Internacional

Operación militar de EE.UU. contra líder de Estado Islámico permite conocer mejor al grupo

La reciente operación militar estadounidense contra un dirigente del grupo Estado Islámico (EI) en Siria ha permitido a los servicios de inteligencia estadounidenses obtener preciosa información sobre la aún mal conocida estructura del grupo extremista, según The New York Times.

Por Washington/AFP

Los combatientes del grupo Estado Islámico celebran la ocupación de la ciudad de Raqqa, Siria.(Foto Prensa Libre:AP)
Los combatientes del grupo Estado Islámico celebran la ocupación de la ciudad de Raqqa, Siria.(Foto Prensa Libre:AP)

Los ordenadores, teléfonos móviles y documentos incautados en la casa de Abu Sayyaf el 16 de mayo en Al Omar permitieron obtener entre 4 y 7 terabytes de datos, según un alto funcionario de inteligencia citado por el diario.

Abu Sayyaf, considerado el responsable financiero del EI por la inteligencia estadounidense, fue abatido durante la operación realizada por comandados Delta, unidad de las fuerzas especiales del Ejército de Estados Unidos. Su mujer, Umm Sayyaf, fue capturada.

Los datos muestran, por ejemplo, que el jefe del EI, Abu Bakr Al Bagdadi, reúne regularmente a sus “emires” (jefes regionales) en su cuartel general de Raqqa, en Siria. Un chofer los va a buscar y les pide que entreguen su teléfono u otros aparatos electrónicos para evitar que los servicios estadounidenses les sigan la pista, según la edición del diario neoyorquino de este lunes.

Las esposas juegan un papel importante, incluso en el entorno de Al Bagdadi, para transmitir informaciones en el grupo, agrega el diario.

Las informaciones recogidas durante la operación en tierra, la primera contra un dirigente de la organización yihadista, permitieron realizar dos semanas después un bombardeo contra otro dirigente de EI en Hasakah, Siria. Se trató de Abu Hamid, emir a cargo de la charia y de asuntos tribales.

Los estadounidenses creen haber matado a Abu Hamid, pero el EI no lo ha confirmado.

Los documentos muestran asimismo que el EI podría utilizar la mitad de sus ingresos petroleros para financiar su presupuesto general.

La otra mitad se emplearía para financiar la explotación petrolera, y se distribuiría más o menos equitativamente entre salarios de los empleados y gastos ligados al material.

Los documentos permiten sacar de las sombras a Fadel Al Hiyali, considerado el jefe del consejo militar del EI, y que juega “un papel aun más importante del que se pensaba” en la organización. Fadel Al Hiyali es un exteniente coronel de los servicios de inteligencia militar de Sadam Husein.