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“Niños que antes morían, ahora viven”

Al menos la vida de cinco mil bebés con cardiopatías congénitas ha salvado el cardiólogo pediatra guatemalteco Aldo Castañeda, mediante la Fundación Aldo Castañeda, fundada en 1998. Este logro fue reconocido recientemente con el Lifetime Achievement Award del Colegio Americano de Cardiología.

Por POR BRENDA MARTÍNEZ

<p>Aldo castañeda —séptimo de izquierda a derecha, atrás—, junto a otros galardonados.</p>
Aldo castañeda —séptimo de izquierda a derecha, atrás—, junto a otros galardonados.

Pero aún falta mucho por recorrer, porque cada año se operan entre 400 y 500 niños de manera gratuita en este único centro especializado de Centroamérica, cifra que solo representa un 29 por ciento de los dos mil pacientes que se registran al año.

El pionero en el campo de la cirugía cardiovascular pediátrica en el mundo y jefe del Departamento de Cirugía Cardiaca Pediátrica de Unicar recibió el galardón a finales de marzo, en Washington DC, EE. UU.

¿Cuál es la causa de las enfermedades congénitas del corazón?

El corazón humano es el primer órgano que se forma y lo hace en su totalidad al final del segundo mes de embarazo, tiempo durante el cual se produce la mayoría de defectos congénitos genéticos que no entendemos muy bien. La presencia de malformaciones podrían afectar el desarrollo del feto y son la principal causa de abortos espontáneos.

¿Cuál es el tipo de malformación más común?

El más común es de origen intraventricular, cuando entre el ventrículo derecho e izquierdo se forma un agujero. Esto genera presión alta en el lado izquierdo y baja en el derecho, lo cual sobrecarga el pulmón. Hay otras variantes, pero afortunadamente la gran mayoría se corrige con una intervención quirúrgica.

Parte de la razón del reconocimiento recibido fue la contribución de haber desarrollado técnicas para hacer por primera vez cirugías de corazón abierto al neonato —primer mes de vida—. Si son complejas las malformaciones, pueden causar cambios irreversibles o fatales. Entre más temprano se haga la corrección quirúrgica es mejor.

¿Cómo se diagnostican?

En Guatemala existe el problema de que el paciente se opera ya tarde. Las redes de diagnóstico no están adecuadamente entrenadas. Las señales son color azulado en la piel o un ruido anormal de la circulación cuando se escucha con el estetoscopio. Además, no se alimentan bien porque se cansan rápido. Tienen que ser llevados de inmediato a centros especializados y este —la Fundación Aldo Castañeda— es el único en el país. Operamos solo al 29 por ciento; antes se morían todos. Pero no podríamos intervenir a todos los que lleguen, porque no tenemos los fondos suficientes. Cada cirugía cuesta unos Q70 mil. Por ello, dependemos de la ayuda del Ministerio de Salud, de algunos pacientes extranjeros y de donaciones.

¿Cuál ha sido su mayor satisfacción en el campo de la medicina?

Es difícil decir eso, pero podría decir que es contribuir a que muchos niños que antes se morían ahora vivan una vida normal. También haber participado en crear generaciones futuras de cirujanos y hacer investigación que se pueda trasladar eventualmente desde el laboratorio hasta el quirófano. Hemos entrenado a 43 médicos en todo el mundo.