Iniciar Sesión
Registrarse
  Preguntas frecuentes
  |  
¿Olvidó su contraseña? 

24/01/12 - 00:00 Nacionales

Migrantes pierden patrimonio por sueño americano

Para muchos migrantes el sueño americano termina cuando son capturados por las autoridades migratorias de México o Estados Unidos, pero para otros apenas comienza la pesadilla, ya que después de haber sido deportados se dan cuenta de que sus casas o terrenos ya nos les pertenecen, porque las escrituras que habían dejado como garantía de los préstamos para el viaje ya están a nombre de otras personas, por no haber podido pagar.

María Ajzaj Queché, originaria de Patzún, Chimaltenango, fue deportada recientemente de EE. UU. Para viajar obtuvo Q38 mil con un prestamista y de garantía dejó la escritura de un terreno valuado en Q60 mil.

El prestamista le pidió que firmara un documento en blanco, y así se cerró el negocio.

Durante su estadía en EE. UU., Ajzaj logró pagar Q25 mil, pero después fue deportada y cuando reclamó su terreno, el prestamista le dijo que esa cantidad solo cubría los intereses, y como no había pagado más, el terreno ya había pasado a nombre de él. Ahora, trata de recuperar su propiedad.

Gabriel Batzín, otro deportado, perdió cinco lotes, que sumaban Q100 mil, debido a que ya no pudo pagar los Q38 mil que le dio un prestamista para viajar.

Añadió que ha querido negociar la deuda, pero el prestamista le exige el pago total, para devolverle los inmuebles.

Refirió que la población se ve en la necesidad de acudir a este tipo de negociantes, ya que los bancos no les abren las puertas.

Florinda Maczul perdió su vivienda y terreno, pues las escrituras que dejó en garantía del crédito ya fueron pasadas a nombre del prestamista.

Una luz en el camino

Josefina Ajú, presidenta de la Asociación de Deportados y Familiares de Migrantes, que se formó hace tres meses, dijo que esta organización ha evitado que varias personas sean desalojadas de sus viviendas, ya que los prestamistas se adueñaron de las escrituras en forma anómala.

Agregó que cuentan con el apoyo de el Consejo Nacional de Atención al Migrante de Guatemala, para tratar de que los afectados no sean desalojados de sus casas.

Vinicio Martínez fue deportado en junio del 2011 y regresó a su vivienda, en Santa Lucía Utatlán, Sololá. Contó que un familiar le dio Q60 mil para el viaje a EE. UU., y en garantía dejó un terreno de ocho cuerdas.

Cuando lo deportaron, Martínez buscó negociar la devolución del inmueble, pero se percató de que el documento que firmó no era una garantía, sino una compraventa, por lo que acudió a los tribunales para tratar de recuperar su bien.

Julio Chobón, de Nahualá, entregó las escrituras de la casa que compartía con su esposa e hijos, a fin de obtener Q40 mil para el viaje; sin embargo, tras unos meses en tierras estadounidenses, se quedó sin trabajo y ya no pudo pagar su deuda. El usurero le quitó la vivienda.

En Tecún Umán, San Marcos, un migrante que se identificóúnicamente como Juan dijo que le pagó Q20 mil a un coyote, y que el dinero lo consiguió con un prestamista. Relató que el traficante de personas los dejó abandonados en México luego de haber recibido todo el pago. “Regresé deportado, y ahora estoy pagando para tratar de recuperar mi propiedad”, expresó.

En el 2011, la Casa del Migrante de Tecún Umán atendió a más de cinco mil indocumentados a su paso hacia Estados Unidos o que fueron deportados. De estos, dos mil aseguraron que tuvieron que vender o hipotecar sus inmuebles o dejar las escrituras para obtener el dinero para el viaje.

POR WáLTER SACTIC Y CORRESPONSALES /

Más noticias de Nacionales

Herramientas

© Copyright 2012 Prensa Libre. Derechos Reservados.

Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.