Comunitario

Falta seguridad para patrimonio

Los saqueadores que irrumpieron en el Templo del Calvario, Antigua Guatemala, la semana recién pasada, tuvieron tiempo de escoger las obras del artista Tomás de Merlo que se robarían, y si no se llevaron el cuadro El tránsito de San José fue por su gran dimensión y porque está pegado a una plancha de madera.

Por POR ANA LUCÍA GONZÁLEZ

<p>La piedad,  obra de Tomás de Merlo, es uno de los cuadros al óleo sustraídos el 5 de febrero último.</p>
La piedad, obra de Tomás de Merlo, es uno de los cuadros al óleo sustraídos el 5 de febrero último.

Sin embargo, el saqueo de seis pinturas del pintor barroco, el 5 de febrero recién pasado, puso en evidencia la falta de protección de obras artísticas.

Falta de cámaras, un guardia sin arma y un sistema de alarma obsoleto dejaron al descubierto las condiciones en que se encontraba el templo, que como muchos otros en el país conserva gran parte del patrimonio cultural guatemalteco.

“La seguridad de la iglesia está a cargo del sacristán, un guardia sin arma y una alarma que se activa manualmente a partir de las 5 de la tarde, cuando se cierra la iglesia”, explicó Mario Sosa, miembro de la junta coordinadora del Templo de San Francisco, que tiene a su cargo la rectoría de El Calvario.

Agregó que también fueron sustraídos dos copones, uno del siglo XVIII, y dos patenas de plata.

Fray Atilio Prandina, párroco del Templo de San Francisco el Grande, dijo: “Tendremos que replantear este criterio para cuidar las imágenes”.

Explicó que por ahora los miembros de la Hermandad y un policía cuidan el lugar, y que les han ofrecido seguridad privada.

“Es una herida profunda para nosotros. Estos cuadros eran inspiradores para la fe. Nos crea un desánimo e impotencia, pero guardamos la esperanza de que nuestras autoridades nos den una buena noticia”, comentó.

Investigan

Óscar Mora, director general del Patrimonio Cultural y Natural del Ministerio de Cultura, considera que por la forma como se dio el robo se sospecha que las obras fueron encargadas por alguien y podrían ir a México. “La obra de este período tuvo mucho auge en dicho país, por lo que ya se dieron las alertas diplomáticas y a nuestros homólogos de Cultura”, indicó.

Mora externó su preocupación por la posible mutilación de las pinturas, pues por su gran formato pueden ser vendidas por partes, por lo que procuran que la difusión de las imágenes se haga con mayor detalle.

Recordó el robo de una pintura de Cristóbal de Villalpando, en el 2004, del Museo de Arte Colonial, la cual apareció dos años más tarde, en México, partida en dos.

El Museo de Arte Colonial resguarda las otras cinco obras de Tomás de Merlo de la serie La Pasión de Cristo, además de pinturas que datan de los siglos XVI al XVIII.

Blanca Betancourt, directora del Museo, indicó que en este tienen 16 cámaras de seguridad y están por instalar más, aunque el edificio carece de las condiciones ambientales adecuadas, pues el techo necesita reparación, igual que el sistema eléctrico.

Miguel Torres, quien en el 2009 entregó al templo las seis pinturas de De Merlo restauradas, después de 10 años de trabajo, comentó que este no tiene la capacidad para cuidar ese patrimonio con un sistema de seguridad obsoleto.

“La seguridad corresponde a la Iglesia, pues es propiedad de ellos”, dijo.

El alcalde de Antigua Guatemala, Édgar Ruiz, quien preside el Consejo de Protección de la Ciudad Colonial, ofreció crear una comisión para verificar la seguridad de los templos en esa jurisdicción.

Arzobispo

Es algo grave

“Fue terrible, execrable. No sé cómo en Guatemala nos quedamos tan tranquilos y no decimos nada de este robo”, expresó ayer el arzobispo Óscar Vian.

“Es algo muy grave y nosotros tenemos que intervenir, y el Gobierno. El Ministerio de Cultura debe hacer todo lo posible, y no decir solo que se perdió. Es patrimonio, no de El Calvario, de Antigua; es de Guatemala y de la humanidad”, expresó.

Obra invaluable

Tomás de Merlo es considerado el pintor guatemalteco más destacado del arte barroco durante la Colonia.

Las pinturas pertenecen a una serie de 11 cuadros sobre La Pasión de Cristo; seis se hallaban en El Calvario.

Durante 10 años fueron sometidas a un largo proceso de restauración.

El Calvario fue construido por intervención del Santo Hermano Pedro de Betancourt.