentaria, Sánchez acude hoy a la entrevista con el rey con el partido dividido, pues muchos líderes regionales son contrarios a pactar con Podemos.

El monarca recibe hoy a Rajoy y Sánchez, después de que ayer hiciera lo mismo con los líderes de Ciudadanos, Albert Rivera, y de Podemos, Pablo Iglesias.

Rivera se mostró partidario de abrir ya negociaciones para elegir presidente, mientras que Iglesias advirtió que su partido no apoyará un acuerdo entre PSOE y Ciudadanos.

ESCRITO POR:

ARCHIVADO EN: