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17/03/13 - 00:00 Nacionales

20 historias de oro

Con la piel erizada, lágrimas rodando por las mejillas, un nudo en la garganta y las notas del himno nacional como fondo, la escena se ha repetido en casi un centenar de ocasiones en San José, Costa Rica, en las últimas dos semanas.

POR REDACCIóN DEPORTES

La delegación integrada por más de 400 atletas que llevaban la ilusión de subir al podio y que pelearon hasta el último segundo ha logrado la mayor cantidad de preseas doradas.

Después de siete años sin competencias en el área, Guatemala —con una inversión de Q8 millones— llegó como favorita y obligada a ganar, como lo había hecho en las últimas ediciones —a excepción del 2010—.

Con apenas 14 oros por repartir, la delegación nacional ya celebra la conquista de los Juegos.

El inicio

Las justas de San José son la primera meta para una generación que busca comenzar el ciclo que concluirá con los Olímpicos de Río de Janeiro 2016. El primer gran paso se ha dado con firmeza.

Para algunos atletas su paso por San José significó consolidarse en el área; para otros, mejorar, y la ilusión de crecer y buscar el éxito.

Algunos lloraron de alegría y otros de tristeza, pero la mayoría de satisfacción, porque detrás de la medalla de bronce, plata u oro hay muchas horas de sacrificio.

Esta edición dejó nuevos rostros, que habían sobresalido en juegos escolares y universitarios, así como la consolidación de atletas ganadores de anteriores competencias.

Con la bandera en manos de Elizabeth Zamora, de taekuondo —ganadora del oro—, comenzó una historia que esta noche se cerrará en el Estadio Nacional de Costa Rica, para apagar el fuego y dar la bienvenida a los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Veracruz 2014, a los que llegarán con grandes esperanzas.


Gabriela Martínes

Enamorada del ráquetbol

Hace cinco años no pasaba por la mente de Ana Gabriela Martínez jugar ráquetbol, pues asistía al Club Cascadas para practicar tenis de campo, junto a su prima María José.

Por azares del destino, a la par de la cancha de tenis había una de la otra especialidad, la cual llamó la atención de la doble medallista centroamericana y decidió probar en un deporte que hasta ese momento le resultaba desconocido.

“Me gustó la forma de juego, pero al principio solo lo tomé como pasatiempo. No era nada serio, pues tenía apenas 7 años; hasta que me vio mi entrenador Juan José Salvatierra y me incentivó a tomarlo en serio”, afirmó Martínez, quien ahora con 13 años ya cuenta con dos medallas de oro en la región, pues  ganó sencillos y dobles en los Juegos de  San José.

Desde el 2008 se metió de lleno a esa especialidad y  los resultados empezaron a llegar, pues ese año ganó el mundial de su categoría —Sub 8—, y dos años después también fue campeona mundial en Sub 10, y el año pasado logró su tercer título en Sub 12.

Un testigo de su desarrollo rápido es su madre, Roxana González, quien la acompaña a todos sus entrenamientos y observa cómo su hija ahora es la mejor de Centroamérica y posee un gran futuro en ese deporte.

“Mi mamá es quien me apoya en todo momento y me incentiva a seguir adelante”, expresó la atleta, quien apenas cursa primero básico en el colegio Internacional.

Ana Gabriela llama la atención por su edad y por su calidad de juego.

El próximo jueves viajará a Colombia para disputar —a pesar de su corta edad— un torneo Panamericano mayor, desde el 25 de marzo.

POR ROMEO RIOS


Élida de Xuyá, Atletismo

Señora de la pista y los récords

Hace 12 años, la que hoy es madre de tres hijos quizá no imaginó estar posicionada en la élite del atletismo centroamericano, incluso cuando por necesidad  dejó el deporte para dedicarse a la crianza de sus pequeños.

Nacida en la aldea El Paraíso, en la fronteriza Ciudad Pedro de Alvarado, Jutiapa, Élida Hernández de Xuyá tuvo una infancia normal.  Cuando cumplió 12 años, con la necesidad de ayudar en su casa, trabajó en servicios domésticos y se mudó a  Antigua Guatemala.

