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05/07/13 - 07:59 Comunitario

Arte para recuperar calles despojadas por violencia

Recuperar espacios públicos que la violencia arrebató a los vecinos de la colona El Limón, zona 18, es el objetivo que organizaciones que impulsan actividades lúdicas para niños, y alejarlos del crimen.

CIUDAD DE GUATEMALA – El Limón es una colonia mal vista en la capital. "Muchos creen que aquí es la escuela del crimen", explica Rosa María, una vendedora de golosinas y helados que habla sin detenerse porque debe llegar a las 12.30 a la puerta de una de las escuelas donde vende su producto.

En ese mismo lugar Miguel "Mike" Capriel, de 27 años, vivió y creció. Durante la adolescencia se alejó de El Limón para no enrolarse en pandillas y grupos criminales.

Capriel regresó. No lo hizo solo. Volvió vestido de payaso y con la maleta llena de ingenio y humor para promover el arte como un arma para enfrentarse a la marginación y la violencia.

Cada tarde, unos 20 jóvenes y niños se reúnen cerca de la subestación de la PNC para aprender malabares, diábolo, equilibrismo y acrobacias, actividades que los mantienen lejos de los vicios.

"Mi proyecto es social y cultural. Quiero devolverle a la comunidad los espacios que la inseguridad no quitó; con el arte, deseo que los padres incentiven a sus hijos a retomar las calles, las canchas deportivas porque son punto de unión y de discusión", explicó Capriel.

Capriel visita con regularidad las escuelas de El Limón para presentar su espectáculo artístico acompañado de Matías, un perro labrador de tres años que lo acompañada en sus presentaciones.

Cautiva a niños

Capriel forma parte de los proyectos Guatebuena y Maices y frijoles, los cuales trabajan específicamente en El Limón para que los niños y jóvenes salgan del estigma de la violencia y la criminalidad.

Junto Capriel trabajan Manfred y Carolina, acróbatas que llegan a la escuela primaria de El Limón para motivar a los niños a que se integren al grupo que cada jueves se reúne a jugar y aprender destrezas y piruetas.

"Las calles del barrio fueron acaparadas por la violencia. Han sido escenarios de balaceras, robos, violaciones y riñas. Dejaron de ser lugares de esparcimiento y juegos para los niños", dijo Capriel.

Capriel, vestido de payaso, juega con los niños al terminar el espectáculo. (Foto Prensa Libre: Mynor Toc)

Espectáculo en escuela

Capriel, con nariz roja, la cara pintada y traje de colores, interactúa con los niños de primaria de El Limón. Matías, el perro, persigue un balón maltrecho y las carcajadas inundan la cancha deportiva del establecimiento.

Manfred hace una acrobacia desde el tubo superior de la cancha de básquet bol, mientras Carolina hace piruetas en el centro de la cancha.

Esto se repite al menos una vez al mes. El espectáculo incluye acrobacias, bromas, juegos y reflexiones para interactuar con al menos 350 niños del lugar.

El espectáculo arranca risas y aplausos. Luego de una hora de piruetas, juegos y canciones, invitan a los niños para que continúen con estas actividades cada jueves en la calle.

Lugar donde se congregan para recuperar el momento de diversión. Porque como dice Capriel, "la calle es para jugar, no para robar".

Manfred hace una pirueta e interactúa con los niños de la escuela primaria de El Limón. (Foto Prensa Libre: Mynor Toc)

POR MYNOR TOC / GUATEMALA



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