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Prensa Libre

23/06/13 - 00:00 Nacionales

Enseñar es su vida

A sus 82 años, Juan Alfredo Garzona aún da clases en una escuela de Santa Cruz del Quiché, y antes de dar clases canta, acompañado de una guitarra, para motivar a sus alumnos.

Además, es el creador de un método para enseñar a leer y escribir en 16 semanas.

En Santa Rosa, María del Carmen Barrera, 72, dice que se siente orgullosa cuando encuentra a exalumnos convertidos en profesionales. Regresó a la docencia después de haberse jubilado porque extrañaba el ambiente escolar.

Después de más de medio siglo de impartir clases, Celinda Escobar, 73, de Quetzaltenango, cree que nunca se debe dejar de aprender, por lo que estudia un profesorado de Enseñanza Media.

Lizzet Rodríguez, de Totonicapán, hizo dos manuales para mejorar la ortografía que permiten avances en caligrafía en cinco sesiones.

Gracias a las gestiones del maestro de música Gustavo Adolfo López Hernández, de Huehuetenango, fue construido un conservatorio en ese departamento

Todos ellos tienen en común el entusiasmo e interés por hacer algo más que cumplir con el deber de dar clases en una época en la que la calidad educativa es baja, a pesar de la imperiosa necesidad de buscar la excelencia en un mundo cada vez más competitivo.

Dedicación y entrega a la niñez

Hablar del maestro Juan Alfredo Garzona Jerez, de 82 años, es recordar 50 años de docencia; tiempo durante el cual ha enseñado a leer y escribir a más de 26 generaciones de hombres y mujeres en Quiché.
A Garzona Jerez se le reconoce como el creador del conocido Método Garzona, que ha sido eficaz para el aprendizaje de la escritura y lectura en 16 semanas, en escuelas del área rural de ese departamento.


“De 1955 hasta 1999 trabajé al servicio de la niñez de varias comunidades, y después decidí jubilarme y estuve en
esa condición por espacio de 10 años, hasta que reingresé al magisterio con el título de Maestro de Educación Primaria Urbana”, expresó el docente.


Garzona afirmó que los maestros se han olvidado de crear en el aula un ambiente de alegría para motivar a sus
estudiantes, lo cual logra cuando interpreta música variada con guitarra, flauta y otros instrumentos, que los niños inventan. Recuerda que comenzó a laborar en 1955 de manera empírica, porque en esa época no existían muchos maestros graduados, pues al egresar de sexto grado de primaria y contar con 18 años salía el nombramiento que se otorgaba en gobernaciones departamentales para poder ejercer la docencia.

No fue sino hasta 1961 cuando obtuvo el título de Maestro en Educación Rural, avalado por el Ministerio de Educación, con el apoyo de la Agencia Internacionalpara el Desarrollo de Estados Unidos y Care.


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POR CORRESPONSALES /

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