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31/08/08 - 00:00 Nacionales

Cuestionable manejo de recursos en Zoológico La Aurora 

La Contraloría General de Cuentas (CGC) sancionó a la Asociación Guatemalteca de Historia Natural, que gestiona el Parque Zoológico La Aurora, con multas de Q337 mil 863.24, tras haber identificado malos manejos financieros y administrativos, como la falta de control en el registro de inventarios y pagos efectuados sin documentos de respaldo.

Los hallazgos de la CGC coincidieron con denuncias de malos manejos, por parte de trabajadores, que salieron a luz el pasado 20 de julio, cuando los responsables del parque intentaron mantener oculto a la vista del público el sepelio de la Mocosita, que murió a causa de una deficiencia crónica en el hígado, para lo que no le suministraron medicina por resultar muy caro el tratamiento.

El informe de la CGC, al cual tuvo acceso Prensa Libre, analizó los ingresos y gastos de funcionamiento del zoológico, administrados por la Asociación Guatemalteca de Historia Natural, del 6 de marzo al 31 de diciembre del 2007.

Durante tal período fue presidida por José Toledo Ordóñez, ex presidente de la Comisión Nacional de Energía Eléctrica y ex superintendente de Telecomunicaciones, quien renunció al cargo el pasado 8 de enero.

Carlos Juárez Bautista y Evilton Chingüil Robles, los auditores nombrados por la CGC, evidenciaron que los recursos se dividen en dos rubros: un subsidio que otorga el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación por casi Q3 millones y fondos privativos —que se obtienen a través de la recaudación de la taquilla y el pago de parqueos—, que el año pasado ascendió a poco más de Q13 millones. El zoológico obtiene Q16 millones al año de ingresos.

Pero durante la auditoría, los trabajadores de la CGC descubrieron que no se puede tener constancia de en qué ni cómo se invierten estos ingresos, porque el libro de inventarios sólo abarcaba hasta el 31 de diciembre del 2006. Después de esa fecha no hay ninguna información.

No fueron registradas las compras de cartuchos para impresoras, uniformes para el personal ni equipo de cómputo en el Departamento de Almacén, tampoco a cuánto ascienden éstas.

“No se cuenta con información confiable sobre los activos y suministros del parque”, dictaminó la CGC en este caso.

Los auditores también evidenciaron que los pagos por tiempo extraordinario —fin de semana, días festivos y noches de luna— entregados a personal durante el período del 12 de marzo al 24 de septiembre del 2007 tampoco cuentan con documentos de soporte, como las planillas.

La Contraloría corroboró que para dichas actividades se autorizaron desembolsos por Q200 (mediodía) y Q400 (asueto). Sin embargo, no existe la nómina de los empleados que laboraron en esas condiciones ni a cuánto asciende la cantidad total que se pagó por dicho concepto.

También se revelaron anomalías en la adquisición de cuatro capibaras (considerados los roedores más grandes del mundo) por Q25 mil, y seis especies de serpiente valoradas en Q15 mil 200. Los auditores descubrieron que se habían efectuado las transacciones bancarias, pero que no existe ninguna factura que respalde la compra. Los animales aún no han llegado al zoológico.

La auditoría efectuada por la CGC reveló que de marzo a agosto del 2007, el tesorero Mario Molina Barrascout y la contadora general Edna Larrazábal de Juárez —hoy administradora general— pagaron Q43 mil 500 en concepto de bonificaciones e incentivos, sin contar con la autorización de la Junta Directiva de la Asociación Guatemalteca de Historia Natural.

Asimismo, dos de las cuatro empresas contratadas para servicios de limpieza y seguridad en el parque no cuentan con contratos: Ángel Quiroz Gutiérrez y Corporación V&F. Las dos restantes tienen los contratos vencidos: Servicios Comerciales y Profesionales y Servicios Integrados (Servinteg).

Ese año, la asociación que administra el Parque Zoológico La Aurora pagó a dichas compañías cerca de Q3 millones 688 mil 341.74.

Resulta curioso que dentro del acta constitutiva de la empresa Servicios Profesionales y Comerciales, presentada en el Registro General Mercantil, aparecen como miembros fundadores la ex administradora general del parque, Rosa María Pérez Molina, y quien ocupa hoy el cargo, Edna Larrázabal Juárez.

Por cada uno de los hallazgos, la CGC impuso sanciones económicas a los presuntos responsables de las faltas.

El ex presidente de la Junta Directiva fue multado con Q135 mil 863. 24; el tesorero Mario Molina Barascout, con Q82 mil; mientras que la administradora general Rosa María Pérez Molina y la contadora general Edna Larrázabal de Juárez recibieron sanciones por Q60 mil cada una.

Prensa Libre entrevistó a Toledo Ordóñez sobre los hallazgos evidenciados en las finanzas del parque, a lo que refirió: “La Contraloría llega año con año al zoológico porque la Asociación tiene una mala relación con el sindicato (Sindicato de Trabajadores del Parque Nacional La Aurora); por ahí creemos que vienen las presiones”.

Según el ex presidente de la Junta Directiva, todos los hallazgos tienen un explicación: la mayoría son producto de lo que él llamó “retrasos en la actualización de la contabilidad, como ocurre en todas las empresas”.

Respecto del caso del pago de bonos e incentivos por Q43 mil 500, aseguró que el reglamento de la Asociación faculta al presidente a autorizar gastos ordinarios y administrativos. “Aprobé el bono para los gerentes, porque tengo la potestad”, enfatizó.

En cuanto a la compra de los capibaras y las serpientes, Toledo Ordóñez exhibió a Prensa Libre las facturas que justifican la adquisición. “Los documentos estaban en poder del Departamento Técnico, no entiendo por qué no se los mostraron a la Contraloría. La llegada de los animales (las serpientes) aún se encuentra en proceso”, aseguró.

“Los auditores dijeron que no me habían encontrado para escuchar mis argumentos, y que por eso emitieron las multas. No sé por qué razón el día que llegaron al parque no me llamaron, y luego sí me avisaron cuando todo había terminado”, agregó.

En la CGC el caso aún se encuentra abierto y bajo el análisis del Departamento Jurídico, quien debe escuchar las explicaciones de Toledo Ordóñez antes de ordenar el pago de las sanciones económicas.

La desconfianza sobre el manejo de las finanzas del Parque Zoológico La Aurora no es nueva.

En el 2003, el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de San Carlos de Guatemala elaboró, a pedido del Juzgado Tercero de Trabajo y Previsión Social, un dictamen técnico-económico sobre el funcionamiento del parque. El tribunal solicitó el estudio, luego de que trabajadores del zoológico presentaran una demanda para exigir un aumento salarial.

El dictamen determinó que el estancamiento en los recursos que eroga el Estado, la irracionalidad en el manejo del fondo privativo y la falta de un presupuesto anual de operaciones (pese a las sugerencias de la CGC) no permitían, en ese momento, un incremento salarial.

La asociación que administra el parque desde 1991 logró un cambio rotundo en la infraestructura del zoológico, que se encontraba en un abandono completo. En la actualidad atiende a más de 880 animales de unas 150 especies. Según los administradores, en el 2007 invirtieron la mayor parte de los fondos en remodelar la jaula de los tapires y el recinto de los hipopótamos, pero no especifican un monto.

Un mejor manejo de los ingresos permitiría una mayor inversión y contar con un zoológico de primera categoría.

En el 2007, ingresaron en el parque 452 mil 103 adultos y 349 mil 396 mil niños.

En el 2007, el zoológico manejó recursos por Q16 millones 52 mil 736.07

• El MAGA le otorga Q2 millones 894 mil 444.46 para funcionamiento (pago de 65 trabajadores y la comida de los animales).

• Mientras que por ingresos privativos (cobro de la taquilla y del área de parqueo) obtuvo Q13 millones 158 mil 291.61.

• Por mantenimiento y mejoras del parque gastó Q8 millones 687 mil 680 y Q151 mil 838.12 por la compra de carne, a la Abastecedora La Bendición.

• En contratación de servicios (seguridad y limpieza) el parque zoológico devengó Q4 millones 275 mil 273.49.

• Por servicios administrativos desembolsó Q43 mil 500.

En el 2007 también se pagaron:

• Q553 mil 799.70 en alimentos para animales, Q251 mil 064.29 en materiales y suministros.

• Se invirtieron Q37 mil 516.40 en productos medicinales; Q7 mil 696 en agua entubada; y Q65 mil 840.65 en energía eléctrica.

• La Mocosita representaba un gasto mensual de alrededor de Q50 mil en alimentos y Q90 mil en medicinas como el IETAPAR, un hepatoprotector que se producía en México.

• En los leones, las jirafas y los hipopótamos se destina un buen porcentaje de los gastos.

P edro González Teja asumió la presidencia de la Junta Directiva de la Asociación Guatemalteca de Historia Natural Parque Zoológico La Aurora en enero recién pasado. González explicó que para el 2008 han planificado el desarrollo de tres proyectos ambiciosos, que se ejecutarán con recursos del fondo privativo. En el extracto de una entrevista que concedió a Prensa Libre, González Teja habla sobre las inversiones, y lo que cuesta mantener las instalaciones de ese parque.

Comenzamos la segunda fase de la construcción de las jaulas de las aves rapaces. Si las finanzas van bien, abriremos un acuario, porque entendemos que en Guatemala no hay ninguno, en lo que hoy es la Casa Nocturna, y vamos a transformar las taquillas. Es un sistema antiguo y deficiente que nos deja pérdidas. Todas las vamos a modernizar. Creemos que vamos invertir buena parte de los recursos en este proyecto. En el largo plazo, tenemos previsto adquirir un elefante macho. También podríamos construir una plaza cívica, lo platicamos con un patrocinador, que se emocionó enormemente, y es posible que nos ayude a financiarlo.

Todo depende de cómo nos vaya en las finanzas. Hacemos las previsiones de acuerdo con los recursos percibidos, el año pasado fueron Q13 millones. Tenemos dudas con los ingresos, por los problemas que atraviesa la economía del país, que podría repercutir en las visitas al parque. Aumentamos la tarifa a Q20 porque subieron todos nuestros costos. No es que quisiéramos aumentar la tarifa, es que tenemos que hacerlo para sobrevivir, porque el Gobierno no va a aumentar la subvención.

Hay personas capacitadas para atender a esta población. Calculamos que no pagan un 20 por ciento estas personas que ingresan en el zoológico, igual que escuelas o colegios de áreas pobres.

Tenemos una lista de prioridades para invertir los fondos privativos. Por ejemplo, los proyectos que le mencioné. El parque tiene muchos gastos y pocos recursos. Por eso, buscamos apoyo de la iniciativa privada para que patrocine a los animales. Avanzamos en los proyectos conforme ingresan los recursos.

Se dieron en la administración pasada, y todos los hallazgos se pueden explicar.



No existe duplicidad de funciones, lo que hicimos fue contratar personas ajenas al sindicato, para que trabajaran y sacaran adelante el parque.

¿En qué proyectos invirtieron los recursos el año pasado?

Comenzamos la primera fase de la remodelación de las jaulas de las aves de rapiña, el recinto del tapir, los techos de las jaulas de las serpientes y en el sitio donde ahora están ubicados los hipopótamos. Compramos filtros industriales para limpiar la piscina donde se bañan.

POR CLAUDIA MéNDEZ VILLASEñOR /

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