Allí  conoció a su esposo, Eliseo Xuyá, con quien procreó

a Juan Eliseo, Diego David y Élida Elisa,

y fue él quien la inició en las carreras, por salud.

Luego conoció al entrenador Carlos Trejo, quien la invitó a entrenarse, con quien trabaja desde las 4.45 horas, además de ejercicios con pesas y sauna.

Élida ganó dos medallas de oro

en las pruebas de cinco mil  y 10 mil   metros, e impuso récords en ambas.


Víctor Manuel González

El rey de las distancias

Víctor Manuel  González, de 27 años, tocó la gloria con los tres oros que se colgó en Costa Rica, hazaña que recompensó las intensas jornadas de entrenamientos de la mano de su entrenador, Carlos Trejo.

Originario de la aldea Palomora, San Andrés Xecul, Totonicapán, se afianzó como una nueva figura del atletismo guatemalteco.

Los primeros pasos de González en ese deporte fueron con su tío Mario. Con él aprendió a disfrutar del atletismo. Después, su enfoque fue llegar a figurar entre los atletas de élite. Poco a poco empezó a brillar.

Uno de sus principales triunfos fue en la Carrera de San Silvestre del 2012. Contra todos los pronósticos de la mayoría de los conocedores del atletismo, se llevó los honores, aunque para él, sus compañeros  y entrenador fue resultado normal del esfuerzo. En el 2008 ganó el tercer lugar, que fue como el primer peldaño.

En Costa Rica mostró su mejor momento, y prueba de ello fue la conquista de las medallas doradas en 10 mil, mil 500 y cinco  mil metros. Su constancia y preparación fueron factores relevantes que lo impulsaron

 al podio.

González dejó grabada su actuación en los 10 mil metros, cuando en las últimas tres vueltas al estadio nacional apretó su paso frente al local José Chávez y  voló hacia la meta, en un extraordinario cierre.

POR CARLOS MORALES


Sofía Gómez, Gimnasia

La niña de los aparatos

Con apenas de 17 años, la gimnasta  Ana Sofía Gómez  lleva ya 10 años de carrera. Empezó  por recomendación de su tía Marina Guzmán, quien al observarla muy inquieta le sugirió a su hermana Patricia que la inscribiera.

Desde los  Juegos Olímpicos de la Juventud, Singapur 2010, la niña de la viga —su aparato favorito—

captó la atención en el país, y luego brilló en los Panamericanos de Guadalajara y emocionó en los Olímpicos de Londres. En San José logró cinco medallas: tres de oro —todo evento, viga y piso—; plata en barras asimétricas y bronce en salto.

Actualmente cursa el cuarto Bachillerato en  Ciencias y Letras.


Dalia Soberanis

Rauda patinadora que sorprendió a todos

El patinaje entró en la vida de Dalia Soberanis —la tetracampeona centroamericana, al ganar cuatro medallas de oro, dos de plata  y tres de bronce, en San José—,  como un requisito para el colegio, ya que esa disciplina era parte de la clase de Educación Física. Entonces tenía 6 años —2003¬—, y ahora, a sus 16, sin imaginarlo ha pasado ya una vertiginosa década sobre ruedas.

Los primeros patines se los compraron sus padres, y no eran  de los mejores pero fueron con los que se abrió el camino al alto rendimiento. Primero destacó en la pruebas del colegio Los Olivos, donde la descubrieron los entrenadores de la Selección, quienes la invitaron a entrenarse. Luego llegó la primera competencia, sus primeras medallas en un campeonato nacional a finales de 2003, y así comenzó todo. “Si volviera a nacer, volvería a ser patinadora”, confiesa.

El día de Dalia comienza a la 5.30 horas. Se levanta,  se arregla, toma el desayuno y se dirige al colegio Panamericano, donde cursa  cuarto Bachillerato en Computación.

