Internacional

Europa vivirá tensa noche de Año Nuevo por amenazas terroristas

El alcalde de Bruselas, capital de Bélgica, Yvan Mayeur, ha decidido el miércoles anular los fuegos artificiales y todas las festividades planificadas para la celebración de la Nochevieja en el centro histórico de Bruselas, informaron hoy los medios belgas.

El alcalde ha tomado esta medida después de que se conociera el martes que las fuerzas del orden belgas han frustrado con detenciones de presuntos terroristas un posible atentado en “varios lugares emblemáticos”  durante la noche del día 31 en la capital.

Los fuegos artificiales iban a tener lugar sobre el cielo de la plaza De Brouckre, en pleno corazón de la capital belga.

Solo los mercadillos de Navidad en el centro se mantienen, según la cadena de televisión pública francófona RTBF.

Mayeur ha tomado esta decisión basándose en el último informe del órgano de Coordinación para el Análisis de las Amenazas  (OCAM) y la reunión mantenida hoy por el Centro de Crisis de Bélgica, quien le indicó que “el riesgo es importante” .

Mientras la euforia se vive en el mundo por la llegada de un nuevo año, los gobiernos europeos incrementan el nivel de alerta ante la posibilidad de atentados terroristas, algunso países como Bélgica y Turquía ya han logrado frustrar ataques.

En Turquía, dos presuntos miembros del grupo Estado Islámico (EI) sospechosos de preparar atentados suicidas para las fiestas de fin de año en Ankara fueron detenidos por la Policía, que se encuentra en estado de alerta máxima desde los mortíferos atentados de octubre en la capital.

Las detenciones tuvieron lugar en momentos en que varios países como Bélgica, Austria y Rusia reforzaron las medidas de seguridas ante las amenazas de atentados similares a los del 13 de noviembre en París, que dejaron 130 muertos.

“En el marco de una investigación de la fiscalía de Ankara y la policía” fueron “capturados dos individuos miembros de la organización Dáesh (acrónimo árabe de EI) antes de que entraran en acción”, indicó un comunicado de la gobernación de Ankara.

Los sospechosos, identificados como M.C y A.Y, pretendían atacar en dos puntos distintos de la céntrica plaza de Kizilay, delante de un gran centro comercial y en una calle llena de bares.

Cada año, miles de personas se reúnen en la plaza de Kizilay para celebrar el Año Nuevo.

“Un chaleco explosivo pronto para ser utilizado y una mochila llena de explosivos y proyectiles de acero fueron incautados por la policía”, indicó la fuente.

Los sospechosos fueron detenidos en el barrio de Mamak, en la afueras de la capital, informó a la AFP una fuente oficia y eran vigilados por fuerzas especiales de la policía desde hacía cierto tiempo.

El martes, la policía belga hizo lo propio con otros dos sujetos que también planeaban atacar la capital, Bruselas, en la noche de Año Viejo. El miércoles se dio a conocer que ambos pertenecían a un club de moteros y procedían del distrito de Anderlecht, informa hoy la prensa nacional.

Ambos detenidos eran miembros del club bruselense “Kamikaze Riders” y responden a los nombres de Mohamed Karay, de 27 años, y de Saïd Souati, de 30 años, según La Dernière Heure.

El primero ha sido puesto bajo mandato de arresto inculpado de participación en actividades terroristas, mientras que el segundo, fundador del club de moteros, es sospechoso de dirigir la organización terrorista.

Este mismo diario asegura que Karay trabajaba como técnico de automóviles, mientras que Souati fue citado en el marco del proceso contra el grupo islamista Sharia4Belgium, estaba considerado como “extremista radical y predicador salafista” y fue condenado por robo a mano armada.

Austria en alerta

Unos 500 policías vigilarán los tradicionales puntos en los que se celebra la Nochevieja en el centro de Viena y se ha pedido a los ciudadanos que acudan a los festejos sin mochilas o bolsos de gran tamaño, tras la alerta recibida por varias capitales sobre un posible atentado.

