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Abandonó la mansión Playboy en busca de una vida mejor

A cinco meses del fallecimiento del fundador de Playboy, Hugh Hefner, su viuda habló con The Daily Telegraph de su nueva vida, lejos de la lujosa mansión.

Por Irene de León

Crystal y Hugh Hefner se casaron en 2012. (Foto Prensa Libre: Instagram @crystalhefner)
Crystal y Hugh Hefner se casaron en 2012. (Foto Prensa Libre: Instagram @crystalhefner)

Crystal Hefner, de 31 años, ha experimentado un cambio radical al dejar un lado el maquillaje y la ropa sexy para adoptar un estilo más libre, viajando por el mundo para contribuir con diferentes organizaciones benéficas.

“Soy afortunada de encontrarme una posición en la que ahora puedo ayudar a otras personas, quiero hacerlo y encontrar oportunidades diferentes para ello”, explicó la modelo.

Recientemente se encontraba en África compartiendo con niños de escasos recursos, tiene planeado visitar India para apoyar una causa en favor de los animales y continuar con el trabajo de la Fundación Huhg M. Hefner, cuyo principal objetivo es apoyar a organizaciones que defienden los derechos civiles.

Botsuana tiene mi corazón, escribió la viuda en las redes sociales. (Foto Prensa Libre: Instagram @crystalhefner)
Botsuana tiene mi corazón, escribió la viuda en las redes sociales. (Foto Prensa Libre: Instagram @crystalhefner)

Hefner, confiesa que este cambio se debe principalmente a que en 2016 fue diagnosticada con la enfermedad de Lyme, la cual afectó sus implantes mamarios y podría dañar más órganos. Por ello optó por usar menos maquillaje, utilizar ropa orgánica y convertirse en vegana.

Crystal durante una vista al zoológico de Australia, para aprender más de los animales.  (Foto Prensa Libre: Instagram @crystalhefner)
Crystal durante una vista al zoológico de Australia, para aprender más de los animales. (Foto Prensa Libre: Instagram @crystalhefner)

A pesar de ello, considera que su padecimiento la hizo una mejor persona y asegura que viajar ha sido la mejor medicina.

“Talvez sentí que tenía que interpretar ese papel por ser una Playmate y formar parte de Playboy, pero nunca he sido ese tipo de personas preocupada por los tacones, los vestidos o el maquillaje. Ahora creo que soy más yo misma; me siento más cómoda con el mínimo maquillaje y buscando la sencillez”, relata.

La modelo admite que aún extraña a su esposo, quien “era amable con todo mundo, invitaba a todos a su hogar. Es raro en estos días encontrar a alguien así”.