Después de clases y de compartir con sus compañeros, vuelve a su casa, en la colonia Los Olivos, zona 18 capitalina. Almuerza, descansa, y luego sale junto a sus incomparables amigos, sus patines de cuatro ruedas en línea, y armada de un pachón con agua pura  espera el autobús amarillo de  la Federación de Patinaje.

El destino final, el patinódromo, en el parque Érick Barrondo, antes La Democracia,  zona 7.

Allí le  espera un largo y extenuante entrenamiento. Primero el calentamiento,  y luego a rodar kilómetros y kilómetros. Alegría, risas, emociones y de vez en cuando  algún susto por alguna caída o accidente, que nunca faltan en la práctica.

La mayor parte de los entrenamientos los hace en patines, aunque en ocasiones   utiliza su bicicleta, fabricada especialmente  para su estatura —1.66 metros—, para las pruebas de fondo, a fin de conseguir la base física y fortalecer la musculatura de las piernas.

Con la caída del sol, después de dos o hasta tres horas de entrenamiento, es momento de volver a casa  para hacer tareas y  esperar una jornada más de éxito.

 LUIS BARRIOS


Eduardo Castillo, Ecuestres

Tradición familiar

El amor por los caballos es una herencia familiar en los Castillo Tejada.

Eduardo desde los 5 años tuvo su primer caballo, Dexter, con el que aprendió a montar.

Ahora es uno de los mejores jinetes nacionales y campeón panamericano.

 Su vida gira alrededor de las caballerizas de Palo Blanco, la residencia familiar, en donde su abuelo materno, Carlos, desde hace muchos años se dedica a la crianza de los corceles.

En San José, Castillo llegó junto a Waltaire Palo Blanco, con quien ha brillado al haber ganado tres medallas de oro en salto: velocidad, por equipos y en el acumulado.


Yennifer Domínguez

El corazón de la reina del tatami

Desde los 11 años Yennifer Estela Domínguez López hizo del gimnasio de judo Heli Cabeiro su segunda casa, cuando  llegó a conocer los secretos de ese deporte con su hermana mayor, Libna, pero nunca imaginó que llegaría a escribir su historia, misma que apuntaló con la conquista de la medalla de oro  en la categoría de 63 kilogramos.

Domínguez López dejó una imagen inolvidable de ese momento, porque cuando ganó el combate contra la salvadoreña Karla Quijano por 10-0, lloró intensamente. “Es que soy muy chillona. Normalmente me pongo a llorar porque soy sentimental”, declaró.

Yennifer Estela, de 25 años, está dedicada por completo al judo desde 1997. Sus primeros pasos fueron en la categoría infantil. Desde allí empezó su desarrollo  deportivo, así como el personal, porque encontró a su pareja, el también judoca Douglas Arévalo, con quien tiene una hija,  Camila Fernanda, de 8 meses.

La atleta tuvo la facilidad de llegar sin contratiempos al gimnasio de judo debido a que sus padres viven en la 12 avenida y 27 calle de la zona 5. “No tuve problemas para ir, porque me iba caminando”. A los 14 años, en el 2000, pasó a formar la selección mayor.

“Combinar los entrenamientos y cuidar a la bebé es complicado. Algunas veces se queda con mi mamá, Victoria. En otras ocasiones la traigo al gimnasio, y los entrenadores la observan mientras entreno. También mis compañeros colaboran. Cuando no puedo entrenarme en la mañana, todo se me complica, pero  lo hago por mi hija”.

Yennifer espera lograr otros triunfos para Guatemala, aunque tiene otro objetivo: retomar sus estudios de Derecho.

POR CARLOS MORALES


Cindy Toscano, Natación

Sobresaliente

Cindy Toscano comenzó  a nadar a los 3 años,  por una cuestión médica. A los  12 ya sobresalía y dos años después hizo  su primera travesía. Todos los días inicia sus entrenamientos a las 4 horas y luego va a la universidad Mariano Galvez, donde estudia leyes, y por la tarde hace trabajo físico. En los Juegos ganó dos oros, en 5 y 10 kilómetros de aguas abiertas.


