Internacional

Rescatan a un adolescente en Katmandú tras pasar cinco días enterrado bajo los escombros

Cientos de personas esperaban este jueves en la capital para abordar autobuses gratuitos que los llevarán de regreso a sus localidades natales por el miedo a las continuas réplicas. En otro día sombrío, ese país devastado por el sismo recibió una rara buena noticia — un adolescente fue rescatado tras pasar cinco días enterrado bajo los escombros.

Por Katmandú/AP

Varios policías celebran tras encontrar con vida a Pemba Tamang (no aparece en la imagen). (Foto Prensa Libre:EFE)
Varios policías celebran tras encontrar con vida a Pemba Tamang (no aparece en la imagen). (Foto Prensa Libre:EFE)

Una multitud estalló en vítores cuando el joven de 18 años, identificado por la Policía como Pemba Tamang, fue rescatado de entre los restos, cubierto de polvo, y trasladado en una camilla. Había estado atrapado entre dos plantas de un edificio de siete alturas que se derrumbó en Katmandú.

Rescatistas nepalíes, apoyados por un equipo estadounidense de respuesta a desastres, trabajaron durante horas para liberarlo. L.B. Basnet, el policía que se arrastró por un hueco entre los escombros para llegar a Tamang, dijo que el joven respondía sorprendentemente bien.

“Me dio las gracias cuando me acerqué a él“, contó. “Me dijo su nombre, su dirección y yo le di algo de agua. Le aseguré que estábamos cerca de él.”

Para cuando salió a la superficie, con el rostro cubierto de polvo, el personal médico le había colocado ya una vía en el brazo, así como un collarín azul en el cuello. El joven parecía aturdido, y parpadeó al verse bajo la luz del sol mientras los operarios se daban prisa para sacarlo del lugar.

-Residentes siguen alterados-

La exultante escena ofreció un respiro en otro día lluvioso y frío en Katmandú, donde muchos residentes siguen alterados por las réplicas que han remecido la ciudad desde el gran terremoto de magnitud de 7.8 que golpeó la nación el sábado. En la tragedia han muerto más de 5 mil 500 personas y miles de viviendas y otros edificios quedaron reducidos a escombros.

“Me dio las gracias cuando me acerqué a él“, contó. Me dijo su nombre, su dirección y yo le di algo de agua. Le aseguré que estábamos cerca de él”, dijo Basnet.

Científicos indios han registrado más de 70 réplicas con una magnitud superior a 3.2 en la región del Himalaya durante los cinco últimos días, según J.L. Gautam, director de sismología en el Departamento de Meteorología de Nueva Delhi. La más fuerte, de 6.9, se produjo el domingo, dijo.

Desde el lunes recién pasado, decenas de miles de personas han abandonado la capital en autocar para comprobar cómo están sus familiares en el campo o simplemente para alegarse de la dañada capital. El gobierno ha ofrecido viajes gratuitos en bus a muchos destinos.

“Tengo que ir a casa. Ya han pasado muchos días“, dijo Shanti Kumari, con su hija de 7 años, que estaba desesperada por saber de sus familiares en su localidad natal al este del país. “Quiero tener al menos una noche en paz.”

-Regresan a sus casas-

Cinco días después del temblor, el número de tiendas de campaña en la capital ha disminuido, a medida que la lluvia caída durante la noche animaba a muchos a regresar a sus casas, aunque quedaran dañadas por el sismo. Las calles de la capital estaban resbaladizas por la lluvia el jueves por la mañana, y sus baches llenos de agua.

Con todo, la vida en la capital va regresando poco a poco a la rutina previa al terremoto. Las pequeñas tiendas de golosinas estaban abiertas.

En una tienda de objetos de cuero, un hombre limpiaba el polvo de una chaqueta en exposición. Un vendedor de alfombras desplegaba el género bajo un toldo en una tienda de artesanía. Extranjeros hacían fila en un establecimiento de celulares.

“Estamos volviendo a la normalidad, pero seguimos sintiendo las réplicas. No se siente seguro“, dijo Prabhu Dutta, un banquero de 27 años de Katmandú. Dijo que durante la mañana había notado cuatro pequeños temblores, incluyendo uno que hizo vibrar las puertas de vidrio de una estantería de su habitación — “Mi despertador de la mañana“, dijo.

Dutta ha estado durmiendo en su casa, que tiene algunas brechas en la pared, las dos últimas noches, pero las docenas de pequeñas replicas que ha sentido desde el gran temblor del sábado recién pasado le hacen sentirse intranquilo. “Estoy preocupado por su continuarán durante mucho tiempo o si se calmarán.”

-Réplicas podrían continuar-

Gautam, del centro meteorológico indio, dijo que las réplicas podrían continuar durante un periodo largo.

“Podemos esperar réplicas en las próximas semanas, meses o incluso años“, agregó. “Estas replicas son bastante normales tras un terremoto tan potente de esa magnitud.”

“Estamos volviendo a la normalidad, pero seguimos sintiendo las réplicas. No se siente seguro“, dijo Dutta.

Sin embargo, los sismólogos no pueden predecir cuándo ocurrirá el “siguiente gran temblor“, apuntó.

Dutta señaló que algunos están regresando a sus puestos de trabajo, incluyendo en su banco, “pero no podemos concentrarnos. Deambulamos por la oficina. Solo tenemos un tema de conversación: el terremoto.”

Muchos en Katmandú viajan hacia el campo por temor a otro gran sismo, apuntó. “Tienen miedo; todo el mundo tiene miedo porque los temblores no han parado completamente.”

El miércoles recién pasado, los helicópteros llevaron por fin alimentos, refugios temporales y ayuda a localidades al noroeste de la capital, en el montañoso distrito de Gorkha, cerca del epicentro. Grupos enteros de viviendas quedaron reducidos a montones de piedras y maderas astilladas. Las mujeres recibieron la ayuda repitiendo lamentos de “¡Tenemos hambre!”.

Mientras, al menos 210 senderistas extranjeros y residentes varados en la zona de Langtang, al norte de Katmandú, han sido rescatados, dijo el funcionario del gobierno Gautam Rimal. La zona, que limita con el Tíbet, es popular entre los turistas.

La Policía dijo que la cifra oficial de muertos en Nepal alcanzó las 5. mil 489 personas. En este recuento no se incluyen los 19 fallecidos en el monte Everest — cinco escaladores extranjeros y 14 guías sherpa locales — por la avalancha que arrasó parte del campamento base.