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Parlamento español rechaza investidura de conservador Rajoy

El presidente del Gobierno español en funciones, Mariano Rajoy, fue rechazadoel miércoles por el Congreso en su pretensión de ser reelegido y volverá a intentarlo el viernes 2 de septiembre, con escasas perspectivas de éxito, lo que prolongaría la interinidad en ese país.

Por Madrid/EFE

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España
Mariano Rajoy, responde en su turno de réplica al líder del PSOE, Pedro Sánchez.(EFE)
Mariano Rajoy, responde en su turno de réplica al líder del PSOE, Pedro Sánchez.(EFE)

Tras dos días de debate parlamentario en los que defendió su candidatura a la Jefatura del Ejecutivo, Rajoy logró 170 votos de diputados por 180 en contra.

Como estaba anunciado, Rajoy sumó a los 137 escaños del PP  (centroderecha) los 32 de Ciudadanos  (liberales) y uno de una diputada moderada canaria.

En contra tuvo a los 85 diputados socialistas  (PSOE) , los 71 de la coalición de izquierdas Unidos Podemos y veinticuatro de varias formaciones nacionalistas que completan la Cámara.

La posición expresada por los distintos portavoces en el debate hace prever que Rajoy volverá a ser derrotado en la segunda votación, el viernes próximo.

En este caso le bastaría tener más síes que noes y, con ese objetivo, Rajoy dirigió hoy sus argumentos hacia el líder del PSOE, Pedro Sánchez, para que promueva la abstención de una parte de sus diputados y permitir así la formación de un nuevo gobierno.

“Déjennos ustedes al menos gobernar. No bloquee y no nos lleve a una tercera convocatoria electoral” , dijo Rajoy a Sánchez, quien previamente ratificó su “no”  al líder del PP.

Las palabras de Rajoy aluden a que los comicios del 26 de junio, que dieron un Parlamento fragmentado, fueron la repetición de los celebrados en diciembre pasado, en los que se puso de manifiesto la falta de acuerdo entre los partidos.

Mantener esa situación podría derivar en una nueva cita con las urnas a finales de año, la tercera en doce meses.

Aseguró que España necesita un gobierno con todas sus competencias y no se puede estar “celebrando elección tras elección”  hasta que se produzca un resultado “que le guste al señor Sánchez” .

El líder socialista, cuya candidatura al Gobierno fue derrotada en el debate de investidura de marzo pasado, justificó hoy su rechazó a Mariano Rajoy por la gestión desarrollada entre el 2011 y el 2015, basada - a su juicio - en la corrupción y el incremento de la desigualdad.

“No podemos apoyar aquello a lo que nos enfrentamos”, dijo Sánchez, quien acusó a Rajoy de ser el líder de “un partido imputado”  por corrupción, en alusión a que el PP será juzgado en un caso en el que están imputados cargos de esa formación.

Rajoy no quiso responder a esa acusación por considerar que “no aporta nada”  a este debate, aunque defendió que ha adoptado medidas contra la corrupción.

Los liberales de Ciudadanos negociaron un acuerdo de un centenar de puntos en distintos ámbitos que vino precedido de la firma de un pacto contra la corrupción que obligará a la creación de una comisión parlamentaria de investigación sobre la contabilidad del PP.

Los nacionalistas vascos y catalanes del PNV y de PDC, que ideológicamente son más próximos al PP por situarse también en el centroderecha, también rechazan a Rajoy, de quien afirman que se opone a la cesión de competencias a las regiones y practica el centralismo.

Tras la sesión de hoy el Congreso se volverá a reunir el viernes por la tarde para una versión reducida del debate y una nueva votación.

Si Rajoy es rechazado se abrirá una etapa de incertidumbre, en la que el rey Felipe VI podría volver a convocar a los líderes políticos para saber si hay margen para proponer otro candidato al Gobierno que sea elegido antes del 31 de octubre.

¿Elecciones en Navidad?

Según la Constitución, tras una fallida primera votación de investidura este miércoles, empiezan a correr dos meses para que los partidos formen un ejecutivo, tras los cuales deben convocarse nuevas elecciones, que por los plazos establecidos caerían el 25 de diciembre.

Para evitarlo, el líder del partido antiausteridad Podemos, Pablo Iglesias, invitó este miércoles al PSOE a intentar un gobierno de izquierdas, algo ya descartado por los socialistas.

“¡Imposible! Cero. No se va a intentar” , había adelantado un consejero de Pedro Sánchez. “La desconfianza hacia Podemos es absoluta” , según él.

Una iniciativa legal del PSOE, apoyada por Podemos y Ciudadanos, para recortar la campaña electoral y permitir que las nuevas legislativas se adelanten al 18 de diciembre, es una señal de que los partidos empiezan a resignarse a volver a las urnas, señaló esa fuente.

“En vista de las obcecadas posiciones de los partidos, unas terceras elecciones son probables” , señaló Antonio Barroso, analista político español del gabinete estratégico Teneo Intelligence con sede en Londres.

Rajoy podría en teoría ampliar sus votos tras las elecciones regionales del País Vasco el 25 de septiembre. Si el Partido Nacionalista Vasco  (PNV) necesita el apoyo del PP para seguir allí en el poder, Rajoy podría pedir a cambio el respaldo de sus cinco diputados en el Parlamento.

Pero el jefe del grupo parlamentario del PNV, Aitor Esteban, echó por tierra el miércoles esa posibilidad: Rajoy “no ha hecho el mínimo esfuerzo para atraer nuestro voto”  y “nosotros tampoco queremos votarle” .

Hartazgo

Mientras, en las calles los españoles miran entre el hartazgo y la exasperación la incapacidad de diálogo de sus representantes políticos y la posibilidad cada vez más real de tener que ir nuevamente a las urnas, tras haberlo hecho en diciembre del 2015 y en abril pasado.

“Yo quisiera que se pusieran de acuerdo. Queremos un diálogo entre partidos”, dijo Patricia Palomo, una profesora de 41 años que apoya a los socialistas. “Pero estoy harta” , advirtió.

Tanto el PP como el PSOE se muestran “muy soberbios” , estimó Juan Antonio Jareño, empleado de la Compañía Española de Petróleos  (Cepsa) de 47 años y votante de derechas.

La parálisis política en España arrancó en diciembre, cuando en las urnas los españoles acabaron con el bipartidismo del PP y PSOE imperante durante décadas, pero eligieron un Parlamento muy fragmentado, entre esos dos partidos tradicionales y los noveles Podemos y Ciudadanos.