Internacional

Espionaje en México es un crimen, dice Snowden 

Las revelaciones de que México espió a varios periodistas y activistas han causado revuelo y preocupación sobre la represión en ese país. 

Por William Oliva, EFE y DPA

Snowden se mostró preocupado por el espionaje mexicano a activistas. (Foto: Hemeroteca PL)
Snowden se mostró preocupado por el espionaje mexicano a activistas. (Foto: Hemeroteca PL)

El exagente estadounidense de inteligencia Edward Snowden calificó de “crimen contra el público”  el supuesto espionaje gubernamental a activistas y comunicadores mexicanos, en un mensaje difundido a través de Twitter.

El diario estadounidense The New York Times publicó el lunes un artículo titulado “Usando textos como señuelos, software gubernamental apunta a activistas mexicanos y a sus familias”, en el que señala que periodistas y activistas fueron espiados a través de sus teléfonos móviles con un programa informático denominado Pegaso.

“No importa si es una sorpresa, o si nos advirtieron. Lo que importa es que se trata de un crimen contra el público”, escribió en español Snowden, a quien Rusia concedió asilo en 2013 tras haber revelado una trama de escuchas de los servicios secretos de Estados Unidos.

En una carta a la dirección del rotativo, el director para Medios Internacionales de la Presidencia de México, Daniel Millán, destacó el lunes que “no hay prueba alguna de que agencias del Gobierno mexicano sean responsables del supuesto espionaje descrito en su artículo”.

La Presidencia además expresó su respeto a la privacidad y condenó “cualquier intento”  de vulnerarla.

Aunque el Gobierno mexicano dice que no hay pruebas, el diario español El País cita que son tres agencias la que han dejado indicios sobre la utilización de ese programa de espionaje: "La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Procuraduría General de la República (PGR, Fiscalía) y el Centro de Inteligencia y Seguridad Nacional (Cisen) el órgano que concentra todo el aparato de inteligencia e información clasificada en México".





Recientemente, la Fiscalía del estado mexicano de Jalisco también negó actos de espionaje pese a comprar en 2015 un programa para intervenir comunicaciones parecido al que se habría usado para vigilar a periodistas, activistas y defensores de derechos humanos.

“En Jalisco no hay alguna prueba, alguna razón para que se pudiera mencionar que se invade la vida pública o privada de alguna persona”, aseguró el fiscal general de estado Eduardo Almaguer.

Abren investigación 

La Fiscalía general mexicana anunció hoy la apertura de una investigación por presunto espionaje en perjuicio de periodistas y activistas de la sociedad civil con equipo que, según la empresa fabricante, sólo pueden adquirir los Gobiernos.

La investigación es "por los delitos de intervención de comunicaciones privadas y acceso ilícito a sistemas y equipos de informática", informó en un comunicado la Procuraduría General de la República.

Fiscalía General mexicana. 

"Como parte de la investigación, se llevarán a cabo las diligencias ministeriales y periciales que resulten necesarias, como el análisis de números telefónicos afectados, identificación de la procedencia de los mensajes que hayan sido recibidos por las y los denunciantes, la geolocalización de los equipos que hubieran remitido los mensajes, así como la forma en la que opera este tipo de malware, aunado a la identificación de las aplicaciones instaladas de los dispositivos telefónicos".

Las investigaciones serán conducidas por la fiscalía especial para la atención de delitos cometidos contra la libertad de expresión.

El anuncio se da dos días después de que el diario estadounidense "The New York Times" revelara, a partir de una investigación del Citizen Lab de la Universidad de Toronto, que al menos 15 periodistas y defensores de derechos humanos sufrieron intentos de infección de sus teléfonos con el software Pegasus, que se apropia de su información.

Ese software, fabricado por la empresa israelí NSO Group, sólo se vende a Gobiernos para el combate contra la delincuencia y el terrorismo, pero la Administración del presidente Enrique Peña Nieto negó estar involucrada en el presunto espionaje.