Internacional

Obispo de Chile oficia misa escoltado por policías ante rechazo popular

El polémico obispo de Osorno, Juan Barros, a un mes de ser nombrado por el papa a pesar de peticiones en contrario, cosecha una creciente indignación de parte de sus feligreses, a los que pareciera temer porque acude a misas y reuniones acompañado de policías con perros y escoltas privados.

Por Santiago/AP

El polémico obispo de Osorno, Juan Barros. (Foto Prensa Libre: AP).
El polémico obispo de Osorno, Juan Barros. (Foto Prensa Libre: AP).

El malestar del Movimiento de Laicos y Laicas de Osorno se tradujo en el incremento de las manifestaciones pacíficas para exigir la renuncia o remoción de Barros, de quien testigos afirman que presenció y no denunció los abusos sexuales de su mentor, el cura Fernando Karadima, el peor sacerdote pedófilo de la Iglesia Católica chilena.

Las últimas protestas fueron una marcha de paraguas negros en la que participaron unos 600 feligreses, profesores y apoderados de colegios católicos frente a la catedral de Osorno, el 10 de abril, y una protesta pacífica al día siguiente en la capital chilena, donde Barros participaba en un seminario, informó a AP Juan Carlos Claret, uno de los líderes del Movimiento.

  • Testigos afirman que el obispo Juan Barros, presenció y no denunció los abusos sexuales de su mentor, el cura Fernando Karadima, el peor sacerdote pedófilo de la Iglesia Católica chilena.

El inédito rechazo a Barros surgió de inmediato tras su nombramiento por Francisco el 10 de enero y cuya mayor expresión se observó en la ceremonia de asunción, el 21 de marzo, que tuvo lugar entre medio de una caótica ceremonia religiosa en la catedral de Osorno, donde los empujones y roces entre sus partidarios y detractores obligaron al obispo a acortar el rito y suspender la comunión.

Descontento

Barros estuvo desde los 13 años con Karadima, quien por décadas dañó a centenares de jóvenes con sus abusos sexuales, por lo que fue castigado en 2011 por el Vaticano a una “vida de oración y penitencia”.

Barros además defendió a su mentor en el juicio canónico y en el penal, y afirma que nunca vio sus abusos.

Dos víctimas entrevistadas por AP aseguraron que Barros presenciaba cuando Karadima abrazaba a los muchachos, les pasaba las manos por sus genitales, sobre el pantalón, y los besaba cerca de la boca.

Vea las imágenes donde el obispo Osorno es rechazado por feligreses chilenos, dentro de una iglesia. (OsornoTV/Youtube).

Otro caso

Mientras, el papa Francisco aceptó el martes la dimisión de un obispo estadounidense que se declaró culpable de no informar sobre un sacerdote que supuestamente abusó de menores, respondiendo a las peticiones de víctimas para actuar contra los prelados que encubren a sacerdotes pedófilos.

El Vaticano informó que el obispo Robert Finn presentó su renuncia en virtud de un código de la ley canónica que permite dejar el cargo por enfermedad o por un motivo “serio” que les haga inadecuados para el puesto.

La Santa Sede no dio la razón de la renuncia de Finn, quien con 62 años todavía le faltaban algunos para retirarse a la edad promedio de 75.

Finn, que lidera la diócesis de Kansas City-St. Joseph en Missouri, esperó seis meses antes de informar a la policía sobre el reverendo Shawn Ratigan, cuya computadora contenía cientos de fotos lascivas de niñas tomadas dentro y alrededor de iglesias en las que trabajó.

Ratigan fue condenado a 50 años de cárcel tras declararse culpable de cargos de pornografía infantil. Finn se declaró culpable de un cargo menor de no denunciar un supuesto abuso y fue condenado a dos años de libertad condicional en 2012.

  • El Vaticano informó que el obispo Robert Finn presentó su renuncia en virtud de un código de la ley canónica que permite dejar el cargo por enfermedad o por un motivo “serio” que les haga inadecuados para el puesto.

Pero desde entonces había enfrentado la presión de católicos locales para que renunciara, mientras algunos creyentes pedían a Francisco que lo retirara de la diócesis. Hasta ahora ningún obispo había sido retirado de su cargo por encubrir a sacerdotes culpables.

Y técnicamente hablando, Finn no fue retirado, sino que él renunció, de la misma forma como el cardenal de Boston, Bernard Law, ofreció dejar el cargo en 2002 después de que un escándalo de sacerdotes pedófilos explotara en su arquidiócesis.