Internacional

Discurso racista de Trump enfrenta el poder de hispanos en EE. UU.

El precandidato republicano y magnate Donald Trump encara las consecuencias de haber ofendido a los hispanos en Estados Unidos, una comunidad no solo cotizada por su multimillonario poder adquisitivo, sino por su creciente influencia electoral de cara a las presidenciales del 2016.

Por Miami/EFE

Donald Trump, magnate y precandidato republicano. (Foto Prensa Libre: AP).
Donald Trump, magnate y precandidato republicano. (Foto Prensa Libre: AP).

El boicot contra el imperio de Trump ha crecido desde que el pasado 16 de junio hizo polémicos comentarios sobre la comunidad inmigrante, especialmente de los mexicanos, durante su anuncio de candidatura a las primarias del Partido Republicano.

La cadena hispana Univisión fue la primera en castigar a la Trump Organization, al dejarla sin las transmisiones de sus populares certámenes de belleza, y le siguieron NBC y Telemundo, la cadena de tiendas Macy’s y hasta el fabricante de colchones Serta, que no renovará el contrato con el multimillonario inmobiliario.

“Que las corporaciones de EE. UU., que siempre tienen influencia con el Partido Republicano, hayan hecho eso demuestra la importancia tan potente del consumidor y el voto latino, y eso envía un mensaje contundente que nosotros como políticos y activistas hispanos no hubiéramos logrado”, dijo Estuardo Rodríguez, director de la organización Amigos del Museo Latinoamericano.

La comunidad hispana en ese país, de unos 54 millones en el 2013, no solo representa más del 17% del total de la población, sino que es una comunidad más joven y laboralmente activa, con una edad media de 27 años, frente a los 42 años del resto de la población.

Políticos, artistas, músicos, presentadores, periodistas y activistas se han unido para deplorar y apartarse por “razones éticas” de los negocios del ahora “enemigo número uno de los hispanos”, tras su descripción de los inmigrantes mexicanos como “violadores” y “narcotraficantes”.

Esta ola de deserciones ha dejado a Miss USA sin algunos de sus cantantes, presentadores y jurados, a las camisas de Trump amenazadas con terminar en la pila de los descuentos en Macy’s y al campo de golf de Crandon Park en Miami más lejos de los intereses del magnate inmobiliario.

La reacción, sin embargo, no ha sorprendido a la comunidad hispana, consciente de su poder adquisitivo, que supera los US$1.5 billones, y también del electoral, que será decisivo para las elecciones presidenciales del 2016, como lo fue en los comicios que eligieron al presidente Barack Obama en el 2008 y el 2012.

La actriz de origen hondureño América Ferrera, famosa por su papel de Ugly Betty, se lo recordó a Trump en una carta abierta en la que le dice que ningún candidato, especialmente aquellos con una “retórica de odio contra los inmigrantes”, puede ganar las elecciones sin los latinos, que se prevé llevarán a unos 16 millones de votantes a las urnas en el 2016.

La comunidad hispana en ese país, de unos 54 millones en el 2013, no solo representa más del 17% del total de la población, sino que es una comunidad más joven y laboralmente activa, con una edad media de 27 años, frente a los 42 años del resto de la población.