Internacional

Oposición alcanza la mayoría para elegir al próximo presidente en Birmania

El partido de la líder opositora y nobel de la paz, Aung San Suu Kyi, alcanzó este viernes los escaños necesarios para elegir al presidente y formar Gobierno en Birmania, según el resultado preliminar de las elecciones del pasado domingo.

Por Bangkok/EFE

Aung San Suu Kyi, líder opositora y nobel de la paz. (Foto Prensa Libre: AFP).
Aung San Suu Kyi, líder opositora y nobel de la paz. (Foto Prensa Libre: AFP).

Suu Kyi, que este viernes celebra el quinto aniversario de la liberación de su último arresto domiciliario, ha conseguido una victoria para su partido, la Liga Nacional para la Democracia  (NLD, en inglés), que ha batido todas las expectativas.

La formación ha logrado el 74.13 por ciento de los escaños del Legislativo bicameral en liza y el 55.40% de todos los asientos, incluido el 25% reservado a los militares.

“El resultado es más de lo que esperábamos”, admitió Win Htein, portavoz de la NLD, contactado telefónicamente desde Bangkok.

“El próximo paso será la reunión de Aung San Suu Kyi con el presidente y el jefe del Ejército para tratar de la reconciliación nacional y el periodo de transición”, declaró el veterano político birmano, de 74 años.

Todos esperaban la victoria de la histórica formación prodemocrática, según los resultados que iba revelando la Comisión Electoral, pero la sorpresa ha surgido al conocerse con qué ventaja iba a derrotar al gubernamental Partido de la Solidaridad y Desarrollo para la Unión  (USDP, en inglés) .

Con el 88.8% de los votos escrutados, la NLD dispone de 364 diputados  (238 en la Cámara Baja y 126 en la Cámara Alta) de los 491 que estaban en juego en los comicios.

El USDP ha logrado 40 escaños mientras que los otros 48 anunciados se distribuyen en su mayoría entre varias formaciones de minorías étnicas.

Además de los parlamentarios elegidos en las urnas, el Legislativo cuenta con 162 diputados en la Cámara Baja y 85 en la Cámara Alta, el 25%, designados por el Ejército.

Está previsto que el nuevo Legislativo se forme en enero y que en febrero o marzo nombre a dos vicepresidentes y al jefe del Estado, que es el encargado de formar Gobierno.

Con su mayoría parlamentaria, la NLD podrá proponer dos de los tres candidatos a presidente, con el tercero a propuesta de los militares, al tiempo que tiene garantizado poder elegir uno de sus favoritos de la terna.

Pero una disposición de la Constitución que veta para el cargo a candidatos con familiares extranjeros impedirá a la oposición presentar a Suu Kyi, cuyos dos hijos tienen pasaporte británico.

Sin embargo, la nobel de la paz, de 70 años, ha reiterado que, si su partido elige al presidente, ella estará políticamente por encima del jefe del Gobierno y será quien dirija el próximo Ejecutivo.

La mayoría en el Parlamento le permitirá además aprobar leyes sin contar con otros partidos, aunque no será suficiente para enmendar la Constitución, para lo que se requiere más del 75 por ciento de los votos del Parlamento.

Observadores internacionales calificaron de creíbles las elecciones birmanas, pese a apuntar problemas como la exclusión de parte de la población musulmana, la opacidad del voto por correo o la designación del 25 por ciento de los diputados por el Ejército.

Además, la votación no se pudo llevar a cabo en zonas donde el Ejército se enfrenta a varias guerrillas de las minorías étnicas, que libran unos de los conflictos civiles más longevos del mundo.

Birmania, que estuvo gobernada por regímenes militares desde 1962, celebró en el 2010 unos comicios criticados por la falta de transparencia y que fueron boicoteadas por el partido de Suu Kyi.

Unos días más tarde, la junta militar liberó a la nobel de la paz, que en el 2012 sí se presentó a unas elecciones parciales y ganó un escaño en la Cámara Baja.

Suu Kyi pasó en total mas de 15 años bajo arresto domiciliario con periodos intermitentes de libertad durante la dictadura militar por reclamar de manera pacífica democracia para su país.

La última junta militar se disolvió en el 2011, tras ceder el poder a un Gobierno afín del USDP, formado por exgenerales que aplicaron reformas políticas, económicas y sociales para implementar una “democracia disciplinada”.