Internacional

Obama condena la matanza en Dallas y promete justicia

El presidente de EE. UU., Barack Obama, "prometió justicia" por la “tremenda tragedia” de Dallas, donde cinco policías muerieron durante una protesta.

Por Varsovia/EFE

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Obama en Varsovia (d), junto al secretario de Estado John Kerry (d). El mandatario estadounidense lamentó desde Polonia, donde participa en la cumbre de la Otan, los hechos sangrientos de Dallas. (Foto Prensa Libre: AFP).
Obama en Varsovia (d), junto al secretario de Estado John Kerry (d). El mandatario estadounidense lamentó desde Polonia, donde participa en la cumbre de la Otan, los hechos sangrientos de Dallas. (Foto Prensa Libre: AFP).

"Aún no conocemos todos los detalles. Lo que sí sabemos es que este ha sido un ataque despiadado, calculado y despreciable contra agentes de seguridad” , dijo Obama en una declaración a la prensa tras reunirse en Varsovia con los presidentes del Consejo Europeo, Donald Tusk, y la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.

“Creo que hablo en nombre de todos los estadounidenses cuando digo que estamos horrorizados por estos sucesos, y estamos unidos con el pueblo y el departamento de Policía de Dallas”, agregó.

“Dejemos claro que no hay justificación posible para este tipo de ataques o para cualquier violencia contra los agentes de seguridad. Cualquier implicado en estos asesinatos acabará rindiendo cuentas. Se hará justicia”, subrayó Obama.

El mandatario recordó que hay “varios sospechosos”  de la matanza y que espera saber pronto más “sobre sus retorcidas motivaciones”.

“Dejemos claro que no hay justificación posible para este tipo de ataques o para cualquier violencia contra los agentes de seguridad. Cualquier implicado en estos asesinatos acabará rindiendo cuentas. Se hará justicia”, subrayó Obama.

Destacó, además, que “cuando la gente va armada con armas poderosas, por desgracia, este tipo de ataques se vuelven más mortíferos y más trágicos”.

“En los próximos días, también tendremos que considerar esa realidad”, añadió Obama, que a lo largo de su Presidencia ha presionado para un mayor control de armas, especialmente de los rifles de asalto a los que tienen acceso los estadounidenses.

El presidente dijo que había llamado por teléfono al alcalde de Dallas, Mike Rawlings, y le había ofrecido “cualquier asistencia que pueda necesitar”  del Gobierno federal ante esta “tremenda tragedia”.

Obama, que anoche lamentó los incidentes en los que esta semana murieron dos jóvenes afroamericanos a manos de policías en Minesota y Luisiana, destacó hoy la labor de esos agentes y aseguró que la gran mayoría hacen “un trabajo extraordinario”.

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“El de hoy es un doloroso recordatorio de los sacrificios que (los policías) hacen por nosotros”, apuntó.

Candidatos suspenden agendas

Los dos candidatos presidenciales de Estados Unidos, Hillary Clinton y Donald Trump, suspendieron sus actos de campaña este viernes, después de la matanza de policías en Dallas.

Clinton tenía planificado ir a Pensilvania, en el este del país, junto al vicepresidente Joe Biden.

“Debido a los hechos trágicos en Dallas, el evento (...) con el vicepresidente Biden fue postergado”, precisó el equipo de campaña de la aspirante demócrata.

“Lloro por los policías muertos mientras cumplían su deber sagrado de proteger manifestantes pacíficos, por sus familias y todos aquellos que servían junto a ellos”, escribió Clinton en Twitter.

El equipo del republicano Trump también anunció que había anulado el traslado del candidato a Miami en Florida, “debido a los hechos trágicos en Dallas”.

Es “un ataque contra nuestro país”, declaró Trump en un comunicado y denunció “el horrible ataque, a la manera de una ejecución, contra 12 policías de Dallas, de los que cinco murieron y siete resultaron heridos”.

Estados Unidos ha vivido varios momentos de tensión racial desde hace más de un año, especialmente tras la muerte en Ferguson  (Misuri) en agosto de 2014 del joven negro desarmado Michael Brown a manos de un agente blanco, que luego fue exonerado.





Las manifestaciones han vuelto a las calles de las principales ciudades de EEUU tras los últimos episodios, en los que este martes falleció en Baton Rouge  (Luisiana) un hombre negro de 37 años, Alton Sterling, a manos de dos policías blancos; y el miércoles murió el joven Philando Castile en Falcon Heights  (Minesota).

La manifestación del jueves era motivada por la muerte de dos ciudadanos afrodescendiente a manos de policías en Luisiana y Minnesota esta semana.