Carolina Mazariegos, Ajedrez

Experimentada

La maestra internacional Fide, Carolina Mazariegos dedica dos horas al día para entrenarse. Además, da clases particulares de ajedrez y se dedica a la medicina alternativa.

 Una de sus inspiraciones para continuar  es la pequeña Carolina, su nieta, a quien cuida durante las tardes y que espera   se convierta en una gran atleta. En San José ganó el oro individual.


Edy Villatoro, Patinaje

El as de los patines

De sus 25 años de vida, Edy Villatoro, el tetracampeón  centroamericano de patinaje —cuatro oros—, 12 los ha pasado patinando —se inició en el 2001—  con patines prestados y recorriendo las calles de su natal Huehuetenango.

Edy es técnico  de patinaje por la mañana, por la tarde se entrena, y además estudia Ciencia y Tecnología  en la Universidad Galileo.


Elizabeth zamora, taekuondo

La abanderada cumple

La chica de 17 años Elizabeth Zamora, quien apareció al ganar el oro de los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2010 en Mayagüez, y que estuvo muy cerca de un bronce en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, cumplió las expectativas y alcanzó la presea dorada en San José.

La abanderada era la favorita para ganar la categoría de los -49 kilos en el taekuondo, y lo hizo.


Óscar Valdizón, Levantamiento de pesas

Triunfó pese a no tener entrenador

Desde los 14 años, Óscar Valdizón decidió dejar su natal Cobán y se trasladó a vivir a la  capital, para tener un mejor entrenamiento, porque guardaba  la ilusión de destacar en el levantamiento de pesas.

El atleta tuvo que aprender a vivir solo y superar el dolor de  la distancia, pero eso lo fortaleció para hacerse un camino en el deporte. En su última participación, en San José, las cosas no fueron fáciles, cuando ganó sus dos medallas de oro —arranque y envión en 64 kilos—, no hubo entrenador con quien celebrar.  Desde hace un año, el atleta  no cuenta con un guía.

“Gané sin entrenador, porque  desde hace un año despidieron a José Leiva.  Por medio de correos electrónicos Leiva me ayuda y me dice en  qué forma trabajar”, confesó Valdizón, quien a pesar de esas dificultades no olvida la promesa que le hizo cuando tenía 11 años a su tío Luis Coronado, quien le inculcó  esa disciplina. “Mi tío participó en unos juegos olímpicos —Barcelona 1992— y fue campeón Centroamericano.  Me propuse mejorar lo que él había hecho”, afirmó.

POR ROMEO RIOS



Futsal

Campeón de infarto

La Selección Nacional de Futsal volvió al lugar que se había ganado en los últimos años y luego de cuatro intensos partidos.

 La final fue contra Panamá y fue allí donde se vivió al máximo el último encuentro.  Luego de ir abajo 2-0 en el primer tiempo, la Sele empató antes de que finalizara el tiempo reglamentario. En tiempo extra Guatemala anotó tres goles y ganó  5-2 para el oro.


Softbol

Doble celebración

El softbol guatemalteco dejó una huella imborrable en estos Juegos,  ya que   ambas ramas regresaron con la presea dorada.

En la rama femenina la fiesta fue en grande, porque fue la cuarta ocasión en forma consecutiva que Guatemala alcanzó el oro, luego de haber vencido  13-3 a El Salvador. Del lado masculino el equipo derrotó a los canaleros 8-3.


Julio Padilla, Ciclismo

Dueño de la ruta

El ciclista Julio Padilla, de 20 años, se coronó campeón de la prueba de ruta en una brillante jornada para el ciclismo nacional.

Padilla empezó su carrera deportiva en el triatlón a los 15 años. Posteriormente, sintió la pasión del ciclismo, en donde tiene cinco años de competir en alto rendimiento. El muchacho de la zona 15 es considerado un talentoso velocista.


Natalie Barrera, Karate

Lucha perseverante

Natalie Barrera   es una niña apasionada por el  karate, especialmente por la kata. A sus 17 años  es ya una campeona centroamericana en kata, donde ganó con autoridad la categoría individual y por equipos.