La policía austríaca informó la semana pasada de que había recibido una advertencia de un servicio de inteligencia foráneo de que se podrían preparar atentados en algunas capitales europeas, y, aunque no hay indicios concretos de peligro, aseguró que se tomaba “muy en serio” la información.

Las autoridades han mantenido los tradicionales festejos, que empiezan a media tarde en numerosos puestos callejeros, aunque la policía establecerá medidas adicionales de seguridad en unas celebraciones que congregan a decenas de miles de personas.

Roman Hahslinger, el portavoz de la policía de Viena, ha pedido a los ciudadanos que acudan a los festejos con sus pertenencias imprescindibles y advirtió que quién vaya con una mochila o un bolso de gran tamaño será sometido a un control, informa la televisión pública ORF.

Los agentes, agregó, han recibido instrucciones especiales para estar atentos a ciertos “comportamientos” y “situaciones”.

Además del centro, la policía desplegará agentes en los principales cruces y vías de comunicación de la ciudad, y comandos especiales Cobra estarán preparados para actuar.

Decenas de miles de turistas de todo el mundo llegan todos los años a la capital austríaca en los días posteriores a la Navidad para pasar la Nochevieja en la ciudad, donde el día 1 de enero se celebra el famoso Concierto de Año Nuevo.

Berlín refueza seguridad

Por su parte, las autoridades berlinesas han reforzado las medidas de seguridad a lo largo de los dos kilómetros que unen la Columna de la Victoria con la Puerta de Brandeburgo, donde mañana por la noche se espera que más de un millón de personas den la bienvenida al Año Nuevo.

El responsable del Interior de la ciudad-estado de Berlín, Frank Henkel, subrayó hoy en declaraciones a la radiotelevisión regional RBB que el concepto de seguridad ha sido revisado tras los atentados de París y que “naturalmente, se llevaron a cabo algunos ajustes”.

“En general, desplegaremos más policías que en años anteriores, también para evitar que haya gente que salte las vallas o introduzca objetos prohibidos”, indicó

Según precisó el diario “Bild”, el total de policías en servicio ascenderá a 900, 150 más que el año pasado, y también habrá una presencia considerablemente mayor de agentes de civil.

“Europa se encuentra de forma invariable en una situación elevada y abstracta de amenaza que hay que tomar en serio (…) Pero no hay indicios de una amenaza concreta o mayor”, agregó Henkel.

Según el presidente del Sindicato de la Policía Alemana, “el terrorismo forma parte de la realidad de la vida cotidiana en Alemania, de manera que existe el riesgo de convertirse en víctima de un atentado, aunque las autoridades de seguridad alemanas hagan todo lo posible por evitarlo”.

El ministro del Interior alemán, Thomas de Maizière, reiteró ayer que “Alemania se encuentra, al igual que otros Estados europeos, en el punto de mira del terrorismo internacional”.

“Es legítimo darle vueltas al hecho de una amenaza potencial en un evento de grandes dimensiones como la celebración de Año Nuevo en Berlín”, escribió la organización del evento a los artistas que estarán presentes en el escenario.

Los organizadores han aumentado el número de guardias de seguridad de 400 a 600, y la Cruz Roja alemana ha hecho lo propio con sus voluntarios, hasta un total de 280, señala el “Bild”.

El recinto que abarca la calle del 17 de Junio desde la Puerta de Brandeburgo hasta la Columna de la Victoria cuenta con una valla doble de un total de 13 kilómetros instalada ya el pasado lunes y bajo vigilancia.

La organización también reforzará los controles en los cinco accesos al recinto, al que no se podrá entrar con mochilas, bolsos grandes, maletas, material pirotécnico, botellas de cristal, bebidas alcohólicas, objetos punzantes ni aquellos que puedan ser utilizados como arma, entre otros artículos.

Por su parte, las autoridades de Moscú decidieron cerrar este año la emblemática Plaza Roja, donde tradicionalmente se celebra la Noche Vieja, por temor a atentados.

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