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Prensa Libre

15/04/13 - 00:00 Comunitario

Frontera agrícola amenaza bosques

Más de 132 mil hectáreas de bosque cada año se convierten en pastizales para alimentar ganado o en áreas agrícolas, y más de la mitad de las pérdidas se registra en áreas protegidas en Petén, según el Instituto Nacional de Bosques (Inab).

De acuerdo con el informe, la principal causa de pérdida de cobertura forestal son los incendios, que son causados con el fin de cambiar el uso del suelo.

Cálculos de esa institución indican que en los últimos 12 años el fuego ha consumido 400 mil hectáreas, 253 mil solo en Petén.

“La presión en Petén es muy fuerte para ampliar la frontera agrícola para engorde de ganado. Más que todo en áreas protegidas en Laguna del Tigre”, señaló Guillermo Ruano, jefe de Protección Forestal del Inab.

La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) ha registrado de noviembre del 2012 a la fecha 171 incendios, 97 por ciento más de siniestros que en la temporada anterior.

Ruano indicó que de los 10 municipios más afectados por incendios, cinco están en Petén, y el primero es San Andrés, donde se ubica Laguna del Tigre.

“Laguna del Tigre es el humedal más grande que existe en Centroamérica, lo que quiere decir que en la época seca se encuentran buenos pastizales y en invierno la zona se inunda y con eso vuelve a crecer el pasto”, explicó el experto forestal.

El Inab estima que cuatro de cada 19 incendios forestales son intencionales, y el objetivo es cambiar el uso del suelo, y dos más son rozas agrícolas que salen de control. El resto se pierde por uso de leña, comercio y tala ilegal.

Zacapa, Jalapa y Baja Verapaz son los departamentos que han perdido gran parte de sus áreas forestales a causa de incendios forestales para aumentar la frontera agrícola.

La Sierra de las Minas en Zacapa está amenazada por el avance de la frontera agrícola, y luego de un incendio la tierra tiene gran cantidad de nutrientes que la hacen muy fértil, explicó Ruano.

“El problema es que una o dos cosechas son muy buenas, pero después se lava la capa de materia orgánica y solo queda la roca madre, la que no tiene propiedades para producir”, subrayó el experto.

Según Ruano, la ampliación de la frontera agrícola es la principal razón de la pérdida de los bosques por la presión que se tiene por áreas de cultivo.

De acuerdo con el Inab, en el 2003 el país tenía 4.3 millones de hectáreas de bosque; para el 2006 se había reducido a 3.8 millones de hectáreas; y en el 2010, la cobertura forestal alcanzó 3.7 millones.

Otras amenazas

El consumo de leña aunque no es el factor de mayor incidencia, también influye en la degradación de la cobertura forestal y se calcula que el 57 por ciento de la población utiliza madera como combustible.

Wilfredo Villagrán, de la Oficina de Comercio Forestal del Inab, indicó que en promedio, 27 millones de árboles se destinan cada año a la producción de leña, que equivale a Q5 mil millones.

Según cifras el Inab, el 85 por ciento de la demanda de leña es en el área rural y el resto para la industria, principalmente en panadería, ladrilleras y secado de cardamomo.

El informe de Oferta y Demanda de Leña, elaborado por el Inab y la Universidad Rafael Landívar, indica que Quetzaltenango, San Marcos y Huehuetenango, son los departamentos con mayor demanda de leña; sin embargo, la deforestación en estas áreas no es tan significativas como Petén o las Verapaces.

La demanda de madera para la industria y construcción también es otro factor que influye en la pérdida de bosques, principalmente el tráfico ilegal.

De acuerdo con la Superintendencia de Administración Tributaria, en el 2011 se exportó Q57.6 millones en maderas para la industria, en su mayoría para mercados Estados Unidos, El Salvador, México, Honduras e Italia principalmente.

El ingeniero forestal Gerson Alvarado, explicó que gran parte de la pérdida de bosques se pierde con el comercio ilegal, actividad que es casi imposible controlar en grandes extensiones como Petén.

“La madera es un producto que genera ganancias y si es ilegal genera mucho más ganancias”, indicó Alvarado.

En el consumo legal de la madera, el Inab en los primeros dos meses del 2013 ha autorizado 977 licencias para manejo forestal o tala controlada.

Incendios

Esquivando la ley

Por mandato, el Inab no autoriza el cambio de uso del suelo  por lo cual es una fuerte razón para que se provoquen  incendios y   se destruya la zona boscosa y pueda emplearse para otros usos, además de las rozas sin control para ampliar cobertura agrícola,  explicó Guillermo Ruano, del Inab.

Cuidado   

Vocación en el país

Para Gerson Alvarado, de Manejo forestal del Inab, el país nunca ha tenido vocación agrícola, por el contrario se necesita la conservación forestal por su geografía. De ahí que el Inab propone un método de manejo agroforestal, donde sin depredar los bosques se utilicen para la agricultura.

POR ALEX F. ROJAS /

Acciones

Incentivos forestales

El Instituto Nacional de Bosques (Inab),  mantiene hasta el 2016 el proyecto de incentivos forestales que tienen como objetivo conservar áreas boscosas y ampliar la cobertura forestal.
De acuerdo con  el informe de Dinámica forestal del Inab en el 2010, estableció  354 mil hectáreas fueron recuperadas, en su mayoría por el programa de pago a personas individuales o comunidades por el cuidado y conservación de las áreas boscosas, aún en propiedades privadas.
 El programa de Incentivos Forestales (Pinfor), se creó en 1997 y estará vigente hasta el 2016.
A la fecha el Pinfor ha entregado Q1 mil 336 millones a más de 700 mil beneficiados.
Gerson Alvarado, del Inab, explicó que el manejo forestal es una alternativa que se impulsa para ofrecer beneficios del bosque a la vez que se maneja de manera responsable.
”El manejo forestal va encaminado al aprovechamiento de los productos del bosque de tal manera que el recurso se mantenga en el tiempo”, agregó.
Los sistemas agroforestales también se impulsan para poder mezclar la actividad agrícola con la forestal.
En las áreas protegidas, según el Consejo Nacional de Áreas Protegidas, es difícil el control por las grandes extensiones y poco personal.

Ampliación de zonas para agricultura

El cambio de uso del suelo es la presión más grande para las áreas boscosas del país.
La cobertura forestal en el 2003 se estableció en 4.3 millones de hectáreas.   
Para el 2006, tres millones 866 mil hectáreas del país estaban cubiertas de bosque.
El anterior análisis de cobertura forestal, efectuado en el 2010, reveló que tres millones 722 mil hectáreas del país están cubiertas de bosque.
El 63 por ciento de la pérdida de bosque se registra en Petén.  
El precio por metro cúbico de madera de pino se calcula en Q800.
Nueve mil incendios se han registrado en los últimos 12 años.



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