Internacional

Mueren 45 en atentado contra minoría chiita en Pakistán

Al menos 45 personas murieron este miércoles en un ataque contra un autobús que transportaba a musulmanes chiitas en Karachi, la principal ciudad del sur de Pakistán, víctima de la violencia comunitaria que azota ese país.

Por Islamabad/AFP

Un grupo paquistaníes están cerca del autobús que fue ataque por hombres armados en Karachi. (Foto Prensa Libre:AFP)
Un grupo paquistaníes están cerca del autobús que fue ataque por hombres armados en Karachi. (Foto Prensa Libre:AFP)

Seis hombres armados, que circulaban en moto, abrieron fuego contra el vehículo en el que viajaban unos 60 ismaelíes, una corriente minoritaria del islam chiita.

Los asaltantes dispararon primero contra el chófer y, cuando se detuvo el autobús, abrieron fuego contra los pasajeros de forma indiscriminada, explicó un responsable de la Policía local, Najeeb Ahmed Khan.

Las televisiones locales difundieron las imágenes de un autobús rosa manchado de sangre y de los familiares de las víctimas que se precipitaban hacia los hospitales con la esperanza de hallar sobrevivientes entre la decena de heridos.

Según la Policía, hay 16 mujeres entre las víctimas del ataque. Los chiitas representan cerca del 20% de los 200 millones de habitantes de Pakistán, un país de mayoría sunita.

“Había unos 60 pasajeros en el bus en el momento del ataque. Los asaltantes llegaron en tres motos. Empezaron disparando contra el conductor. Cuando el autobús se detuvo dispararon contra los pasajeros sin distinción” , dijo Khan

“El objetivo del ataque eran sin duda ismaelíes inocentes“, confirmó a la AFP Ghulam Haider Jamali, el jefe de la Policía de la provincia de Sind, cuya capital es Karachi. Los autores del atentado llevaban pistolas de 9 mm, precisó ese responsable, que acusó a “terroristas” y “extremistas” de estar detrás de lo ocurrido.

No estaba en claro quién era responsable de la masacre en Karachi, ya que se lo atribuyeron un grupo disidente del Talibán paquistaní y otro afiliado al grupo Estado Islámico. Pero en los últimos meses algunos combatientes talibanes han jurado lealtad al grupo extremista que ocupa un tercio de Irak y Siria, en lo que describen como un califato.  

En Pakistán, los ataques contra esa minoría se concentran sobre todo alrededor de Quetta (suroeste), Parachinar (noroeste), Gilgit (noreste) y cada vez más en Karachi, una ciudad de unos 20 millones de habitantes que ya sufre enfrentamientos entre grupos armados vinculados a partidos políticos.

- Violencias urbanas y comunitarias -

Las fuerzas de seguridad paquistaníes habían lanzado en otoño del 2013 una operación para restablecer el orden en la capital económica del país, donde habían muerto 2 mil personas ese año.

El comandante del ejército paquistaní, el general Raheel Sharif, anuló una visita oficial de tres días a Sri Lanka tras el atentado de este miércoles.

En los últimos años, se han multiplicado los ataques contra los chiitas, a los que los extremistas sunitas acusan de querer importar “la revolución iraní” a Pakistán y de seguir una corriente alejada de una supuesta ortodoxia musulmana.

El atentado de Karachi es el más mortífero desde otro ataque contra los chiitas, a finales de enero, en Shikarpur, una pequeña ciudad situada en la misma provincia de Sind, que dejó más de 60 muertos.

Las autoridades han intensificado su lucha antiterrorista desde que los talibanes mataron a 154 personas en una escuela de Peshawar (noroeste), en su mayoría alumnos.

El gobierno decidió levantar una moratoria sobre la pena de muerte, que estaba en vigor desde el 2008, y ejecutó a más de un centenar de condenados a muerte, una medida que las organizaciones de defensa de derechos humanos consideran ineficaz para disuadir a los extremistas.

Desde el 2013, dos atentados con bomba en barrios chiitas causaron cerca de 200 muertos en Quetta, en los ataques más mortíferos contra esa minoría en la historia de ese país.