Internacional

Gobierno francés quiere disolver las mezquitas radicales

El gobierno francés tiene previsto abordar en consejo de ministros un proyecto de disolución de las mezquitas radicales, anunció el domingo el ministro del Interior Bernard Cazeneuve, dos días después de los atentados en París y la instauración del estado de urgencia.

Por PARÍS / AFP

“El estado de urgencia es poder, de manera firme y determinada, expulsar a aquéllos que deben ser expulsados porque predican el odio en Francia, que estén implicados o que sospechemos que estén implicados en acciones terroristas”, dijo el ministro ante cámaras del canal de televisión France 2.

“Significa también -se han dado pasos en esta dirección y habrá una deliberación del consejo de ministros- la disolución de las mezquitas en las que se predique el odio. Todo esto se debe implementar con la mayor firmeza”, dijo.

Sin embargo, el ministro recordó que “pese a las precauciones que se están tomando frente a esos bárbaros que nos declararon la guerra, no existe el riesgo cero”, pero añadió que confía en que “esta guerra la ganará la República francesa, la democracia”.

Asimismo, pidió a los franceses que “sigan viviendo”, “ya que lo que los terroristas quieren imponernos a través del miedo, es que dejemos de seguir viviendo como hemos vivido hasta ahora, con nuestro modelo de civilización, nuestro amor por la libertad, la cultura y el vivir juntos”.

Mostefai, hijo de Courcourounnes pero no de su mezquita

Ismal Omar Mostefa nació hace 29 años en Courcouronnes, pero no fue en esta localidad de la periferia de París donde adquirió las ideas radicales que le llevaron a cometer, con otros dos cómplices, una masacre el pasado viernes en la sala de fiestas Bataclan de la capital francesa.

Identificado gracias a la huella dactilar de un dedo que perdió tras hacer estallar su cinturón de explosivos, su rastro se disipa en la ciudad que le vio nacer, pero que abandonó hace una decena de años.

“Si hubiera venido a esta mezquita no habría hecho lo que hizo”, asegura a Efe el rector del centro musulmán de la ciudad, Khalid Merroum.

Al frente de una de las mezquitas más grandes de Francia, Merroum lamenta que actos como los atentados que provocaron al menos 129 muertos en seis lugares diferentes de la capital francesa manchen la imagen del islam.

“Los jóvenes que vienen aquí tienen a veces problemas, pero les trasmitimos valores sanos (...) Si hubiera frecuentado la mezquita, habría estado en un ambiente mejor”, asegura el rector, convencido de que con sus ideas no habría caído en la radicalización.

Merroum cree que este caso muestra que el gusano de la manzana viene de Bélgica, que es allí donde “algunos imanes”  propagan ideas radicales.