Estudiante de bachillerato en el Colegio Internacional, Natalie dedica  muchas horas  a entrenarse y lo combina con gimnasio.


Rodas

Oro a toda velocidad

Manuel Rodas Ochoa, de 28 años, el orgullo de La Esperanza, Quetzaltenango, subió al podio  en Costa Rica para recibir la medalla de oro por su brillante faena en la prueba contrarreloj individual.

 Rodas, bicampeón nacional de esa especialidad en el   2011 y  el 2012, ganador de cuatro etapas en la historia de las vueltas a Guatemala, medallista de bronce en el pasado Panamericano en México, en la carrera por puntos del pasado febrero, experimentó la pasión por el ciclismo a los 15 años, y en eso incidió su tío, el  entrenador de la Selección de Ciclismo Omar Ochoa.

 La fiebre del deporte de los pedales le pegó fuerte a Meme cuando Omar lo invitó a viajar como asistente del equipo de la Asociación de Quetzaltenango,  que compitió en una vuelta de la Juventud. Regresó emocionado y con una bicicleta prestada empezó su historia. Su primera prueba  fue la Vuelta del Porvenir. Después pasó a la  Sub 23, hasta llegar a la mayor.

POR CARLOS MORALES


Andrea Estrada

Hace magia con la raqueta

Andrea Estrada Muralles, de 24 años,  es la máxima referente del tenis de mesa en la rama femenina, podio al que nunca imaginó que llegaría cuando a los 11 años hizo contacto con esa disciplina por medio de un curso de vacaciones.

De inmediato empezó a deslumbrar, porque al poco tiempo formó parte de la Selección Nacional de la categoría preinfantil que compitió en el 2000 en México. Esa fue su primera participación en el extranjero. Continuó con su consolidación, porque pasó a infantil, hasta que llegó a la mayor. Eso le permitió estar en campeonatos centroamericanos, centroamericanos y del Caribe, y Mundial de tenis de mesa.

Su desarrollo deportivo prosiguió. Con la intención de elevar su nivel  estuvo en España, y desde hace ocho meses participa en el Club Werder Bremen de esa ciudad de Alemania, que  le da la posibilidad de competir en esa liga.

Estrada Muralles logró cuatro oros en las justas de San José 2013 —individual, dobles femenino, dobles mixto y por equipos—, pero ese éxito lo empezó a visualizar desde el pasado 2010, cuando compitió en el circuito europeo de tenis de mesa, porque estuvo un año en España.

“No tuve inconvenientes para asistir al gimnasio de tenis de mesa, porque mis padres o abuelos me llevaban, porque ellos viven en la 12 avenida de la zona 5”, recordó Andrea.

  La combinación de deporte y estudios resultó complicada. La atleta estudió en el Colegio Monte María. “Ahora en la Universidad Rafael Landívar, donde estudio Ingeniería Industrial; sigo los cursos en línea”, dice Andrea, quien espera estar en los Juegos Olímpicos de Brasil en el  2016.

POR CARLOS MORALES


Gisela Morales, Natación

La sirena está de regreso

Gisela Morales hace 12 años se perfilaba como una de las promesas de la natación nacional. Hoy en sus segundos  centroamericanos, con 26 años, la cosecha de medallas sigue en aumento, mientras intenta recuperarse después  de haberse apartado cerca de dos años de las piscinas a nivel competitivo.

Morales, quien en los Juegos del 2001  fue una de las máximas figuras, ganó cuatro  medallas de oro, cuatro  de plata y una de bronce. Fue nombrada la mejor nadadora de los Juegos Centroamericanos de la Paz.

Morales poco a poco parece tomar y regresar a su mejor nivel, y  ha participado en dos ediciones de los Juegos Olímpicos, Atenas y Pekín, y por haberse convertido  en madre no fue a Londres en el 2012.

Durante los últimos meses su etapa de preparación con miras a las justas regionales  ha sido complicada, principalmente porque tiene que cumplir con sus tareas de madre. Volvió y lo hizo con fuerza al coleccionar otras tres preseas de oro.

 POR EDDY RECINOS


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